Herramientas diagnósticas

por Facundo Torres y Martín Gomar


Herramientas diagnósticas
Herramientas diagnósticas

Cuando hablamos del acceso a la salud mental, su cuidado y atención nos encontramos frente a todo un desafío en estos tiempos de pandemia y aislamiento. Por eso es necesario contar con la mayor cantidad de herramientas para facilitar el trabajo de evaluación sin perder la rigurosidad científica que se necesita para responder correctamente con las demandas de los pacientes. Ante esto se busca brindar un resumen del artículo de Becker-Haimes, Tabachnick, Last, Stewart, Hasan-Granier y Beidas(2020) en el cual se expresan las mejores escalas para el trabajo de evaluación en salud mental que no solamente tienen un excelente nivel aceptación y rigurosidad científica, sino que además son gratuitas y de accesibilidad universal.

Las evaluaciones basadas en la evidencia (EBE) constituyen una piedra angular de las prácticas de salud mental empíricamente validadas (Jensen-Doss, 2011; Youngstrom et al., 2017). Estas cumplen dos funciones claves en la clínica:

  1. Durante las primeras entrevistas, las EBE son esenciales para guiar la conceptualización del caso, identificar los objetivos del tratamiento y guiar a los clínicos en la selección de tratamientos y estrategias basadas en la evidencia (Youngstrom et al., 2015).
  2. Luego de la evaluación inicial, las EBE permiten monitorear los progresos del tratamiento e informar sobre las modificaciones que se requieren para personalizar y optimizar los resultados del tratamiento (Ng & Weisz, 2016).

La utilización de EBE tanto al inicio como en el curso del tratamiento se ha asociado con una mejoría tanto en la adherencia (Klein et al., 2010; Pogge et al., 2001) como en la respuesta al tratamiento por parte de los jóvenes (Bickman et al., 2011; Eisen et al., 2000; Jensen-Doss & Weisz, 2008).

A pesar de las potenciales que brindan las EBE en el tratamiento de jóvenes, su uso es bajo (Jensen-Doss et al., 2018; Jensen-Doss & Hawley, 2010; Lyon et al., 2015). Si bien existen múltiples barreras para el uso de las EBE (Boswell et al., 2015), estudios realizados con clínicos demuestran que el tiempo y el costo que implica acceder a ellas y utilizarlas son los aspectos más prohibitivos (Kotte et al., 2016; Whiteside et al., 2016).

Por ese motivo resulta extremadamente valiosa la revisión sistemática de EBE breves, gratuitas y accesibles para el uso en tratamientos de salud mental con jóvenes recientemente llevada a cabo por Becker-Haimes et al. (2020). Los autores establecieron cuatro criterios para que los instrumentos diagnósticos sean elegibles: (a) que sean breves (tener un máximo de 50 ítems), (b) que sean gratuitos, (c) que sean accesibles (que se puedan obtener en internet) y (d) que dispongan de información sobre sus propiedades psicométricas.

Propiedades psicométricas

Siguiendo las recomendaciones de De Los Reyes y Langer (2018) cada escala fue revisada y clasificada como excelente, buena o adecuada, de acuerdo a sus propiedades psicométricas.

Se detallan a continuación las escalas que contaron con propiedades psicométricas excelentes, junto con sus enlaces de descarga gratuita. Si bien todas fueron desarrolladas y validadas originalmente en inglés, en algunos casos es posible acceder a versiones en español.

Salud mental general

Se identificaron 90 escalas que cumplian con los criterios de inclusión, y solo cuatro cuyas propiedades psicométricas mostraron ser excelentes: Young Person´ s Clinical Outcomes in Routine Evaluation (Twigg et al., 2009), el Inventario de Síntomas Pediátricos (Jellinek et al., 1988), el Cuestionario de Fortalezas y Debilidades (Goodman & Goodman, 2009) y las Escalas Ohio (Ogles et al., 2001).

