Aprender a sufrir emocionalmente nos permitirá enfrentar los momentos difÃciles de la vida de manera más saludable y constructiva. El sufrimiento nos ayuda a conocer nuestras fortalezas y prioridades, mantener una perspectiva realista, desarrollar empatÃa hacia los demás en sus luchas y dificultades y apreciar y valorar los momentos de felicidad.