A finales de 2023, más de 130 países firmaron un ambicioso pacto durante la COP28 en Dubái: triplicar la capacidad de energías renovables para 2030. Se trataba de una promesa clave para mantener viva la meta de limitar el calentamiento global por debajo de 1.5 °C. Pero a dos años de ese compromiso, el avance real dista mucho de lo esperado.