El uso de inteligencia artificial (IA) para analizar electrocardiogramas (ECG) mejoró la detección de ataques cardÃacos graves, incluidos aquellos que presentaban sÃntomas no convencionales o patrones de ECG atÃpicos, y redujo los falsos positivos, según un estudio publicado en JACC: Cardiovascular Interventions y presentado simultáneamente en TCT 2025 en San Francisco.