¿Por qué no damos peso a la educación artística en primaria? Ofrece una alfabetización visual fundamental para formar ciudadanos con capacidad crítica y creativa.

por Marian López FernÔndez Cao, Universidad Complutense de Madrid

Las últimas reformas educativas han adelgazado hasta casi la extenuación la educación artística en España en los niveles obligatorios, tanto en el Ômbito de la educación primaria y secundaria como en lo referente a la formación de docentes.

De modo paradójico, la reforma que supuso Bolonia ā€“cuando esta formación docente pasó de tres a cuatro aƱos de duración– terminó, en vez de aumentar, la formación en educación artĆ­stica, plĆ”stica y visual en casi todas las universidades.

España, a la cola en educación artística

Actualmente, EspaƱa es uno de los paĆ­ses que menos tiempo dedica en Educación Primaria al desarrollo de competencias relacionadas con la educación artĆ­stica, plĆ”stica y visual y donde esta materia carece de especialista.

Por ejemplo, Francia dedica el doble de horas, Alemania dedica tres sesiones semanales, y Finlandia un mƭnimo de 300 sesiones anuales en los niveles 1 y 2, y mƔs de 500 en los niveles del 3 al 5.

Si esta situación no se corrige, las futuras generaciones espaƱolas tendrĆ”n un dĆ©ficit de competencia visual y cultural que las situarĆ” en desventaja. No solo en las industrias tecnológicas de imagen y cultura, sino tambiĆ©n en todas las profesiones que requieren el conocimiento y dominio del lenguaje grĆ”fico, la cultura audiovisual y el desarrollo del patrimonio.

Esto deja sin recursos a un Ć”mbito esencial en la educación y que sin embargo la LOMLOE reconoce en su competencia cultural y artĆ­stica.

Alfabetización visual

La ausencia de formación en educación artĆ­stica y visual da como resultado una infancia y adolescencia con una carencia en la esencial alfabetización visual del siglo XXI. Impide afrontar mensajes visuales presentes en los medios y analizar crĆ­ticamente la cultura visual, al no proporcionar las herramientas analĆ­ticas perceptivas y carecer de recursos crĆ­ticos.

Abandonamos el desarrollo de las capacidades perceptivo-cognitivas y la mirada analĆ­tica, esenciales para el arte tanto como para la ciencia. Estamos dejando de lado el potencial creador de los estudiantes, importante tanto para el desarrollo artĆ­stico como para la resolución de conflictos, el afrontamiento de la incertidumbre y el manejo de puntos de vista.

Sensibilidad y conexiones

La ausencia de enseñanza artística también frena el desarrollo de una sensibilidad hacia la cultura y el patrimonio tanto próximo como universal, ampliando la brecha cultural en la sociedad.

La educación artĆ­stica, plĆ”stica y visual es la que permite el desarrollo, como el educador Elliot Eisner seƱalaba hace dĆ©cadas, de la ā€œtransferencia distalā€. Es la que permite a los estudiantes ver conexiones en proximidad que aparentemente se alejan del campo en el que ocurrió el aprendizaje original, y posibilita la aplicación en un Ć”rea mucho mĆ”s amplia: saber ver y relacionar lo que vemos no solo es importante para un buen conocimiento artĆ­stico, sino que es esencial para la fĆ­sica, la botĆ”nica, la robótica, las matemĆ”ticas y un largo etcĆ©tera. En el arte se aprende, sin embargo, de modo natural.

La importancia de la creación

Desde la LOGSE, que daba importancia a la presencia de las artes en la formación obligatoria, las sucesivas leyes han disminuido la atención a la creación. Esto se ha debido en parte a que el informe PISA no mide las competencias culturales y creativas.

La reforma de la educación superior, por otro lado, no ha reforzado la formación de maestros en este Ć”mbito ni ha planteado una mención obligatoria. Hay pocas horas de educación artĆ­stica y visual, y las que hay en manos de docentes generalistas con poca formación en educación artĆ­stica. Incluso, en algunos casos, los imparten especialistas en otras materias, como lengua extranjera. En este Ćŗltimo caso, el poco tiempo destinado a la educación artĆ­stica es empleado como un recurso asistencial de la especialidad de los profesores.

60 horas de formación total

Resulta contradictorio que en la nueva ley se subraye la importancia de la competencia en conciencia de las expresiones culturales y que, sin embargo, no haya especialistas formados para impartirla y tampoco haya en el recorrido universitario una formación consistente para los docentes no especializados.

La formación de maestros de Educación Primaria cuenta actualmente con una sola asignatura de tres horas semanales en un cuatrimestre de los cuatro aƱos que componen su formación. 60 horas de 2400 de formación.

Ello supone un dĆ©ficit que impide cumplir con las exigencias de la ley. Supone un incumplimiento en la formación de las y los profesionales y un desequilibrio en el desarrollo de las competencias.

Derecho a la cultura y Objetivos de Desarrollo Sostenible

El derecho a la cultura se encuentra entre los Objetivos de Desarrollo Sostenible . Estamos a tiempo de formar a las nuevas generaciones en la mirada crĆ­tica, en la creatividad compartida y Ć©tica, en la resolución de conflictos, en la creación de nuevas miradas que fomentan el pensamiento complejo y la imaginación.

Para ello necesitamos profesionales formados. Necesitamos especialistas en educación artĆ­stica, plĆ”stica y visual y necesitamos un pacto del Ministerio de Cultura con el Ministerio de Educación que, por fin, establecer –como en Francia, a travĆ©s del Alto Consejo en Educación ArtĆ­stica ā€“ un compromiso de Estado por la educación visual , artĆ­stica y cultural de las nuevas generaciones.

Fuente: https://theconversation.com/la-educacion-primaria-necesita-especialistas-de-arte-179008

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