Este artĆculo sintetiza los Ćŗltimos avances de investigación en salud muscular y nutrición, y su impacto en la función inmunológica y los resultados clĆnicos.
por Carla M. Prado, Francesco Landi, Samuel T.H. Chew, Philip J. Atherton y otros. Fuente: Clinical Nutrition 41 (2022) 2244e2263 Advances in muscle health and nutrition: A toolkit for healthcare professionals

| 1. Introducción |
La baja masa muscular y la desnutrición afectan la salud y el bienestar de muchas personas, especialmente los adultos mayores y los pacientes con enfermedades agudas y crónicas. Por lo tanto, la detección e intervención temprana son esenciales para contrarrestar los efectos perjudiciales de estas condiciones
El advenimiento de la evaluación de la composición corporal ha permitido a los investigadores definir caracterĆsticas y consecuencias importantes de la baja masa muscular. Dado que la baja musculatura y la desnutrición suelen estar ocultas en pacientes con peso normal o en aquellos con exceso de adiposidad, estas condiciones son frecuentemente pasadas por alto; por lo tanto, tales tĆ©cnicas son de valor significativo.
Es importante destacar tambiĆ©n que la baja masa muscular y la desnutrición se asocian con una función inmunológica deteriorada y son predictores de situaciones clĆnicas adversas (por ej., discapacidad fĆsica, caĆdas y fracturas, mayor duración de la estadĆa en el hospital).
El presente artĆculo informa sobre la 119ĀŖ Conferencia de investigación mundial anual sobre temas clave en nutrición pediĆ”trica y de adultos celebrada en junio de 2021. El objetivo de esta edición fue reunir a expertos internacionales para brindarles a los profesionales de la salud un resumen de los Ćŗltimos avances en la investigación sobre la masa muscular y la desnutrición en los contextos del envejecimiento y la enfermedad.

| ā2. Hacia una mejor comprensión de la baja masa muscular y la desnutrición como condiciones superpuestas |
La desnutrición y las condiciones relacionadas con los mĆŗsculos (es decir, baja masa muscular, miosteatosis [o infiltración grasa del tejido muscular], sarcopenia, caquexia y fragilidad) no deben verse como entidades aisladas sino como condiciones que pueden ocurrir simultĆ”nea o secuencialmente en algunos individuos La mayorĆa de los pacientes con desnutrición tienen baja masa muscular o sarcopenia, pero esta no es una condición excluyente. Asimismo, no todos los pacientes con baja masa muscular estĆ”n desnutridos. La desnutrición es a menudo un precursor de la sarcopenia, ya que conduce a una función fĆsica reducida y cambios desfavorables en la composición corporal.
Aunque la baja masa muscular y la desnutrición pueden ocurrir de forma independiente, con frecuencia se superponen, especialmente entre pacientes hospitalizados y aquellos con enfermedades crónicas como el cÔncer.

| 3. Evidencia emergente sobre la fisiopatologĆa de la baja masa muscular |
La baja masa muscular es frecuente entre los adultos mayores como consecuencia del proceso de envejecimiento y puede exacerbarse en pacientes de cualquier edad con enfermedades crónicas, enfermedades agudas o lesiones.
Dado que la baja masa muscular es un componente comĆŗn de la desnutrición, la sarcopenia y la caquexia, es importante comprender su fisiopatologĆa para avanzar en el diagnóstico y el tratamiento. La inmovilidad y las condiciones catabólicas inducen la pĆ©rdida muscular cuando se activan las vĆas de degradación de proteĆnas: el sistema ubiquitina-proteosoma, que degrada la mayorĆa de las proteĆnas miofibrilares; y el sistema de autofagia-lisosoma, que degrada a granel los componentes celulares y las organelas en el citoplasma (por ejemplo, las mitocondrias).
Si bien la fisiopatologĆa de la atrofia muscular no se conoce por completo, los factores que contribuyen al catabolismo muscular han sido objeto de considerables estudios de investigación en las Ćŗltimas dĆ©cadas. Estos incluyen anomalĆas en la proteostasis muscular, es decir, regulación en ayunas/alimentación y desuso de la sĆntesis de proteĆnas musculares (SPM) y descomposición de proteĆnas musculares (DPM), homeostasis de glucosa e insulina, inflamación, función microvascular y/o neuromuscular.
