Con los antibióticos perdiendo su efectividad, una compañía está recurriendo a la edición de genes y a los bacteriófagos (virus que infectan a las bacterias) para combatir las infecciones.
Con los antibióticos perdiendo su efectividad, una compañía está recurriendo a la edición de genes y a los bacteriófagos (virus que infectan a las bacterias) para combatir las infecciones.
Gracias a CRISPR, la terapia génica y los “bebés de diseño” son ahora una realidad. La navaja suiza de edición genética es uno de los descubrimientos biomédicos más impactantes de la última década. Ahora, un nuevo estudio sugiere que acabamos de comenzar a sumergir los dedos de los pies en el estanque CRISPR.
La versión clásica del niño prodigio de la edición de genes literalmente corta un gen en pedazos solo para apagarlo. Es efectivo, sí. Pero es como pasar un cable eléctrico por una trituradora de papel para apagar una bombilla que no funciona bien. Una vez que se cortan los cables, no hay vuelta atrás.
IMPORTANTE: KW Foundation no vende publicidad de terceros ni promociona contenidos pagos. Somos independientes, desde siempre.