El último Índice de Calidad de Vida de Mercer corona a Montevideo, otra vez, como líder latinoamericana. Sin embargo, este reconocimiento internacional enmascara una realidad incómoda: la supuesta “mejor calidad de vida” es solo una métrica para expatriados, que no compensa los salarios bajos ni el excesivo costo de vida para los ciudadanos uruguayos.