por Rory Smith

Una de las mejores cosas de ser astrĂ³nomo es poder descubrir algo nuevo sobre el universo. De hecho, quizĂ¡s lo Ăºnico mejor sea descubrirlo dos veces. Y eso es exactamente lo que mis colegas y yo hemos hecho, al hacer dos observaciones separadas, con solo diez dĂas de diferencia, de un tipo completamente nuevo de fenĂ³meno astronĂ³mico: una estrella de neutrones que rodea un agujero negro antes de ser devorada.
Las dos observaciones fueron realizadas en enero de 2020, por el Observatorio de ondas gravitacionales del interferĂ³metro lĂ¡ser (LIGO) y el Observatorio Virgo , los cuales detectan ondas gravitacionales del cosmos distante.
DespuĂ©s de 18 meses de anĂ¡lisis minucioso, nuestros descubrimientos se publicaron en The Astrophysics Journal Letters . Las nuevas observaciones abren nuevas vĂas para estudiar el ciclo de vida de las estrellas, la naturaleza del espacio-tiempo y el comportamiento de la materia a presiones y densidades extremas.
La primera observaciĂ³n de un sistema de estrella de neutrones-agujero negro se realizĂ³ el 5 de enero de 2020. LIGO y Virgo observaron ondas gravitacionales (distorsiones en la estructura misma del espacio-tiempo) producidas por los Ăºltimos 30 segundos de la Ă³rbita agonizante de la estrella de neutrones y agujero negro, seguido de su inevitable colisiĂ³n. El descubrimiento se llama GW200105.
Sorprendentemente, solo diez dĂas despuĂ©s, LIGO y Virgo detectaron ondas gravitacionales de una segunda colisiĂ³n entre una estrella de neutrones y un agujero negro. Este evento se llama GW200115. Ambas colisiones ocurrieron hace unos 900 millones de años, mucho antes de que aparecieran los primeros dinosaurios en la Tierra.
Las estrellas de neutrones y los agujeros negros se encuentran entre los objetos mĂ¡s extremos del universo. Son las reliquias fĂ³siles de estrellas muertas masivas. Cuando una estrella que es mĂ¡s de ocho veces mĂ¡s masiva que el Sol se queda sin combustible, sufre una espectacular explosiĂ³n llamada supernova. Lo que queda puede ser una estrella de neutrones o un agujero negro.
Las estrellas de neutrones son tĂpicamente entre 1,5 y 2 veces mĂ¡s masivas que el Sol, pero son tan densas que toda su masa estĂ¡ empaquetada en un objeto del tamaño de una ciudad. Con esta densidad, los Ă¡tomos ya no pueden mantener su estructura y se disuelven en una corriente de quarks y gluones libres: los componentes bĂ¡sicos de los protones y neutrones.
Los agujeros negros son aĂºn mĂ¡s extremos. No existe un lĂmite superior para la masa de un agujero negro, pero todos los agujeros negros tienen dos cosas en comĂºn: un punto sin retorno en su superficie llamado “horizonte de eventos”, del cual ni siquiera la luz puede escapar, y un punto en su centro se llama una “singularidad”, en la que las leyes de la fĂsica, tal como las entendemos, se rompen.
Es justo decir que los agujeros negros son un enigma. Uno de los santos griales de la fĂsica y la astronomĂa del siglo XXI es encontrar una comprensiĂ³n mĂ¡s profunda de las leyes de la naturaleza mediante la observaciĂ³n de estos objetos extraños y extremos.
Un nuevo tipo de sistema estelar
Durante mucho tiempo se pensĂ³ que existĂan estrellas de neutrones que orbitan a sus compañeros de agujeros negros. LIGO y Virgo los habĂan estado buscando durante mĂ¡s de una dĂ©cada, pero seguĂan siendo esquivos hasta ahora.
Entonces, ¿por quĂ© estamos tan seguros de que ahora no hemos visto uno de esos sistemas, sino dos?
Cuando LIGO y Virgo observan ondas gravitacionales, la primera pregunta en nuestras mentes es “¿quĂ© las causĂ³?” Para averiguarlo, usamos dos cosas: nuestros datos de observaciĂ³n y simulaciones de supercomputadora de diferentes tipos de eventos astronĂ³micos que podrĂan explicar de manera plausible esos datos.
