porĀ Robert MuggahĀ eĀ Ian Goldin

Las mega-amenazas actuales son sistĆ©micas e interconectadas. La creciente demanda de energĆ­a y carne ayuda a explicar el aumento constante de las emisiones de carbono y metano. Las fĆ”bricas de carbón y los bosques en llamas estĆ”n acelerando a su vez el calentamiento global, aumentando la frecuencia de las tormentas, profundizando la inseguridad alimentaria y poniendo en peligro las ciudades propensas a las inundaciones. La naturaleza interdependiente de nuestros mayores desafĆ­os y soluciones mĆ”s prometedoras es difĆ­cil de concebir. Los mapas pueden ayudar a aportar claridad a la complejidad. AdemĆ”s, nuestros cerebros humanos estĆ”n programados para interactuar con ellos. Al proporcionar nuevas perspectivas, tambiĆ©n pueden ayudar a replantear problemas aparentemente insolubles.

MĆ”s que nunca, nuestro futuro parece volĆ”til e incierto. En  Terra Incognita: 100 mapas para sobrevivir los próximos 100 aƱos , usamos mapas para explicar los impactos multifacĆ©ticos de nuestra civilización moderna. En el proceso, revelamos la huella de todo, desde el derretimiento de los glaciares hasta la minerĆ­a extractiva de tierras raras. Los mapas nos recuerdan la naturaleza desigual de nuestro progreso y la fragilidad de nuestro planeta y sus ecosistemas. Pero hacen mĆ”s que esto. TambiĆ©n pueden proporcionar una hoja de ruta para la acción. Las imĆ”genes de satĆ©lite, especialmente cuando se superponen con datos adicionales, ofrecen información sobre cómo estamos cambiando el planeta y los caminos hacia un futuro mĆ”s sostenible.

Un caso de optimismo informado

Los mapas revelan el extraordinario progreso que hemos logrado para extender la esperanza de vida, mejorar la salud materna y reducir la pobreza extrema.

Uno de los logros mĆ”s impresionantes se encuentra en el Ć”rea de la educación. Un vistazo a los mapas que muestran la media de aƱos de escolaridad en todo el mundo en 1950 y 2017 destaca mejoras notables en AmĆ©rica Latina y el Caribe, Ɓfrica, Europa del Este y Asia. Las mejoras en la educación son impresionantes. En 1950, menos de la mitad de la humanidad tenĆ­a una educación formal. Para 2050, un siglo despuĆ©s, la mayor parte del mundo habrĆ” adquirido al menos educación secundaria.

MĆ”s niƱos que nunca reciben educación: la mayorĆ­a de las personas tenĆ­an menos de cuatro aƱos de educación en 1950. Para 2017, el promedio de aƱos de educación en todo el mundo se habĆ­a mĆ”s que duplicado. CrĆ©dito: Muggah y Goldin (2020)

Pero no todo va bien. TodavĆ­a hay 120 millones de niƱos sin escolarizar y mĆ”s de 600 millones de jóvenes que no saben leer ni escribir. A pesar del aumento de la alfabetización en todo el mundo, mĆ”s de 770 millones de adultos siguen siendo analfabetos . AdemĆ”s, los sistemas educativos de hoy deben actualizarse rĆ”pidamente para el mercado laboral del maƱana.

Crisis climƔtica y lƭnea verde

Las realidades del cambio climĆ”tico se vuelven terriblemente evidentes cada aƱo. Los orĆ­genes de este cambio tambiĆ©n son claros: se emitieron mĆ”s gases de efecto invernadero en los Ćŗltimos 30 aƱos que en los 130 anteriores. Esto se debe a que el mundo estĆ” quemando mĆ”s combustibles fósiles, talando mĆ”s bosques, aumentando el consumo de carne y utilizando mĆ”s fertilizantes que nunca. .

