Ser científico tiene sus desafíos, y comunicar la investigación de manera responsable suele ser aún más difícil. Un nuevo estudio1 de la Universidad Estatal de Michigan explora las estrategias de comunicación que los científicos de salud ambiental pueden usar para navegar estas complejidades y evitar malentendidos.

por Adi Gaskell

“Las palabras importan, y la información engañosa está en todas partes”, dicen los investigadores. “Como científicos, tenemos que ser más intencionales y sofisticados con los mensajes que enviamos”.

Buena presentación

El estudio examinó cuatro formas de presentar información sobre las sustancias químicas disruptoras endocrinas, que interfieren con las hormonas y afectan áreas como el desarrollo sexual, el neurodesarrollo y la obesidad. Las estrategias evaluadas incluyeron: 1) enfatizar los riesgos para la masculinidad, 2) usar términos como “neurodivergencia”, 3) vincular las exposiciones tempranas con la obesidad y la enfermedad, y 4) definir la obesidad como una enfermedad.

Cada enfoque conllevaba posibles escollos. Por ejemplo, clasificar la obesidad como una enfermedad podría ayudar a más personas a acceder a tratamientos para perder peso, pero también podría agregar estigma. Por otra parte, destacar cómo los contaminantes en el embarazo pueden contribuir a la obesidad podría reducir el estigma, pero podría imponer injustamente la carga a las madres.

El estudio destaca que incluso la información precisa puede tener consecuencias no deseadas. “Los científicos necesitan encontrar un equilibrio entre ser informativos y evitar interpretaciones erróneas dañinas”, señalan los investigadores.

Para hacer frente a estos desafíos, el estudio sugiere varias estrategias:

  • Reconocer el contexto social en el que se reciben los hallazgos científicos.
  • Evite los mensajes que puedan causar daño si se malinterpretan.
  • Fomentar la colaboración entre científicos, expertos en comunicación y especialistas en ética.
  • Asóciese con grupos comunitarios para crear mensajes que sirvan mejor al público.

Estas estrategias tienen como objetivo ayudar a los científicos a compartir sus hallazgos de manera precisa y sensible a los impactos sociales, apoyando la comunicación científica responsable.

Fuente del artículo: Cómo representar con precisión la investigación científica.

Fuente de la imagen de cabecera: Creado por Bruce Boyes con Perchance AI Photo Generator.

Referencia:

  1. Elliott, K. C., Patisaul, H. B., Sargis, R. M., & Vandenberg, L. N. (2024). Las palabras importan: comunicación de la ciencia reflexiva y compensaciones en la investigación en salud ambiental. Perspectivas de Salud Ambiental132(10), 105001.

Fuente: https://realkm.com/2025/07/09/how-to-accurately-represent-scientific-research/


Las palabras importan: comunicación científica reflexiva y compensaciones en la investigación en salud ambiental

por Kevin C. Elliott https://orcid.org/0000-0003-3397-7849Heather B. PatisaulRobert M. Sargis, y Laura N. Vandenberg

Abstracto

Fondo:

Los científicos que comunican información socialmente relevante se enfrentan a contextos desafiantes en los que prevalece la información errónea, la desinformación, la exageración y la tergiversación. Como resultado, a menudo se enfrentan a decisiones difíciles sobre cómo enmarcar su trabajo de una manera socialmente responsable.

Objetivos:

A partir de la literatura sobre comunicación y encuadre de la ciencia, identificamos las compensaciones a las que se enfrentan los científicos de la salud ambiental al decidir cómo comunicar su trabajo, y proponemos estrategias para manejar estas compensaciones. Utilizamos la investigación sobre los efectos en la salud humana de los disruptores endocrinos ambientales como estudio de caso para ilustrar estos desafíos y estrategias.

Discusión:

Examinamos cuatro marcos principales (es decir, formas de empaquetar la información que llaman la atención sobre las facetas de un problema o tema) en las discusiones sobre los efectos de los disruptores endocrinos en el desarrollo sexual y neuronal y la obesidad. Mostramos cómo estos marcos pueden ser beneficiosos (por ejemplo, centrar la atención pública en las amenazas a la salud ambiental y promover acciones para abordar la contaminación ambiental) y, al mismo tiempo, tener efectos nocivos (por ejemplo, contribuir a la estigmatización de grupos particulares o a la promoción de ideologías políticas dañinas).

Conclusiones:

Los investigadores que buscan comunicar de manera responsable un trabajo socialmente relevante pueden emplear varias estrategias para mitigar las compensaciones difíciles, que incluyen: a) esforzarse por ser sensibles al contexto social y su relación con sus elecciones de encuadre, b) elegir evitar algunos encuadres, c) emplear marcos que alivien las tensiones éticas, d) fomentar la educación para aliviar los daños, e) desarrollar colaboraciones interdisciplinarias y comunitarias, y f) trabajar con instituciones como sociedades científicas y revistas para desarrollar orientaciones sobre prácticas de comunicación responsables. https://doi.org/10.1289/EHP14527

Introducción

Los científicos se enfrentan a una amplia gama de desafíos a la hora de comunicarse con el público. En los últimos años, la difusión de desinformación, especialmente sobre cuestiones relacionadas con la salud individual y pública, ha sido un foco particular de atención por parte de los científicos y los responsables políticos.