La disfunción mitocondrial se reconoce cada vez mĆ”s como un importante regulador metabólico. En el contexto del envejecimiento, se deterioran varios procesos mitocondriales del mĆŗsculo esquelĆ©tico, incluida la bioenergĆ©tica mitocondrial, asĆ como la sĆntesis y descomposición mitocondrial (āmitofagiaā).
Un estudio reciente demostró que la capacidad bioenergĆ©tica mitocondrial reducida en el mĆŗsculo era el principal factor que distinguĆa la presencia de sarcopenia en adultos mayores. La disfunción mitocondrial tambiĆ©n existe en otras afecciones agudas y crónicas, como el cĆ”ncer y la sepsis.
El rĆ”pido desgaste muscular en la enfermedad crĆtica tambiĆ©n puede deberse en parte a la disfunción mitocondrial mediada por la inflamación, con un metabolismo alterado que causa el catabolismo de las proteĆnas y la supresión del metabolismo de los lĆpidos y, por lo tanto, la miosteatosis. Con la miosteatosis, el flujo de sangre al mĆŗsculo se reduce, lo que da lugar a una disfunción metabólica, que incluye resistencia a la insulina, inflamación y pĆ©rdida de masa y función muscular.
3.1. Intercambio de información entre el músculo y el sistema inmunitario
La interrelación entre el músculo esquelético y el sistema inmunitario también es un tema emergente. De hecho, el músculo ya no se considera un objetivo pasivo del sistema inmune, sino un jugador activo que regula las respuestas tanto innatas como adaptativas.
Se han discutido tres mecanismos principales de interacción entre el músculo esquelético y las células inmunitarias, incluida la liberación de mioquinas, expresión de moléculas de superficie celular e interacción célula a célula.
| 4. ¿Quién estÔ en riesgo de desnutrición y pérdida de masa muscular? |
> 4.1. Envejecimiento
Después de la tercera década de la vida, las personas experimentan aproximadamente un 3%-5% de disminución en el músculo esquelético por decenio. Un factor importante que contribuye a la desnutrición y la pérdida de masa muscular es la anorexia del envejecimiento, término común para describir la disminución involuntaria de la ingesta de nutrientes en edades avanzadas.
> 4.2. Enfermedades crónicas
Se ha demostrado que entre el 11% y el 54% de los pacientes con enfermedad renal crónica estÔn desnutridos mientras que la prevalencia de la sarcopenia oscila entre el 4% y el 42%. Entre los pacientes con cÔncer, aproximadamente el 40% puede tener poca masa muscular y, en promedio, el 70 % estÔ desnutrido.
> 4.3. Enfermedades crĆticas
Durante la primera semana de hospitalización en la unidad de cuidados intensivos (UCI) pacientes ecogrĆ”ficamente evaluados mostraron una pĆ©rdida muscular temprana y rĆ”pida, que es cuantitativamente mĆ”s sustancial en pacientes gravemente enfermos. TambiĆ©n se debe considerar la miosteatosis asociada a mortalidad, evaluada al ingreso por tomografĆa computarizada (TC).
En cuanto a la desnutrición, entre el 38% y el 78% de los pacientes crĆticos estĆ”n desnutridos, lo que se asocia de forma independiente con malos resultados clĆnicos.

> 4.4 COVID-19
Como nueva enfermedad, COVID-19 ha amplificado la relevancia de la baja masa muscular como nunca antes; la pƩrdida es grave y puede tener consecuencias a largo plazo.
Los resultados preliminares de una revisión sistemĆ”tica sobre el impacto clĆnico de la composición corporal anormal en COVID-19 muestran que la masa muscular baja es un fuerte predictor de mortalidad, hospitalización, ventilación mecĆ”nica, gravedad de la enfermedad y admisión en UTI.
La desnutrición también es muy frecuente en pacientes con COVID-19, con hasta el 80% de los pacientes hospitalizados en riesgo de desnutrición o desnutridos.
