Ver tanta violencia, y en especial en Pandemia, no hace más que contradecir pensamiento y acción de la manera más ridÃcula y destructiva posibles. Nuestras baterÃas internas están cargándose de energÃa negativa, y éste es el vector de contagio más efectivo. La explosión es inevitable, no existe resistencia ante tal fuerza de la naturaleza.