1 La desinformación se define como “todas las formas de información falsa, inexacta o engañosa diseñada, presentada y promovida para causar intencionalmente daño público o con fines de lucro (Tabla 1)”.

2 Esto es distinto de la desinformación, definida como “información engañosa o inexacta compartida por personas que no la reconocen como tal”.

2 porque las personas que crean y comparten información errónea pueden no tener la intención de causar daño o beneficiarse personalmente de su propagación; Sin embargo, el impacto de la información errónea y la desinformación en la salud individual y pública puede ser indistinguible. Ambos pueden influir en las actitudes y comportamientos de las personas en parte porque a menudo tienen elementos de verdad incrustados en ellos y se aprovechan de emociones fuertes, como el miedo.Abrir en el visorTabla 1 Definiciones de términos utilizados en el documento que pueden ser desconocidos para los lectores de diferentes disciplinas.

TérminoDefinición
AutonomíaLa capacidad de ser la propia persona, de vivir la propia vida de acuerdo con razones y motivos que se toman como propios y no como producto de fuerzas externas manipuladoras o distorsionadoras.10
Orígenes del desarrollo de la salud y la enfermedad (DOHaD)Teoría que postula que la adversidad en los primeros años de vida, incluida la exposición a productos químicos ambientales, puede influir permanentemente en la salud y la vulnerabilidad a las enfermedades en la vida posterior.11
DesinformaciónTodas las formas de información falsa, inexacta o engañosa diseñada, presentada y promovida para causar intencionalmente daño público o con fines de lucro.2
Producto químico disruptor endocrino (EDC)Sustancias químicas que alteran uno o más aspectos de la acción hormonal.12
MarcosFormas de caracterizar un mensaje, problema o situación de decisión. Algunos fotogramas describen una situación idéntica de diferentes maneras. Otros marcos enfatizan detalles o consideraciones particulares mientras restan énfasis o ignoran otros.8,13
Género versus sexoEn los seres humanos, la determinación del sexo (el desarrollo de un ovario o testículo) es cromosómica, siendo XX femenino y XY masculino, y la diferenciación sexual (desarrollo de los atributos físicos asociados con ese sexo más allá de las gónadas) en gran medida hormonal. Por lo tanto, si los genes en la “masculinización” se alinean en cascada y dirigen la organización de los órganos reproductivos masculinos más allá de los testículos (ejemplo: próstata, conductos deferentes, genitales) o elementos críticos de señalización hormonal, como los receptores de andrógenos, están mutados, o hay una interrupción hormonal, otros aspectos del desarrollo reproductivo pueden alinearse de manera diferente y resultar en intersexualidad (hasta el 2% de la población o 2 por cada 100; aproximadamente tan común como el cabello rojo). Clínicamente, el sexo se define por rasgos físicos que incluyen el sexo cromosómico, el sexo genital (cómo se define principalmente el sexo al nacer), el sexo hormonal y el sexo gonadal.14 El género se caracteriza típicamente en términos de expresiones sociales de masculinidad y feminidad (expresión de género), el sentido interno de uno mismo (identidad de género) y cómo los demás perciben e interactúan con una persona como un ser de género (atribuciones de género15). Los científicos han reconocido desde al menos la década de 1940 que el sexo y el género no siempre coinciden, como tampoco lo hacen el sexo cromosómico y el sexo gonadal.De 16 a 18 años
Consentimiento informadoAutorización intencional de una acción o intervención, con comprensión sustancial y ausencia sustancial de control por parte de otros.19
DesinformaciónInformación engañosa o inexacta compartida por personas que no la reconocen como tal.2
Pánico moralSituación en la que una condición, episodio, persona o grupo de personas emerge para definirse como una amenaza a los valores e intereses de la sociedad.20
Paradoja de la obesidadEl concepto de que la obesidad podría ser beneficiosa para algunas métricas de salud.21
Zonas de sacrificioÁreas a menudo pobladas por grupos históricamente marginados con altos niveles de contaminación y peligros ambientales en los que la salud y la seguridad de las personas en estas comunidades se sacrifican efectivamente por las ganancias económicas y la prosperidad de otros.22
EstigmaActitud social negativa asociada a una característica de un individuo que puede considerarse como una deficiencia mental, física o social. Un estigma implica desaprobación social y puede conducir injustamente a la discriminación y exclusión de la persona.23

A pesar de la importancia de abordar la información errónea y la desinformación, constituyen solo una faceta de una gama mucho más amplia de desafíos que enfrentan quienes se dedican a la comunicación científica.

De 3 a 5 años Los estudiosos de la ciencia también han advertido que la información científica a menudo es “exagerada” o exagerada, no solo por los periodistas, sino también por los científicos, las oficinas de relaciones públicas de las instituciones de investigación y los miembros del público.