Otro factor que posiblemente contribuye a la desnutrición y la pĆ©rdida de masa muscular en estos pacientes es el hipermetabolismo. Un estudio reciente ha demostrado que el gasto energĆ©tico en reposo aumentó en pacientes crĆticos con COVID-19 desde la semana 1 hasta la semana 3 de ventilación mecĆ”nica y se mantuvo hasta la semana 7; lo que sugiere necesidades calóricas especĆficas durante la estancia en la UTI, particularmente en pacientes sin obesidad.
| 5. Identificar pacientes en riesgo |
> 5.1. Avances en la evaluación de la desnutrición
La Iniciativa de Liderazgo Global en Desnutrición (GLIM, por sus siglas en inglĆ©s) publicó un conjunto de criterios clĆnicamente relevantes basados en la evidencia para ser utilizados junto con una evaluación nutricional integral o herramientas de evaluación validadas, como la Evaluación Global Subjetiva (SGA, por sus siglas en inglĆ©s), para diagnosticar la desnutrición en adultos en cualquier entorno de atención mĆ©dica.
Se sugieren utilizar enfoques prĆ”cticos para los criterios fenotĆpicos de baja masa muscular (pĆ©rdida de peso no voluntaria, IMC bajo y masa muscular reducida).
> 5.2. Avances en la evaluación de la masa muscular baja
El IMC no es un indicador de la salud muscular y, por lo tanto, no es un indicador apropiado de la composición corporal. Varias técnicas de composición corporal estÔn disponibles para medir o estimar la masa muscular. Cada técnica tiene sus propias ventajas, limitaciones y factores que deben tenerse en cuenta. Algunos de estos factores incluyen la validez, la viabilidad, seguridad y practicidad (incluida la comodidad del paciente y las consideraciones del entorno).
El rendimiento general de los mĆ©todos comĆŗnmente utilizados puede diferir entre la investigación y los entornos clĆnicos (pacientes hospitalizados y ambulatorios).
> 5.2.1 AnƔlisis de impedancia bioelƩctrica y Ɣngulo de fase
El anĆ”lisis de impedancia bioelĆ©ctrica (AIB) estima la masa muscular utilizando ecuaciones de predicción especĆficas de la población, la ecuación y el dispositivo; estos pueden ser fuentes potenciales de error cuando se usan en pacientes individuales.
Un enfoque alternativo es utilizar el Ôngulo de fase (APh), un valor AIB derivado de las medidas de resistencia y reactancia, que se estÔ convirtiendo en un marcador emergente de composición corporal anormal. El Ôngulo de fase es un indicador de la salud e integridad de la membrana celular y se ha utilizado como indicador de pronóstico en una variedad de condiciones, como la supervivencia en pacientes con cÔncer.
La evidencia sugiere que el APh se correlaciona con el Ć”rea muscular, la composición muscular y se asocia con un mayor riesgo de sĆndrome de dismovilidad, que se define mediante una puntuación que consta de seis componentes (osteoporosis, masa magra baja, antecedentes de caĆdas, velocidad de marcha lenta, baja fuerza de prensión y alta masa grasa).
> 5.2.2. Ultrasonido
Con la disponibilidad de dispositivos de medición portĆ”tiles, el ultrasonido (US) es una herramienta prometedora para la evaluación de la masa muscular en la prĆ”ctica clĆnica.
La bibliografĆa de referencia muestra que los grosores de la parte superior del brazo y la parte superior del muslo evaluados por ecografĆa se correlacionaron bien con las mediciones del Ć”rea muscular mediante tomografĆas computarizadas, lo que sugiere que es una alternativa adecuada y libre de radiación.
> 5.2.3. ImĆ”genes de tomografĆa computarizada
El uso de datos de tomografĆa computarizada para evaluar la composición corporal ha ampliado en gran medida nuestra comprensión de la relación entre la masa muscular y la tolerancia al tratamiento contra el cĆ”ncer, las complicaciones y la supervivencia, particularmente en oncologĆa. Sin embargo, la separación de los tejidos adiposo y muscular en una TC se ha basado históricamente en la segmentación manual, que requiere mucho trabajo y tiempo y estĆ” sujeta a la variabilidad.
Varios programas de software ahora estÔn disponibles para la segmentación automatizada de TC, con datos que muestran una fuerte concordancia entre el anÔlisis automatizado y manual.
Otro parÔmetro importante es la radiodensidad muscular, un marcador de la composición muscular de creciente valor pronóstico. En pacientes con cÔncer colorrectal, la baja radiodensidad muscular preoperatoria se asoció con una mayor duración de la estancia hospitalaria postoperatoria, tasas de complicaciones y mortalidad.