Los Ćŗltimos cinco aƱos fueron los mĆ”s calurosos registrados: en todo el mundo, 2020 fue el aƱo mĆ”s caluroso registrado. En general, la temperatura promedio de la Tierra ha aumentado mĆ”s de 2 grados Fahrenheit desde la dĆ©cada de 1880. CrĆ©dito: Muggah y Goldin (2020)

Los mapas muestran cómo solo unos pocos paĆ­ses son responsables de la mayorĆ­a de las emisiones. En la dĆ©cada de 1980, Estados Unidos y Europa occidental fueron los mayores culpables. En la actualidad, China emite mĆ”s gases de efecto invernadero que los EE. UU., La UE y Rusia juntos. TambiĆ©n hay otros culpables, incluidos Australia, CanadĆ”, India, Japón, MĆ©xico y Arabia Saudita. Mientras tanto, solo 100 empresas extraen, procesan, venden y utilizan los combustibles fósiles detrĆ”s de aproximadamente el 70 por ciento de las emisiones globales .

Si hay algo de luz verde, es que el mundo parece estar en la cĆŗspide de un punto de inflexión de la acción climĆ”tica. Si bien la COP26 no fue lo suficientemente lejos, hay signos de acción real para lograr cero carbono y cero deforestación en las próximas dĆ©cadas. TambiĆ©n existe una presión creciente sobre los gobiernos para que sean mĆ”s ambiciosos. Los movimientos cĆ­vicos como Friday for Futures y Extinction Rebellion estĆ”n abogando por un cambio real. El activismo de inversores y consumidores tambiĆ©n estĆ” aumentando, con notables victorias recientes contra Exxon, Chevron y Shell. Los inversores con activos de billones de dólares exigen que los gobiernos aceleren la acción sobre la descarbonización, y que no sea demasiado pronto.

El boom urbano continĆŗa

La urbanización masiva es otra tendencia global presentada en Terra Incognita . Las dimensiones de las ciudades de hoy en dĆ­a no se parecen a nada que hayamos presenciado. En 1950, solo habĆ­a tres ciudades con diez millones de habitantes o mĆ”s. Hoy en dĆ­a, hay mĆ”s de 30 y otras 500 ciudades con un millón de habitantes o mĆ”s. Estas ciudades son nodos clave en la arquitectura financiera global y fundamentales para el funcionamiento de las cadenas de suministro. Solo unos pocos cientos de ellos representan mĆ”s de dos tercios del PIB mundial.

Ciudades globales en aumento: en 1900, habĆ­a 13 ciudades con 1 millón de habitantes o mĆ”s. Hoy en dĆ­a hay mĆ”s de 500 ciudades con poblaciones que superan el millón de personas, incluidas al menos 34 megaciudades. Estas ciudades son nodos centrales en las redes financieras internacionales y las cadenas de suministro globales. CrĆ©dito: Muggah y Goldin (2020)

La rĆ”pida expansión de las ciudades, especialmente en las AmĆ©ricas, Ɓfrica y Asia, es una función de fuerza para el sistema internacional. Cuando surgieron estados nacionales plenamente reconocidos en el siglo XVII, menos del uno por ciento del mundo vivĆ­a en una ciudad. Hoy en dĆ­a, mĆ”s del 55 por ciento de las personas son urbanas y, para el 2050, la proporción aumentarĆ” a casi el 70 por ciento . Las ciudades estĆ”n haciendo gestiones diplomĆ”ticas y forjando alianzas, mĆ”s de 300, para canalizar sus intereses.

Auge urbano de China: hoy, mĆ”s del 58 por ciento de sus 1.400 millones de ciudadanos viven en ciudades, en comparación con solo el 18 por ciento en 1980. Hay oficialmente 662 ciudades chinas, de las cuales al menos 160 tienen un millón de habitantes o mĆ”s. CrĆ©dito: Muggah y Goldin (2020)

Revolución Tecnológica

Las ciudades, las empresas y los ciudadanos tambiĆ©n estĆ”n cada vez mĆ”s digitalizados. Hoy en dĆ­a, hay mĆ”s de 4.6 mil millones de usuarios activos de Internet, frente a los 3.9 mil millones en 2019 . MĆ”s del 60 por ciento de todos los habitantes de la Tierra estĆ”n conectados a algĆŗn dispositivo digital. La pandemia de Covid-19 subrayó la importancia crĆ­tica de la conectividad y el hecho de que los datos, mĆ”s que nunca, son el activo estratĆ©gico mĆ”s importante del siglo XXI.

La extraordinariamente rĆ”pida difusión mundial de los beneficios de la revolución digital se muestra en los mapas. Pero tambiĆ©n lo es la creciente brecha digital. A pesar de toda su promesa, esta revolución tecnológica puede profundizar la desigualdad, aumentar los prejuicios de gĆ©nero y mucho mĆ”s. La necesidad de dar un salto y aprovechar la transformación digital es evidente, al igual que la necesidad de difundir los beneficios de otras tecnologĆ­as, incluidas las vacunas y la energĆ­a limpia.

