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Los emprendimientos cuyos líderes son seniors (en edad y experiencia) tienen una tasa de éxito mucho mayor que los propuestos por los más jóvenes. Sin embargo, la Sociedad no retribuye con, al menos, respeto ante ellos. No así las sociedades indígenas que hacen un culto a la experiencia de sus mayores para ilustrarse y no repetir ciclos de errores.
Recientemente la Sociedad en su conjunto se ha dado cuenta que los mayores vivimos más y que nuestro poder adquisitivo dinamiza el 40% (y en aumento) del consumo de productos y servicios. A través de este "driver" millenials y empresas intentan comprender un nuevo marketing adaptativo para las "diferentes edades" que se transitan luego de los 60 años de edad.
El concepto “Economía Plateada” intenta demoler, con argumentos no claros y ética cuestionable, el paradigma o estereotipo denominado “Personas Mayores”. En torno a este cambio hay algo que aún no ha sucedido: educación para la empatía y la transparencia.
Empatía de los más jóvenes con sus propias fotografías simulando tener 30, 40 o 50 de edad años más. Lo más insólito que me ha tocado vivir en este sentido es que un millenial reclutador me evaluó como RRHH con el único objetivo de aprender qué pedirle a otros candidatos más jóvenes. No me brindó feedback ni otro tipo de respuesta.
La transparencia es para quienes tienen el poder discursivo y ejecutivo en la evaluación de qué proyectos siguen y cuáles no. ¿Es posible que un comité evaluador desconozca los términos tecnológicos más actuales y así perderse el bosque porque solamente intentan ver un árbol con un producto específico y cortoplacista?
Lamentablemente existen muchas razones para la demagogia de quienes llevan adelante la bandera del emprendedurismo. Primero, porque hay alguien que les paga el sueldo y es el stakeholder oculto. Segundo, porque los decisores no están capacitados y marcan al mensajero en vez de su proyecto. Y dejo para el final la razón más perturbadora: los sesgos aplican ante la cantidad y diversidad de los proyectos que les sobrepasa.
En nuestra cultura tercermundista a menudo quien no entiende tu proyecto senior no tendrá la humildad para expresar “no lo comprendí, pero eso no quiere decir que sea malo pues no tuve el tiempo ni el interés necesarios para evaluarlo”.
Nos gustaría que los comités encargados de evaluar emprendimientos desglosaran y publicaran los resultados para generar una retroalimentación más constructiva (solamente con un sí o un no… no basta). Por respeto. |