> 5.2.4. AbsorciometrĆa de rayos X de energĆa dual
Es una tĆ©cnica costosa pero Ćŗtil ya que mide tres compartimentos corporales y emite bajas dosis de radiación. ClĆnicamente se recomienda para la evaluación de la masa grasa pero aĆŗn se desconoce su validez para evaluar el tejido blando magro.
> 5.2.5. Dilución de creatina deuterada
Creatina deuterada (CrD3) es una nueva medida de la masa muscular funcional. Se determina a partir de una recolección de orina de un solo punto para estimar la masa muscular, es decir, el tamaño de la reserva de creatina.
A pesar de ser una medida indirecta de la masa muscular, el mĆ©todo es preciso, no invasivo y seguro. Sin embargo, este anĆ”lisis se basa en el uso de cromatografĆa lĆquida de alta resolución, un anĆ”lisis sofisticado que limita su uso en la prĆ”ctica clĆnica
> 5.2.6. Enfoques alternativos para evaluar la masa muscular
Cuando las tĆ©cnicas de composición corporal no estĆ”n disponible se pueden utilizar enfoques alternativos, incluido el examen fĆsico para detectar pĆ©rdida muscular evidente y antropometrĆa (por ej., circunferencia de la parte media del brazo y circunferencia de la pantorrilla).

| 6. ¿Podemos prevenir o revertir la pérdida de masa muscular y la desnutrición con intervenciones nutricionales? |
La nutrición es fundamental para apoyar el anabolismo del músculo, reducir el catabolismo y mejorar los resultados en pacientes con pérdida muscular y desnutrición. AdemÔs, las intervenciones nutricionales son mÔs beneficiosas cuando son proactivas, se inician temprano y continúan durante la recuperación, preferiblemente como parte de intervenciones multimodales que también incluyen ejercicio.
Debido a que lograr los objetivos de ingesta nutricional en adultos mayores y poblaciones clĆnicas puede ser un desafĆo, se debe ofrecer asesoramiento nutricional individualizado junto con la terapia nutricional, segĆŗn lo respaldan las pautas de atención.
> 6.1. ProteĆnas y aminoĆ”cidos
Las proteĆnas y los aminoĆ”cidos respaldan los mĆŗsculos al proporcionar sustratos para SPM y el sistema inmunitario al convertir los macrófagos proinflamatorios M1 en la forma antiinflamatoria, M2. La capacidad de las proteĆnas de la dieta para estimular SPM depende principalmente de su contenido de aminoĆ”cidos esenciales (AAE) y de la velocidad de digestión de las proteĆnas.
El mĆŗsculo tiene una capacidad intrĆnseca para reconocer cuĆ”ndo ha ingerido suficientes aminoĆ”cidos en un perĆodo determinado para reemplazar los perdidos durante los perĆodos de ayuno intermitente.
En comparación con las fuentes vegetales de proteĆnas, las proteĆnas de origen animal tienen una mayor digestibilidad y proporcionan los AAE necesarios para SPM (incluĆdo un mayor contenido de leucina). En consecuencia, los estudios han demostrado un mayor efecto anabólico de la proteĆna de origen animal en la SPM que las proteĆnas de origen vegetal tanto en condiciones de reposo como despuĆ©s del ejercicio.
> 6.2. AminoƔcidos de cadena ramificada: enfoque en la leucina
En comparación con otros AAE, la leucina es quizĆ”s el anabólico mĆ”s potente. Alimentar a hombres jóvenes sanos con 3 grs. de leucina al dĆa se asocia con un aumento pronunciado de SPM, incluso en ausencia de otros aminoĆ”cidos, lo que sugiere un sistema de reconocimiento de la leucina como marcador de la ingesta de proteĆnas.
A pesar de estos hallazgos, la suplementación con leucina o aminoÔcidos de cadena ramificada por sà solos puede no estimular la respuesta mÔxima de SPM ya que carecen de otros AAE.
> 6.3. Ć-hidroxi-Ć-metilbutirato (HMB)
Es un metabolito anabólico bioactivo de la leucina que se sintetiza en el mĆŗsculo y se encuentra en pequeƱas cantidades en la dieta. Cuando se consume por vĆa oral, el HMB ejerce efectos anabólicos sobre la SPM similares a los de la leucina. Sorprendentemente, se ha demostrado que la suplementación con HBM suprime la DPM en mayor medida que la leucina.
