En nuestro mundo moderno, donde la vida se mueve a un ritmo acelerado, es tentador comparar nuestra existencia con el proceso de crecimiento y división celular.
por Cristina Ros Carrero, Universitat de ValĆØncia

En nuestro mundo moderno, donde la vida se mueve a un ritmo acelerado, es tentador comparar nuestra existencia con el proceso de crecimiento y división celular. DespuĆ©s de todo, en medio de la vorĆ”gine cotidiana, se dirĆa que tambiĆ©n nosotros estamos constantemente āmultiplicĆ”ndonosā.
En el fascinante mundo de las cĆ©lulas, existe un proceso de multiplicación bastante enigmĆ”tico: el ciclo celular. Las cĆ©lulas se preparan continuamente para dividirse y dar origen a nuevas cĆ©lulas. Y que esto ocurra depende de infinitas proteĆnas que invaden la cĆ©lula, giran, palpitan y vuelan unas sobre otras. Son proteĆnas que aparecen cuando se necesitan y desaparecen cuando son prescindibles, presentando una vida Ćŗtil en forma de onda.
Pues bien, pese a su complejidad, aquà no hay nada arbitrario. MÔs bien al contrario, el funcionamiento del ciclo celular se puede equiparar al preciso mecanismo de un reloj suizo.
SemƔforos celulares
Antes de comenzar el ciclo celular, las cĆ©lulas se detienen en los llamados checkpoints (puntos de control). Para entender lo que ocurre en estas pausas, imagine que un dĆa mĆ”s va usted de camino hacia el trabajo. TrĆ”fico, aglomeraciones de gente, la hora de entrada que se aproxima⦠Y, de repente, un semĆ”foro en rojo le obliga a detenerse en su camino. Al pararse, observa a su alrededor, evaluando el flujo del trĆ”fico, la seguridad del cruce y la situación general de la carretera antes de seguir adelante.
Del mismo modo, las cĆ©lulas se detienen en sus correspondientes checkpoints, como si fueran semĆ”foros celulares, para analizar el estado de su material genĆ©tico, detectar la posible presencia de anomalĆas y decidir si es seguro continuar con su viaje hacia la división celular. Cada parada en estos puntos de control brinda a las cĆ©lulas la oportunidad de garantizar un viaje seguro hasta su destino final: la perpetuación de la vida.
Pero ¿qué sucede si el semÔforo celular permanece mÔs tiempo de lo habitual en rojo? ¿Qué pasa si las células detectan problemas en su material genético durante esta inspección de seguridad molecular? En ese caso, a veces activan mecanismos de reparación y otras optan por detener por completo el proceso de división celular, evitando asà la propagación de posibles errores genéticos.
Levaduras: seres pequeƱos pero efectivos
La levadura, un organismo comĆŗn en la producción de productos horneados, vino y cerveza, es mĆ”s que un simple ingrediente culinario que podemos comprar en el supermercado. Para los cientĆficos, se trata de un valioso organismo āmodeloā para estudiar el ciclo celular.
Las ventajas que ofrecen las levaduras en el laboratorio son innumerables. Para empezar, tienen un ciclo celular rÔpido, con una nueva generación que surge cada⦠”dos horas! Perfecto para protagonizar experimentos. Pero ademÔs, se pueden utilizar de forma segura en el laboratorio y tienen genomas pequeños y bien caracterizados.
Desvelando los misterios de la cƩlula
El punto start (comienzo) es crucial en el ciclo de una cĆ©lula: ahĆ es donde toma la decisión irreversible de dividirse o no. Una vez la toma, alea iacta est. Para que el lector entienda quĆ© pasa justo en ese momento, deberĆ” imaginar mĆ”s de 200 genes que no se pueden expresar de forma total debido a que tienen frenos unidos a ellos. Estos frenos son, en realidad, proteĆnas que se conocen como represores transcripcionales.
Hasta hace poco mÔs de cinco años, el único freno conocido en levadura era Whi5, pero recientemente se caracterizó un nuevo freno, llamado Whi7. Aunque en un principio se pensó que eran hermanos gemelos, investigaciones recientes han ido revelando que no son tan parecidos, porque se regulan y funcionan de manera diferente. Whi5 actúa como principal freno al que recurre la célula cuando estÔ feliz, mientras que Whi7 asume el control cuando la célula estÔ sufriendo estrés por diversas condiciones.
He aquĆ otro mecanismo asombroso dentro de la danza molecular de la vida: la evolución ha moldeado la cĆ©lula para que cuente con una especie de āplan de contingenciaā, garantizando que el sistema siga funcionando aĆŗn cuando parte de la maquinaria pueda fallar. Esto es lo que se conoce en biologĆa como redundancia funcional y delata, sin lugar a dudas, que ese proceso biológico es esencial.
El hecho de que haya mƔs de un freno de start en levadura aumenta el parecido que existe entre el funcionamiento de los sistemas de control en este microorganismo y de organismos superiores, entre ellos nuestras propias cƩlulas.
En efecto, en cĆ©lulas de mamĆfero tambiĆ©n actĆŗan unos frenos conocidos como proteĆnas de la familia retinoblastoma. De todos ellos, RB es el reconocido hermano de Whi5 en levadura. El gen que codifica la proteĆna RB se identificó inicialmente en cĆ”ncer de retina (tambiĆ©n llamado retinoblastoma), de ahĆ el nombre que explica el efecto de su mutación. Sin embargo, estudios recientes mostraron que, en realidad, RB estĆ” mutado en aproximadamente 31 tipos de tumores.

El hecho de que RB estĆ© mutado en tantos tumores refuerza todavĆa mĆ”s la importancia de estudiar el papel de estos frenos con ayuda de las levaduras. Entender en estos microorganismos los entresijos de la división celular nos hace estar mejor equipados para abordar los desafĆos de la salud humana y abre nuevas vĆas para el desarrollo de tratamientos mĆ©dicos mĆ”s efectivos y personalizados.
En el mundo de la investigación biomédica, a veces las respuestas mÔs grandes se encuentran en los lugares mÔs pequeños.
Fuente: https://theconversation.com/la-sorprendente-danza-de-la-division-celular-238065