La penetración de Internet estĆ” llevando a la transformación digital: Internet es el sistema nervioso digital del mundo: las velocidades de descarga y carga se han multiplicado por diez cada cinco aƱos desde principios de la dĆ©cada de 1990. CrĆ©dito: Muggah y Goldin (2020)

Varios mapas que aparecen en Terra Incognita ilustran la forma material de nuestro mundo cada vez mĆ”s digital . Internet, la computación en la nube, la inteligencia artificial y 5G estĆ”n dando lugar a redes altamente integradas y sistemas conectados que atraviesan el planeta. Y con miles de millones de dispositivos nuevos que se agregan a estos sistemas al aƱo (unos 75 mil millones en total para 2022), los mapas tambiĆ©n pueden ayudarnos a recordar cómo la superficie de ataque se estĆ” expandiendo exponencialmente.

Nuestros mapas que describen la automatización, especialmente los trabajos en riesgo debido a los robots, plantean inquietantes preguntas sobre el futuro del trabajo. Muestran cómo algunas partes del mundo, especialmente los paĆ­ses mĆ”s pobres, podrĆ­an ser las mĆ”s afectadas, ya que la automatización elimina los peldaƱos intermedios de la escalera del desarrollo. Hay opiniones encontradas sobre cómo la aceleración del cambio tecnológico y la digitalización afectarĆ”n al empleo. Algunos estudios sugieren que los impactos serĆ”n bajos, mientras que otros sugieren que casi la mitad de los trabajos en los EE. UU. Y hasta dos tercios de los trabajos en algunos paĆ­ses en desarrollo podrĆ­an automatizarse en las próximas dĆ©cadas.

ĀæLos robots tomarĆ”n sus trabajos? MĆ”s de 2.5 millones de robots industriales operan en todo el mundo, con aproximadamente un 30 por ciento en automóviles, un 25 por ciento en electrónicos y el resto en una amplia gama de fĆ”bricas, almacenes y otros sitios. CrĆ©dito: Muggah y Goldin (2020)

Profundización de la desigualdad

El impacto altamente diferencial del cambio tecnológico en diferentes grupos de trabajadores ha sido revelado y exacerbado por la pandemia de Covid-19. Si bien algunos de nosotros hemos podido trabajar de manera segura desde nuestros hogares, otros han tenido que viajar a sus trabajos “esenciales”, en ocasiones arriesgando sus vidas, y muchos se han quedado desempleados.

La desigualdad dentro de los paĆ­ses y a nivel mundial ha aumentado a medida que la riqueza del uno por ciento mĆ”s rico se ha disparado, mientras que casi 125 millones de personas en todo el mundo han caĆ­do en la pobreza extrema (teniendo que vivir con ingresos por debajo de $ 1,90 por dĆ­a). Los mapas revelan el alcance de estas desigualdades. Las imĆ”genes del cielo por la noche comparan la luminiscencia de los EE. UU. Y Europa con la de Ɓfrica, proporcionando un claro reflejo del hecho de que el estado de Nueva York por sĆ­ solo consume mĆ”s energĆ­a que 48 paĆ­ses de Ɓfrica.

Un mundo desigual: las luces del espacio pueden ayudar a iluminar la desigualdad. Lagos, la ciudad mĆ”s grande de Ɓfrica, tiene mĆ”s de 20 millones de habitantes. El estado de Nueva York, con poco menos de 20 millones de habitantes, tiene aproximadamente el mismo tamaƱo. Nueva York consume 392 gigavatios de electricidad al dĆ­a en comparación con solo 5 gigavatios para toda Nigeria, un paĆ­s de 200 millones. CrĆ©dito: Muggah y Goldin (2020)

Riesgos para la salud inminentes

Uno de los logros menos anunciados es que los seres humanos estĆ”n viviendo vidas mĆ”s largas que nunca. Durante unos 150.000 aƱos, la esperanza de vida humana promedio fue de entre 20 y 25 aƱos. Entonces sucedió algo extraordinario. Entre los siglos XIX y XXI, la esperanza de vida casi se cuadruplicó. Esto se debe a mejores dietas, medicamentos, salud reproductiva y educación. Pero como nos recuerda dolorosamente la pandemia, no podemos dar por sentado este progreso.

