Las neuronas son como pequeños árboles. Poseen una intrincada red de raíces que captan señales y un tronco que las transmite a ramas con centros llamados sinapsis, donde los mensajes se transmiten a las neuronas vecinas.
Las neuronas son como pequeños árboles. Poseen una intrincada red de raíces que captan señales y un tronco que las transmite a ramas con centros llamados sinapsis, donde los mensajes se transmiten a las neuronas vecinas.
La enfermedad supone todo un reto tanto para los que la sufren como para sus padres o sus cuidadores. La situación se ve agravada por la ausencia de tratamiento médico debido, en gran parte, a que aún no hemos logrado comprender en toda su extensión cómo se desarrolla el autismo y cómo altera las funciones cerebrales.
Los científicos acaban de enseñar a cientos de miles de neuronas en un plato a jugar Pong. Mediante el uso de una serie de descargas eléctricas cronometradas y colocadas estratégicamente, las neuronas no solo aprendieron el juego en un entorno virtual, sino que jugaron mejor con el tiempo, con jugadas más largas y menos errores, mostrando un nivel de adaptación que antes se creía imposible.
A diferencia de otras zonas del cerebro con nombres célebres como el hipocampo y la amígdala, el claustro no ha forjado todavía su reputación en nuestro imaginario cultural.
Aunque nos duela, existe una jerarquía social en la que hay oprimidos e inocentes que sufren la desdicha y el castigo sin merecerlo, mientras muchos de “los de arriba” les miran con indiferencia. Así lo refleja la galardonada película Los santos inocentes, basada en el libro del mismo título de Miguel Delibes.
El envejecimiento es un proceso difícil de aceptar para muchas personas, incluso hay quien lo rechaza e intenta evitarlo.
Las neuronas son células capaces de responder a diferentes estímulos, sean estos químicos, eléctricos, o mecánicos como la presión o la vibración, aunque esta última no es fácil de estudiar por la carencia de métodos adecuados para tal fin. Investigadores del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachussets y sus colegas desarrollaron un método controlable para inducir la estimulación mecánica de las células, el cual funciona mediante nanodiscos magnéticos que pueden ser activados por un campo magnético externo (Gregurec et al., 2020).
IMPORTANTE: KW Foundation no vende publicidad de terceros ni promociona contenidos pagos. Somos independientes, desde siempre.