Pocos artĂculos clĂnicos revisados ​​por pares sobre la pandemia contenĂan datos originales, y muchos de los que lo tenĂan poseĂan un diseño experimental deficiente.

por Max Kozlov

Como los cientĂficos llevaron a cabo las investigaciones iniciales sobre el nuevo coronavirus el invierno pasado y la primavera, los editores de revistas vieron un enorme aumento en las publicaciones de COVID-19. Un estudio publicado el 4 de enero en BMC Medical Research Methodology informa que la mayorĂa de los primeros estudios clĂnicos sobre la pandemia carecĂan de datos originales, y los que sĂ lo hicieron se apresuraron y no incluyeron las medidas adecuadas para reducir el sesgo.
Los investigadores evaluaron más de 10,000 artĂculos mĂ©dicos relacionados con COVID-19 publicados en inglĂ©s o chino antes de mayo de 2020. Entre los artĂculos revisados ​​por pares, los investigadores encontraron que el 56,1 por ciento eran opiniones que no contenĂan ningĂşn dato nuevo. Los artĂculos originales que incluĂan datos de pacientes representaron solo el 9,6 por ciento de los estudios revisados ​​por pares. Luego, los investigadores evaluaron la calidad de la investigaciĂłn de los artĂculos originales utilizando herramientas validadas para evaluar el diseño del estudio y concluyeron que el 80 por ciento estaba en riesgo de sesgo, principalmente debido a la escasez de participantes, la corta duraciĂłn del seguimiento, la selecciĂłn de pacientes no representativa o la mala interpretaciĂłn de los datos. .
El cientĂfico realizĂł una entrevista por correo electrĂłnico con el nefrĂłlogo y epidemiĂłlogo del Paris Transplant Group Alexandre Loupy y el estadĂstico del Paris Transplant Group Marc Raynaud, coautores del nuevo estudio.

Marc Raynaud (izquierda) y Alexandre Loupy (derecha) – GRUPO DE TRASPLANTES DE PARĂŤS
The Scientist : ¿Cuál fue la motivación para realizar este metaanálisis?
Alexandre Loupy: Desde que comenzĂł la pandemia de COVID-19, todos hemos visto el aumento espectacular en la cantidad de publicaciones relacionadas con COVID-19. A medida que el virus se propagaba por todo el mundo, generĂł una sensaciĂłn de urgencia global que tuvo consecuencias para la investigaciĂłn mĂ©dica. Vimos que la mayorĂa de las primeras publicaciones eran principalmente personas que daban consejos y su reacciĂłn personal a la pandemia. Lo que temĂa era ver que los estándares de la ciencia mĂ©dica bajaran y que el sistema de revisiĂłn por pares perdiera calidad. . . . Nos entristeciĂł observar que los estudios publicados durante la primera ola de la pandemia estaban lejos de cumplir con los estándares convencionales de calidad cientĂfica.
Este riesgo de la ciencia acelerada ha sido expresado por muchos otros investigadores, ya que muchas decisiones clave de salud pĂşblica se tomaron en base a estos primeros estudios. Además, como saben, hay ejemplos concretos bien conocidos de publicaciones que fueron retractadas, con consecuencias directas para la salud pĂşblica, como fue el caso de ‘Lancet Gate’. En ese contexto, estábamos seguros de que se justificaba una revisiĂłn exhaustiva de las tendencias cientĂficas y una crĂtica sĂłlida y honesta. Esta fue nuestra principal motivaciĂłn: revisar, categorizar y evaluar crĂticamente toda la investigaciĂłn de COVID-19. Otros equipos no habĂan llevado a cabo una investigaciĂłn de este tipo, dada la enorme cantidad de trabajo necesario para evaluar crĂticamente toda la literatura mĂ©dica.
TS : ¿Cómo decidió qué estudios incluir en su análisis?
