El dato es tan claro como incómodo: en Uruguay, alimentarse sin gluten cuesta entre el doble y el triple que una dieta común. No es por capricho ni moda.
El dato es tan claro como incómodo: en Uruguay, alimentarse sin gluten cuesta entre el doble y el triple que una dieta común. No es por capricho ni moda.
IMPORTANTE: KW Foundation no vende publicidad de terceros ni promociona contenidos pagos. Somos independientes, desde siempre.