El calentamiento global está transformando de manera acelerada la vida de millones de menores en América Latina y el Caribe. Lejos de ser un fenómeno abstracto, el impacto de la crisis climática ya se traduce en riesgos directos para la salud, el bienestar y la educación de la infancia. Para las niñas, quienes históricamente enfrentan mayores barreras sociales y económicas, esta realidad se vuelve aún más compleja, pues tienen menos acceso a apoyo, recursos y protección frente a desastres, los cuales se intensifican año con año.