Al comparar las simulaciones con nuestras observaciones reales, buscamos las caracterĂsticas que mejor se ajustan a nuestros datos, centrĂ¡ndonos en las probables y descartando las improbables.
Para el primer descubrimiento (GW200105), determinamos que la fuente mĂ¡s probable de las ondas gravitacionales eran las Ăºltimas Ă³rbitas y la eventual colisiĂ³n entre un objeto de aproximadamente 8,9 veces la masa del Sol y un objeto de aproximadamente 1,9 veces la masa del Sol. Sol. Dadas las masas involucradas, la explicaciĂ³n mĂ¡s plausible es que el objeto mĂ¡s pesado es un agujero negro y el mĂ¡s liviano es una estrella de neutrones.
De manera similar, a partir del segundo (GW200115), determinamos que su fuente mĂ¡s probable fueron las Ăºltimas Ă³rbitas y la colisiĂ³n de un agujero negro de 5.7 masas solares con una estrella de neutrones de 1.5 masas solares.
No existe una prueba definitiva de que los objetos mĂ¡s ligeros sean estrellas de neutrones y, en principio, podrĂan ser agujeros negros muy ligeros, aunque consideramos que esta explicaciĂ³n es poco probable. Con mucho, la mejor hipĂ³tesis es que nuestras nuevas observaciones son consistentes con la fusiĂ³n de estrellas de neutrones y agujeros negros.
BĂºsqueda de fĂ³siles estelares
Nuestros descubrimientos tienen varias implicaciones interesantes. Los sistemas de estrellas de neutrones y agujeros negros nos permiten reconstruir la historia evolutiva de las estrellas. Los astrĂ³nomos de ondas gravitacionales son como cazadores de fĂ³siles estelares, que utilizan las reliquias de las estrellas explotadas para comprender cĂ³mo se forman, viven y mueren las estrellas masivas.
Hemos estado haciendo esto durante varios años con las observaciones de LIGO y Virgo de pares de agujeros negros y pares de estrellas de neutrones . Los pares mĂ¡s raros reciĂ©n descubiertos, que contienen uno de cada uno, son piezas fascinantes del registro fĂ³sil estelar.
Por primera vez, hemos medido directamente la velocidad a la que las estrellas de neutrones se fusionan con los agujeros negros: creemos que es probable que haya decenas o cientos de miles de colisiones de este tipo en todo el universo por año. Con mĂ¡s observaciones, mediremos la tasa con mayor precisiĂ³n.
¿QuĂ© les sucede a las estrellas de neutrones despuĂ©s de haber sido devoradas? Ahora estamos realmente mirando las leyes de la naturaleza hasta 11. Cuando las estrellas de neutrones se fusionan con los agujeros negros, se deforman, imprimiendo informaciĂ³n sobre su forma exĂ³tica de materia en las ondas gravitacionales que observamos en la Tierra.
Esto puede revelar la composiciĂ³n de las estrellas de neutrones, lo que a su vez nos dice cĂ³mo se comportan los quarks y los gluones a una presiĂ³n y densidad extremas. No nos dice quĂ© estĂ¡ sucediendo detrĂ¡s del horizonte de eventos del agujero negro, aunque otro aspecto de nuestros descubrimientos es que podemos buscar indicios de nueva fĂsica en los agujeros negros en las señales de ondas gravitacionales.
Cuando LIGO y Virgo reanuden la observaciĂ³n a mediados de 2022 despuĂ©s de una actualizaciĂ³n para aumentar aĂºn mĂ¡s su sensibilidad, veremos mĂ¡s colisiones entre estrellas de neutrones y agujeros negros. En la prĂ³xima dĂ©cada, esperamos acumular miles de detecciones de ondas gravitacionales mĂ¡s.
Con el tiempo, esperamos reconstruir las leyes de la naturaleza que nos ayudarĂ¡n a comprender el funcionamiento interno de los objetos mĂ¡s extremos e impenetrables del universo.
Este artĂculo se ha vuelto a publicar de The Conversation con una licencia de Creative Commons. Lea el artĂculo original .
Crédito de la imagen: Carl Knox, OzGrav-Swinburne University a través de LIGO Caltech