En 2013, Elon Musk tuvo una idea singular para revolucionar el transporte interurbano, y no tenÃa nada que ver con Tesla. En lugar de vehÃculos eléctricos autónomos que transportan a las personas hacia y desde la oficina, propuso un sistema de tubos en los que las cápsulas transportarÃan a las personas a velocidades increÃbles de hasta 760 millas por hora.