Escalas de salud mental general disponibles para descargar:

Ansiedad

Once escalas cumplieron con los criterios de inclusión, y se hallaron propiedades psicométricas “excelentes” en tres de ellas: la Escala de Ansiedad Infantil de Spence (Spence, 1998), el reporte para desórdenes relacionados con la ansiedad en la infancia (Birmaher et al., 1999) y la Escala Revisada de Ansiedad y Depresión Infantil (Chorpita et al., 2005).

Escalas de ansiedad disponibles para descargar:

Depresión

Trece escalas cumplieron con los criterios de inclusión, y se hallaron propiedades psicométricas “excelentes” en cuatro de ellas: el Cuestionario de Humor y Sentimientos (Ancold & Stephen, 1995) el Cuestionario de Salud del Paciente-9 (Johnson et al., 2002), la Escala de Afectos Positivos y Negativos para Niños (Laurent et al., 1999) y el RCADS (Chorpita et al., 2005).https://tpc.googlesyndication.com/safeframe/1-0-37/html/container.htmlAd by Valueimpression

Escalas de depresión disponibles para descargar:

Comportamiento disruptivo

Doce escalas cumplieron con los criterios de inclusión, y se hallaron propiedades psicométricas “excelentes” en cuatro de ellas: la Escala IOWA de Conners (LONEY & P, 1982) , la Escala de Fortalezas y Debilidades de los Síntomas de TDAH (J. M. Swanson et al., 2012), la Escala de Swanson, Nolan y Pelham (Grañana et al., 2011; J. Swanson et al., 2001) y la versión para Maestros de la Escala Diagnóstica de TDAH de Vandervilt (VADTRS; Wolraich et al. 2003).

Escalas de comportamiento disruptivo disponibles para descargar:

  • IOWA Conners (Loney & Milich, 1982). Descargar
  • Swanson, Nolan, and Pelham Rating Scale (Swanson et al., 2001) Descargar
  • Vanderbilt ADHD Diagnostic Teacher Rating Scale ( Wolraich et al., 2003). Descargar

Situaciones traumáticas

Siete escalas cumplieron con los criterios de inclusión, y se hallaron propiedades psicométricas “excelentes” en solo una: el Inventario de Cogniciones Postraumáticas del Niño (Meiser-Stedman et al., 2009).

Escalas de situaciones traumáticas disponibles para descargar:

  • Child Post-Traumatic Cognitions Inventory ( Meiser-Stedman et al., 2009). Descargar (Inglés).

Trastornos alimentarios

Doce escalas cumplieron con los criterios de inclusión, y se hallaron propiedades psicométricas “excelentes” en dos de ellas: la Escala Diagnóstica de Trastornos Alimentarios (Henderson & Freeman, 1987).

Riesgo suicida

Seis escalas cumplieron con los criterios de inclusión, y se hallaron propiedades psicométricas “excelentes” en solo una: la Escala de Impulsos de Auto Injuria de Alexian Brothers (Washburn et al., 2010).

Escala de riesgo suicida disponibles para descargar:

  • Alexian Brothers Urge to Self- Injure Scale (Washburn et al., 2010). Descargar

Bipolaridad/manía

Seis escalas cumplieron con los criterios de inclusión, y se hallaron propiedades psicométricas “excelentes” en una: la Escala de Manía Infantil -Versión para Padres (CMRS-P; Pavuluri et al. 2006).

Escala de bipolaridad/mania disponible para descargar:

  • Child Mania Rating Scale-Parent Version (Pavuluri et al., 2006).Descargar

Psicosis

Tres escalas cumplieron con los criterios de inclusión. En ninguna de ellas se hallaron propiedades psicométricas “excelentes”. Solo una obtuvo propiedades psicométricas “Buenas”: el Cuestionario Breve de Síntomas Prodrómicos (Loewy et al. 2011).

Escala de psicosis disponible para descargar:

  • Prodromal Questionnaire Brief (Loewy et al.,, 2011). Descargar (inglés)

Abuso de sustancias

Trece escalas cumplieron con los criterios de inclusión, y se hallaron propiedades psicométricas “excelentes” en una sola: la Lista de Verificación de Enganche a la Nicotina –The Hooked on Nicotine Checklist– (HONC; DiFranza et al. 2002).