> 6.4. Vitamina D
Es una vitamina liposoluble bien reconocida por su papel en la salud ósea y muscular. Investigaciones han demostrado el vĆnculo entre la deficiencia de vitamina D y la disfunción muscular, posiblemente debido a la pĆ©rdida de la función del receptor de este sustrato, el aumento del estrĆ©s oxidativo y el deterioro de la función mitocondrial.
También hay evidencia de una asociación longitudinal entre el nivel bajo de vitamina D y la sarcopenia. AdemÔs, la vitamina D afecta la inmunidad y se ha demostrado que regula la expresión de citoquinas proinflamatorias, aumenta la proliferación, diferenciación y crecimiento del músculo, y aumenta las células T reguladoras naturales involucradas en la modulación de la respuesta inmune.
> 6.5. Ćcidos grasos poliinsaturados de cadena larga n-3 (AGPICL n-3)
ConsiderĆ”ndose una clase de Ć”cidos grasos, los AGPICL n–3 ejercen efectos antiinflamatorios que fortalecen la interacción entre el mĆŗsculo esquelĆ©tico y las cĆ©lulas del sistema inmunitario para promover el anabolismo muscular.
La evidencia muestra que los efectos antiinflamatorios de los AGPICL n–3 reducen la pĆ©rdida de proteĆnas musculares especĆficas mediada por citoquinas y la muerte celular para promover el anabolismo al inhibir la proteólisis.
La suplementación diaria con AGPICL n–3 se asocia con la mejora de la masa muscular y el rendimiento fĆsico en adultos mayores sanos.
> 6.6. Polifenoles
Al igual que los AGPICL n–3, los polifenoles tienen propiedades antiinflamatorias que pueden modificar la interferencia entre las cĆ©lulas musculares e inmunitarias. Sin embargo, hasta la fecha la evidencia sobre los efectos de los suplementos de polifenoles en la salud muscular en adultos mayores y poblaciones clĆnicas es limitada.
> 6.7. Suplementos nutricionales orales (SNO)
Los SON contienen proteĆnas, energĆa y micronutrientes adicionales y potencialmente otros nutrientes o ingredientes especializados descritos anteriormente para respaldar la salud muscular y mejorar el estado nutricional.
Numerosos trabajos han demostrado que la suplementación con SNO mejora la ingesta de energĆa, proteĆnas y micronutrientes mĆ”s allĆ” de los alimentos solos.
> 6.8. NutracƩuticos
Varios nutracĆ©uticos pueden ejercer efectos positivos sobre el anabolismo, la fuerza y la función muscular. Estos incluyen creatina, carnitina y b-alanina para mejorar la bioenergĆ©tica ya sea en reposo o en condiciones de ejercicio, nitratos para mejorar la función vascular y los Ć”cidos fosfatĆdico y ursólico biológicos, que han demostrado desencadenar vĆas de crecimiento en el mĆŗsculo.
A pesar de esto, se requiere profundizar en mayores investigaciones para evaluar estos compuestos y su eficacia en la salud muscular en personas con o en riesgo de pérdida muscular debido al envejecimiento, la desnutrición o enfermedades.
| 7. Intervenciones de ejercicios adyuvantes |
Es importante reconocer la importancia del ejercicio regular, preferentemente en combinación con intervenciones nutricionales, como un enfoque multidisciplinario en todo el proceso de atención.
Una revisión sistemĆ”tica de 37 estudios controlados aleatorizados comparó el efecto de la nutrición combinada con ejercicio regular frente al ejercicio solo sobre la masa muscular y la función en adultos mayores sanos. Se encontró que el ejercicio mejora la masa muscular, la fuerza y el rendimiento fĆsico.
Un anĆ”lisis conjunto de estudios que ofrecen suplementos proteicos y/o dietas ricas en proteĆnas a adultos mayores reveló que solo las intervenciones que combinan nutrición y ejercicio de resistencia beneficiaron el tejido blando magro apendicular y la fuerza de agarre.
| 8. Envejecimiento saludable: cambiar el enfoque de esperar la fragilidad a vivir con fuerza |
El paradigma del envejecimiento saludable debe centrarse en mantener una buena salud y la capacidad de desarrollar calidad de vida durante el mayor tiempo posible. Esto incluye optimizar la nutrición y el ejercicio para evitar la pĆ©rdida de masa muscular relacionada con la edad que puede convertirse en fragilidad, sĆndrome de dismovilidad y pĆ©rdida de independencia.