Marc Raynaud: En realidad, esto fue bastante sencillo: dado que querĂamos tener una visiĂłn amplia de toda la investigaciĂłn de COVID-19, necesitábamos identificar y revisar todas las publicaciones relacionadas con COVID-19, independientemente del diseño o tipo. Por tanto, no hubo restricciones en las publicaciones identificadas en nuestro estudio. Creo que este enfoque es una de nuestras grandes fortalezas, ya que nuestra revisiĂłn es la Ăşnica que abarca todos los tipos de estudios y diseños, tanto preimpresos como artĂculos revisados ​​por pares.
Nos centramos principalmente en los estudios publicados durante los primeros seis meses de la pandemia. Pensamos que este era un perĂodo clave para evaluar la calidad de la producciĂłn cientĂfica, ya que muchas decisiones extremadamente importantes tomadas por gobiernos y agencias, incluida la OrganizaciĂłn Mundial de la Salud (OMS), se tomaron en base a esta literatura cientĂfica temprana.
El primer paso fue asĂ crear un consorcio internacional con expertos de Francia, Estados Unidos y China, incluidos expertos en metodologĂa, revisiĂłn sistemática, epidemiologĂa, salud pĂşblica, medicina interna, cirugĂa y patologĂa. Entonces podrĂamos comenzar la larguĂsima tarea de revisar todas las publicaciones de COVID-19.
TS : ÂżLe sorprendiĂł la cantidad de estudios con datos originales que encontrĂł?
AL :Esto confirmĂł la impresiĂłn que todos tenĂamos: los artĂculos ‘sin datos’ impulsaron gran parte del enorme aumento de publicaciones de COVID-19. Para darle una idea, en la investigaciĂłn revisada por pares, casi el 60% de las publicaciones de COVID-19 fueron artĂculos sin datos. ¡Esto no tiene precedentes! Muestra la disposiciĂłn y la prisa de muchos cientĂficos que prefirieron comentar de inmediato sobre la pandemia en lugar de diseñar estudios apropiados. Pero quiero subrayar que el estudio no es para culpar a nadie, sino que es una forma de que el campo reflexione y tal vez se prepare mejor para situaciones futuras igualmente difĂciles. Hubo una carrera por publicar y las revistas se enfrentaron a una avalancha de artĂculos. Fue una epidemia de artĂculos cientĂficos dentro de una pandemia mundial. Era importante destacar este fenĂłmeno con datos reales y ponerle nĂşmeros y estadĂsticas.
TS : Usted hace una distinciĂłn entre estudios con datos originales en comparaciĂłn con estudios de casos o artĂculos de opiniĂłn. ÂżQuĂ© papel juegan esas otras piezas en el panorama editorial cientĂfico durante una pandemia?
AL: Creemos que los estudios de caso pueden tener varios roles. En ocasiones, los lectores de alguna especialidad mĂ©dica, como cardiologĂa, han solicitado estudios de casos para mejorar y adaptar su práctica clĂnica porque se enfrentaban a un gran aumento en el nĂşmero de pacientes con COVID-19. Pero muchos estudios de casos tuvieron resultados contradictorios, y temĂamos que pudieran haber desviado la atenciĂłn de estudios más válidos y mejor diseñados. TambiĂ©n pensamos que muchos mĂ©dicos e investigadores querĂan contribuir, lo que llevĂł a muchos a publicar los primeros hallazgos, sin tomarse el tiempo para diseñar correctamente [sus estudios] y analizar sus datos.
El problema fue el mismo con los numerosos artĂculos de opiniĂłn que identificamos; muchos querĂan comentar sobre la pandemia. Aunque se han publicado algunos consejos y recomendaciones valiosos, creo que esto ha generado confusiĂłn en general. Conozco a muchos mĂ©dicos que no sabĂan a quiĂ©n escuchar, en quĂ© estudio confiar. Se perdieron en el laberinto de investigaciones mĂ©dicas contradictorias.