Escala de abuso de sustancias disponible para descargar:

  • The Hooked on Nicotine Checklist (HONC; DiFranza et al. 2002). Descargar

Conclusión

La variabilidad de cuadros alcanzados por estas escalas, su universalidad y gratuidad hacen que sean un excelente recurso para la clínica diaria de los profesionales, si bien en muchos casos faltan baremos o validaciones en español, su utilización de manera cualitativa puede contribuir al diagnóstico y conceptualización de los casos, sabiendo que se están aplicando escalas estudiadas y con excelente validez empírica.

Lista de referencias:

  • Ancold, A., & Stephen, C. (1995). Development of a short questionnaire for use in epidemiological studies of depression in children and adolescents. Age6(11).
  • Becker-Haimes, E. M., Tabachnick, A. R., Last, B. S., Stewart, R. E., Hasan-Granier, A., & Beidas, R. S. (2020). Evidence Base Update for Brief, Free, and Accessible Youth Mental Health Measures. Journal of Clinical Child and Adolescent Psychology: The Official Journal for the Society of Clinical Child and Adolescent Psychology, American Psychological Association, Division 5349(1), 1–17.
  • Bickman, L., Kelley, S. D., Breda, C., de Andrade, A. R., & Riemer, M. (2011). Effects of routine feedback to clinicians on mental health outcomes of youths: results of a randomized trial. Psychiatric Services 62(12), 1423–1429.
  • Birmaher, B., Brent, D. A., Chiappetta, L., Bridge, J., Monga, S., & Baugher, M. (1999). Psychometric properties of the Screen for Child Anxiety Related Emotional Disorders (SCARED): a replication study. Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry38(10), 1230–1236.
  • Boswell, J. F., Kraus, D. R., Miller, S. D., & Lambert, M. J. (2015). Implementing routine outcome monitoring in clinical practice: benefits, challenges, and solutions. Psychotherapy Research: Journal of the Society for Psychotherapy Research25(1), 6–19.
  • Chorpita, B. F., Moffitt, C. E., & Gray, J. (2005). Psychometric properties of the Revised Child Anxiety and Depression Scale in a clinical sample. Behaviour Research and Therapy43(3), 309–322.
  • Eisen, S. V., Dickey, B., & Sederer, L. I. (2000). A self-report symptom and problem rating scale to increase inpatients’ involvement in treatment. Psychiatric Services 51(3), 349–353.
  • Goodman, A., & Goodman, R. (2009). Strengths and difficulties questionnaire as a dimensional measure of child mental health. Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry48(4), 400–403.
  • Grañana, N., Richaudeau, A., Gorriti, C. R., O’Flaherty, M., Scotti, M. E., Sixto, L., Allegri, R., & Fejerman, N. (2011). Evaluación de déficit de atención con hiperactividad: la escala SNAP IV adaptada a la Argentina. Revista panamericana de salud publica = Pan American journal of public health29, 344–349.
  • Feixas, G., Evans, C., Trujillo, A., Saúl, L. A., Botella, L., Corbella, S., González, E., Bados, A., GarciaGrau, E. y López-González, M. A. (2012). La versión española del CORE-OM: Clinical Outcomes in Routine Evaluation – Outcome Measure. Revista de Psicoterapia, 23(89), 109-135.
  • Henderson, M., & Freeman, C. P. L. (1987). A Self-rating Scale for Bulimia the “BITE.” In British Journal of Psychiatry (Vol. 150, Issue 1, pp. 18–24). https://doi.org/10.1192/bjp.150.1.18
  • Jellinek, M. S., Murphy, J. M., Robinson, J., Feins, A., Lamb, S., & Fenton, T. (1988). Pediatric Symptom Checklist: screening school-age children for psychosocial dysfunction. The Journal of Pediatrics112(2), 201–209.
