Un jurado estadounidense ha declarado culpables a Meta y YouTube en un histórico juicio por adicción a las redes sociales, lo que supone un importante revés legal para los gigantes tecnológicos. El jurado concluyó que las plataformas fueron diseñadas deliberadamente para ser adictivas y contribuyeron al daño sufrido por un usuario joven. El fallo podría abrir la puerta a nuevas demandas y a un mayor escrutinio regulatorio de las empresas de redes sociales. El debate sobre el impacto de las plataformas sociales está estrechamente ligado al grado de uso que hacen los jóvenes de ellas. Una encuesta reciente del Pew Research Center revela que 4 de cada 10 adolescentes estadounidenses afirman estar conectados casi constantemente.