Se ha demostrado que las intervenciones en el hogar aumentan la cantidad de dĆas en un mes en los que la salud fĆsica y mental se describen como buenas en general.
| 9. Recomendaciones para la prĆ”ctica clĆnica |
Para garantizar que los pacientes en riesgo sean examinados, evaluados, tratados y monitoreados de manera consistente, se ofrecen las siguientes recomendaciones de prĆ”ctica clĆnica:
– PrĆ”cticas avanzadas de detección, evaluación y diagnóstico para baja masa muscular y desnutrición – Las herramientas SARC-F y SARC-CalF se pueden usar para detectar sarcopenia en adultos mayores. Varias herramientas validadas estĆ”n disponibles para detectar el riesgo de desnutrición, como la Herramienta de Detección Universal de Desnutrición (MUST), la Herramienta de Detección de Desnutrición (MST) y la Evaluación de riesgo nutricional 2002 (NRS-2002).
AdemÔs, la pandemia de COVID-19 y el mayor uso de la telesalud destacaron la relevancia y la necesidad de herramientas digitales como el R-MAPP (aplicación remota de desnutrición) para la detección, evaluación y seguimiento de pacientes de forma remota.
– Uso de herramientas sustitutas para identificar masa muscular baja en ausencia de tĆ©cnicas de composición corporal – Como no todos los mĆ©todos de evaluación de la composición corporal estĆ”n disponibles en todos los entornos clĆnicos, se pueden implementar marcadores sustitutos de la masa muscular (por ej., circunferencia de pantorrilla).
– Promover la atención multidisciplinaria – La fisiopatologĆa de la pĆ©rdida muscular es multifactorial, al igual que la necesidad de un abordaje desde varias Ć”reas para prevenir/detener esta condición.
– Proporcionar educación nutricional para pacientes, familias y cuidadores – Es fundamental aumentar la concientización sobre la falta de masa muscular y la desnutrición y mejorar el conocimiento de los pacientes sobre los primeros signos de pĆ©rdida de masa muscular y desnutrición.
| 10. Perspectivas de futuras investigaciones |
Se necesita mĆ”s evidencia cientĆfica para comprender el beneficio de integrar la evaluación de la composición corporal en la prĆ”ctica clĆnica y el impacto de usar esta información para personalizar las intervenciones nutricionales en la prevención y tratamiento de la baja masa muscular y la desnutrición.
Deben explorarse objetivos inmunológicos y aspectos musculares especĆficos, que pueden transformar la comprensión y la terapĆ©utica de la baja masa muscular. AdemĆ”s, se requiere mĆ”s investigación para explorar el impacto de las intervenciones de nutrición y ejercicio para maximizar el potencial anabólico, el rendimiento fĆsico y los resultados en el envejecimiento saludable y las enfermedades agudas y crónicas, incluidas las afecciones agudas como COVID-19.
Se han proporcionado recomendaciones para futuros ensayos de nutrición con el fin de avanzar rĆ”pidamente en la traducción del conocimiento de las intervenciones que abordan los mĆŗsculos, la sarcopenia y la caquexia en la prĆ”ctica clĆnica.
| 11. Conclusión |
La prĆ”ctica clĆnica estĆ” cambiando, y se alienta a los profesionales de la salud a implementar muchas de las herramientas aquĆ discutidas para evaluar la pĆ©rdida de masa muscular y la desnutrición en sus entornos.
La pérdida de masa muscular y la desnutrición pueden ocultarse a la vista, pero la detección es el único medio de identificar a las personas en riesgo. Se ha demostrado que varias intervenciones nutricionales que incluyen nutrientes o ingredientes individuales, ingredientes bioactivos y SNO mejoran la masa muscular, la composición y la función (salud muscular) y pueden ser herramientas importantes para abordar los déficits estructurales.
Es importante destacar que la combinación de intervenciones nutricionales con ejercicio como componentes de un enfoque multidisciplinario constituye una estrategia importante para mejorar los resultados de los pacientes.
Fuente: https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=102187