En la mayoría de los países, la edad media real de abandono del mercado laboral es inferior a la edad oficial de jubilación. En la Unión Europea, por ejemplo, la mayoría de los Estados miembros han fijado la edad legal de jubilación en torno a los 65 años (de 62 a 67), pero los europeos abandonan la población activa antes por término medio, como demuestran las estadísticas de la OCDE.