Los errores de praxis en el sistema de cuidados de personas mayores implican negligencias, diagnósticos equivocados, errores de medicación (dosis, vía o paciente incorrecto) y fallos en la higiene o alimentación, derivando en hospitalizaciones evitables, caídas, desnutrición y deterioro cognitivo acelerado. Estas fallas ocurren tanto en entornos domésticos como en residencias debido a falta de formación, sobrecarga del cuidador o mala gestión.