Vivimos mĆ”s tiempo que nunca: la esperanza de vida se ha mĆ”s que duplicado durante el siglo pasado. La esperanza de vida media rondaba los 50 aƱos en 1960 y hoy se acerca mĆ”s a los 71,5 aƱos. CrĆ©dito: Muggah y Goldin (2020)

Las bacterias y los virus siguen siendo nuestro mayor enemigo. La humanidad comenzó a ganar la guerra contra las bacterias y los virus hace unos 100 aƱos con el auge de los antibióticos y la penicilina. Pero los estamos abusando, lo que genera resistencia a los antibióticos. Los especialistas temen que nos estemos acercando a una era posterior a los antibióticos, y esto serĆ­a aterrador, costarĆ­a cientos de millones de vidas y billones de dólares en pĆ©rdidas. El auge del movimiento anti-vax es una amenaza mĆ”s peligrosa de lo que muchos creen. Estos y otros riesgos son un recordatorio de que la cooperación mundial es mĆ”s importante que nunca.

GeopolĆ­tica: amenazas y soluciones

Las tecnologĆ­as digitales e inalĆ”mbricas estĆ”n reconfigurando y reconfigurando nuestra polĆ­tica, economĆ­a y sentido de pertenencia. Al mismo tiempo, los mapas son un recordatorio de la continua influencia de la geografĆ­a en la configuración de nuestras vidas y destino polĆ­tico. Las cadenas montaƱosas, los vastos ocĆ©anos, los extensos desiertos y los densos bosques siguen ejerciendo una poderosa influencia en el destino de las naciones.

Los mapas de la infraestructura global revelan los cables submarinos, las tuberĆ­as terrestres y las redes de transporte que nos conectan. Destacan Ć”reas densas de conectividad, pero tambiĆ©n Ć”reas oscuras que estĆ”n figurativa y literalmente fuera de la red. TambiĆ©n muestran cómo nuestra polĆ­tica permanece atrapada en una era pasada y no ha podido seguir el ritmo de la creciente complejidad y conectividad de todos los sistemas y personas globales.

Los mapas revelan el carĆ”cter multipolar de nuestras relaciones internacionales y exponen el alcance global de ciertos paĆ­ses. Por ejemplo, el mapa de la huella militar de los EE. UU. Incluye mĆ”s de 800 bases y 200.000 personal activo en mĆ”s de 177 paĆ­ses. Mientras tanto, el mapa de la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China muestra las inversiones terrestres y marinas que incluyen mĆ”s de 2.600 proyectos que abarcan mĆ”s de 100 paĆ­ses. Como muestra otro mapa, el poder económico y la influencia se estĆ”n moviendo constantemente hacia el este durante los Ćŗltimos 75 aƱos despuĆ©s de 2000 aƱos de desplazamiento hacia el oeste.

Ve al este, hijo mĆ­o: el centro de gravedad económica se puede estimar ponderando las ubicaciones por el PIB en tres dimensiones y luego proyectando al punto mĆ”s cercano de la tierra. El centro se desplazó hacia el oeste entre 1000 y 1950 y ahora se estĆ” moviendo (hacia atrĆ”s) hacia el este hasta el 2025. CrĆ©dito: Muggah y Goldin (2020)

Dando forma a nuestro futuro

El futuro no se puede predecir con certeza, pero se puede moldear. El cambio climĆ”tico, la propagación de la IA y las armas nucleares son amenazas existenciales crĆ­ticas que podrĆ­an condenarnos a todos.

Mediante el uso de mapas, nuestro objetivo es mejorar la comprensión de las fuerzas que dan forma al presente y cómo este puede evolucionar catastróficamente en las próximas dĆ©cadas. Al cosechar el progreso y abordar los desafĆ­os crĆ­ticos, la historia nos ha enseƱado que podemos cambiar nuestro destino. Nuestro desafĆ­o urgente es comprometernos mĆ”s activamente para contribuir a un mundo mĆ”s inclusivo y sostenible.

CrĆ©dito de la imagen del banner: NASA

Fuente: https://singularityhub.com/2021/12/08/these-maps-reveal-the-profound-progress-and-peril-of-modern-civilization/

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