  • Jensen-Doss, A. (2011). Practice involves more than treatment: How can evidence-based assessment catch up to evidence-based treatment? Clinical Psychology: Science and Practice18(2), 173–177.
  • Jensen-Doss, A., & Hawley, K. M. (2010). Understanding Barriers to Evidence-Based Assessment: Clinician Attitudes Toward Standardized Assessment Tools. Journal of Clinical Child and Adolescent Psychology: The Official Journal for the Society of Clinical Child and Adolescent Psychology, American Psychological Association, Division 5339(6), 885–896.
  • Jensen-Doss, A., Smith, A. M., Becker-Haimes, E. M., Mora Ringle, V., Walsh, L. M., Nanda, M., Walsh, S. L., Maxwell, C. A., & Lyon, A. R. (2018). Individualized Progress Measures Are More Acceptable to Clinicians Than Standardized Measures: Results of a National Survey. Administration and Policy in Mental Health45(3), 392–403.
  • Jensen-Doss, A., & Weisz, J. R. (2008). Diagnostic agreement predicts treatment process and outcomes in youth mental health clinics. Journal of Consulting and Clinical Psychology76(5), 711–722.
  • Johnson, J. G., Harris, E. S., Spitzer, R. L., & Williams, J. B. W. (2002). The patient health questionnaire for adolescents: validation of an instrument for the assessment of mental disorders among adolescent primary care patients. The Journal of Adolescent Health: Official Publication of the Society for Adolescent Medicine30(3), 196–204.
  • Klein, J. B., Lavigne, J. V., & Seshadri, R. (2010). Clinician-assigned and parent-report questionnaire-derived child psychiatric diagnoses: Correlates and consequences of disagreement. The American Journal of Orthopsychiatry80(3), 375–385.
  • Kotte, A., Hill, K. A., Mah, A. C., Korathu-Larson, P. A., Au, J. R., Izmirian, S., Keir, S. S., Nakamura, B. J., & Higa-McMillan, C. K. (2016). Facilitators and Barriers of Implementing a Measurement Feedback System in Public Youth Mental Health. Administration and Policy in Mental Health43(6), 861–878.
  • Laurent, J., Catanzaro, S. J., Joiner, T. E., Rudolph, K. D., Potter, K. I., Lambert, S., Osborne, L., & Gathright, T. (1999). A measure of positive and negative affect for children: Scale development and preliminary validation. In Psychological Assessment (Vol. 11, Issue 3, pp. 326–338). https://doi.org/10.1037/1040-3590.11.3.326
  • LONEY, & P, J. (1982). Hyperactivity, inattention and aggression in clinical practice. Advances in Behavioral Pediatrics2, 113–147.
  • Leiva, L., George, M., Guzmán, J., Squicciarini, A., Simonsohn, A., & Antivilo, A. (2015). Propiedades psicométricas del Teacher Observation of Classroom Adaptation (TOCA-RR) y Pediatric Symptom Checklist Scale (PSC) en una muestra de adolescentes escolarizados que participan en el Programa Nacional Habilidades para la Vida II. Manuscrito en preparación
  • Lyon, A. R., Dorsey, S., Pullmann, M., Silbaugh-Cowdin, J., & Berliner, L. (2015). Clinician use of standardized assessments following a common elements psychotherapy training and consultation program. Administration and Policy in Mental Health42(1), 47–60.
  • Meiser-Stedman, R., Smith, P., Bryant, R., Salmon, K., Yule, W., Dalgleish, T., & Nixon, R. D. V. (2009). Development and validation of the Child Post-Traumatic Cognitions Inventory (CPTCI). Journal of Child Psychology and Psychiatry, and Allied Disciplines50(4), 432–440.
  • Ng, M. Y., & Weisz, J. R. (2016). Annual Research Review: Building a science of personalized intervention for youth mental health. Journal of Child Psychology and Psychiatry, and Allied Disciplines57(3), 216–236.
  • Ogles, B. M., Melendez, G., Davis, D. C., & Lunnen, K. M. (2001). The Ohio Scales: Practical Outcome Assessment. Journal of Child and Family Studies10(2), 199–212.
