Derrotado Artigas en 1820, las fuerzas luso-brasileñas, bajo el mando de Lecor, extendieron su dominio desde Río Grande hasta el Plata. Los principales jefes artiguistas se habían dispersado: unos estaban presos en Isla das Cobras, otros prófugos, algunos sumados a las luchas y facciones que continuaban enfrentando a las Provincias Unidas y varios incorporados al propio ejército de Lecor.