TS : Los preprints jugaron un papel importante en la difusiĂłn del conocimiento cientĂfico durante la pandemia. ÂżCuáles fueron sus hallazgos sobre los preprints?
MR: En general, hubo un aumento importante del nĂşmero de preimpresiones; descubrimos que casi un tercio de la investigaciĂłn de COVID-19 eran preimpresiones. Nuestros hallazgos muestran que la mayorĂa de ellos tenĂan datos originales. Pero deben considerarse con cautela; una preimpresiĂłn [es] un estudio no revisado por expertos. Una preimpresiĂłn podrĂa terminar eventualmente en el New England Journal of Medicine , mientras que otra tal vez nunca se publique en ninguna parte debido a fallas extensas. El proceso de revisiĂłn por pares tiene valor, despuĂ©s de todo. Otros estudios han destacado que la mayorĂa de los preprints permanecen en su estado preprints y no pasan al ámbito de la revisiĂłn por pares. Por tanto, estoy de acuerdo en que los preprints tuvieron una influencia sustancial, pero deberĂamos considerar esos estudios con el escepticismo adecuado.
TS : En su análisis, habla del delicado equilibrio entre la velocidad y la calidad de la publicaciĂłn durante una emergencia de salud pĂşblica. ÂżLa comunidad cientĂfica dio prioridad a unos sobre otros durante esta pandemia?
SEĂ‘OR:Como hemos subrayado en nuestro estudio, la evaluaciĂłn de la calidad de la investigaciĂłn es un paso fundamental en el avance del conocimiento cientĂfico. Sin embargo, en una pandemia, en un momento apremiante, converger hacia el rigor cientĂfico parece ser particularmente difĂcil. El equilibrio entre la velocidad y el rigor de la ciencia es, por tanto, muy difĂcil de lograr. Lo que nuestro estudio dice es que el 80% de los estudios originales tienen un riesgo de sesgo de medio a alto, de acuerdo con mĂ©tricas y herramientas de evaluaciĂłn sĂłlidas y ampliamente adoptadas. Por lo tanto, dirĂa que nuestro estudio revela mucha prisa en realizar y aceptar estudios durante los primeros seis meses de la pandemia. Aunque vemos que la calidad de la investigaciĂłn finalmente (y lentamente) está mejorando ahora, muchos investigadores se han apresurado a publicar estudios mal diseñados con escasos datos y, lamentablemente, algunos todavĂa lo hacen.
TS : Mirando hacia el futuro, ÂżquĂ© consejo le darĂa a los cientĂficos que esperan publicar un artĂculo durante una emergencia de salud pĂşblica?
AL : Primero, aconsejarĂa tomarse un tiempo para leer lo que ya se ha publicado sobre el tema. En segundo lugar, sugiero ser deliberado en la formulaciĂłn correcta de su hipĂłtesis de investigaciĂłn y diseño de estudio. En tercer lugar, los cientĂficos deben asegurarse de tener datos suficientes y relevantes. Cuarto, es importante aplicar análisis estadĂsticos apropiados. Creo que la pandemia ha demostrado que demasiados carecen de habilidades en metodologĂa, por lo que en mi opiniĂłn estos cuatro puntos son una buena forma de comenzar.
Por Ăşltimo, como mĂ©dico, me gustarĂa hacer este diagnĂłstico final: aunque ahora hemos desarrollado vacunas para el COVID-19, algunos cientĂficos todavĂa llevan un virus dañino: el virus de la ‘prisa por las publicaciones’, cuya Ăşnica vacuna es la crĂtica. y luego un compromiso con un buen diseño e hipĂłtesis de investigaciĂłn, datos apropiados y análisis sĂłlidos.
Referencia: M. Raynaud et al., “InvestigaciĂłn mĂ©dica relacionada con COVID-19: una meta-investigaciĂłn y evaluaciĂłn crĂtica”, BMC Med Res Methodol , doi: 10.1186 / s12874-020-01190-w, 2021.