  • Pogge, D. L., Wayland-Smith, D., Zaccario, M., Borgaro, S., Stokes, J., & Harvey, P. D. (2001). Diagnosis of manic episodes in adolescent inpatients: structured diagnostic procedures compared to clinical chart diagnoses. Psychiatry Research101(1), 47–54.
  • Reyes, A. D. L., & Langer, D. A. (2018). Assessment and the Journal of Clinical Child and Adolescent Psychology’s Evidence Base Updates Series: Evaluating the Tools for Gathering Evidence. Journal of Clinical Child and Adolescent Psychology: The Official Journal for the Society of Clinical Child and Adolescent Psychology, American Psychological Association, Division 5347(3), 357–365.
  • Spence, S. H. (1998). A measure of anxiety symptoms among children. Behaviour Research and Therapy36(5), 545–566.
  • Swanson, J., Deutsch, C., Cantwell, D., Posner, M., Kennedy, J. L., Barr, C. L., Moyzis, R., Schuck, S., Flodman, P., Anne Spence, M., & Wasdell, M. (2001). Genes and attention-deficit hyperactivity disorder. In Clinical Neuroscience Research (Vol. 1, Issue 3, pp. 207–216). https://doi.org/10.1016/s1566-2772(01)00007-x
  • Swanson, J. M., Schuck, S., Porter, M. M., Carlson, C., Hartman, C. A., Sergeant, J. A., Clevenger, W., Wasdell, M., McCleary, R., Lakes, K., & Wigal, T. (2012). Categorical and Dimensional Definitions and Evaluations of Symptoms of ADHD: History of the SNAP and the SWAN Rating Scales. The International Journal of Educational and Psychological Assessment10(1), 51–70.
  • Twigg, E., Barkham, M., Bewick, B. M., Mulhern, B., Connell, J., & Cooper, M. (2009). The Young Person’s CORE: Development of a brief outcome measure for young people. In Counselling and Psychotherapy Research (Vol. 9, Issue 3, pp. 160–168). https://doi.org/10.1080/14733140902979722
  • Washburn, J. J., Juzwin, K. R., Styer, D. M., & Aldridge, D. (2010). Measuring the urge to self-injure: preliminary data from a clinical sample. Psychiatry Research178(3), 540–544.
  • Whiteside, S. P. H., Sattler, A. F., Hathaway, J., & Douglas, K. V. (2016). Use of evidence-based assessment for childhood anxiety disorders in community practice. In Journal of Anxiety Disorders (Vol. 39, pp. 65–70). https://doi.org/10.1016/j.janxdis.2016.02.008
  • Youngstrom, E. A., Choukas-Bradley, S., Calhoun, C. D., & Jensen-Doss, A. (2015). Clinical Guide to the Evidence-Based Assessment Approach to Diagnosis and Treatment. Cognitive and Behavioral Practice22(1), 20–35.
  • Youngstrom, E. A., Van Meter, A., Frazier, T. W., Hunsley, J., Prinstein, M. J., Ong, M.-L., & Youngstrom, J. K. (2017). Evidence-Based Assessment as an Integrative Model for Applying Psychological Science to Guide the Voyage of Treatment. In Clinical Psychology: Science and Practice (Vol. 24, Issue 4, pp. 331–363). https://doi.org/10.1111/cpsp.12207
Martín Gomar
Martín Gomar

Psicólogo. Graduado con diploma de honor en la Universidad de Buenos Aires. Secretario ejecutivo de la Asociación Latinoamericana de Análisis, Modificación del comportamiento y Terapia Cognitiva Conducctual. Director de Fundación para el desarrollo de abordajes científicos en Salud Mental. Completó su residencia en psicología Clínica en el Hospital Infanto Juvenil Carolina Tobar García Desde el año 2005 ha dictado cursos y conferencias sobre Terapia Cognitiva con niños y adolescentes en Argentina, Chile, Uruguay, Brasil y Ecuador. Coautor y Editor de libros sobre psicoterapia que fueron publicados en Argentina, Brasil, Estados Unidos y Corea.

Fuente: https://www.psyciencia.com/instrumentos-diagnosticos-infantojuvenil-gratuitos/

Deja un comentario