6,7 Al tratar de cultivar un sentido de urgencia en torno a temas importantes como el cambio climático o la contaminación ambiental, los científicos a menudo se enfrentan a decisiones difíciles sobre cómo atraer la atención sin presentar sus hallazgos de una manera engañosa o socialmente irresponsable.

8Argumentamos que la atención de los científicos de la salud ambiental a las opciones de encuadre y sus compensaciones asociadas puede promover una mayor comprensión de los hallazgos de la investigación y prevenir malentendidos.

9 Muchos marcos pueden ser beneficiosos de alguna manera (por ejemplo, centrar la atención pública en las amenazas a la salud ambiental y promover acciones para abordar la contaminación ambiental) y, al mismo tiempo, tener efectos nocivos (por ejemplo, contribuir a la estigmatización de grupos particulares o a la promoción de ideologías políticas dañinas). A continuación, ilustramos algunas de las principales compensaciones a las que se enfrentan los científicos de la salud ambiental proporcionando ejemplos del marco de la investigación sobre los productos químicos disruptores endocrinos (EDC) y otros desafíos ambientales. También ofrecemos sugerencias para ayudar a los científicos de salud ambiental y a otros a abordar estas compensaciones de una manera ética y socialmente productiva. Nuestro objetivo es empoderar a los investigadores de salud ambiental para que comuniquen su trabajo de manera más efectiva y reflexiva.

Compensaciones en el encuadre

Los marcos son formas de presentar un mensaje de manera que algunas características, como su relación con otros temas, se destaquen particularmente

13 (véase la Tabla 2 para descripciones más extensas de algunos de los principales marcos discutidos en este documento). Por ejemplo, el cambio climático podría enmarcarse como una cuestión de “incertidumbre científica”, una “caja de Pandora” de problemas potenciales o una cuestión de moralidad religiosa.

28 Aunque no es nuestro enfoque en este comentario, el marco de la “incertidumbre científica” es significativo porque puede ser utilizado por los grupos de interés como una excusa para disminuir la importancia de los hallazgos científicos o evitar tomar medidas sobre posibles amenazas ambientales para la salud.

24 Los temas de salud ambiental también pueden presentarse de manera “temática” (por ejemplo, destacando las tendencias generales asociadas con el cambio climático) o de manera “episódica” (por ejemplo, centrándose en su impacto en estudios de casos particulares

29). A pesar de que los científicos a veces no son conscientes de las opciones de encuadre que están haciendo, estos marcos pueden tener un gran impacto en la forma en que el público, los responsables de la formulación de políticas y los políticos reaccionan a su trabajo.Abrir en el visorTabla 2 Descripciones extendidas y ejemplos hipotéticos de algunos de los principales marcos discutidos en el artículo.

Tipo de marcoDescripciónEjemplo
Amenaza que induce al miedoEnciende las alarmas sobre cómo un hallazgo científico sugiere o implica amenazas para individuos o comunidadesInducir miedo podría ser parte de los mensajes sobre el cambio climático, para alentar a las personas a responder a la devastación potencial asociada con este fenómeno. Inducir miedo a los ingredientes de las vacunas también podría utilizarse para desalentar las campañas de vacunación que protegen la salud pública.
ExtremismoSugiere que una posición es extrema e innecesaria, a menudo basándose en falacias de pendiente resbaladiza.Caracterizar la posición de Rachel Carson sobre el DDT (dicloro-difenil-tricloroetano) como “extrema” margina su conocimiento científico y sus recomendaciones de política.24
Pertinencia socialVincula los resultados de un estudio científico a una preocupación que es apreciada por el público en general¿Los productos químicos ambientales están aumentando la prevalencia de enfermedades metabólicas? Aumento de la incidencia de LGBTQ+ (lesbiana, gay, bisexual, transgénero y queer/cuestionando) identidad? ¿Aumentar el costo de la educación debido a un aumento en el porcentaje de niños con neuroconductas atípicas? Cada uno de estos problemas (aumento de los casos de obesidad, LGBTQ+ identidades, costos de la educación) es de interés para algunos grupos sociales y comunidades.
Un resultado es “malo”Se centra en los aspectos nocivos de un resultado o en las creencias sobre el resultado de un subconjunto de la sociedad.Caracterización de un LGBTQ+ El diagnóstico de TEA (trastorno del espectro autista) como “malo” podría utilizarse como argumento contra la contaminación ambiental y, al mismo tiempo, contribuir a la estigmatización.
Vergüenza de los padresCulpa a los padres por no poder o no querer prevenir daños a sus hijosDurante mucho tiempo se culpó a la frialdad materna (a veces conocida como “madres refrigeradoras”) por el TEA de un niño.25 Del mismo modo, se podría culpar a las madres por la exposición a los contaminantes ambientales que experimentan sus hijos durante el desarrollo fetal, en lugar de culpar a los productores de esa contaminación.
Convertir una afección en una enfermedadDescribe una afección como una enfermedad o patología que influye en la percepción de la afección o en las respuestas a ella.Llamar enfermedad a una afección podría aumentar la simpatía por los afectados y facilitar el acceso a las intervenciones médicas, pero también podría generar estigma y promover conceptos erróneos. Llamar a la obesidad o al TEA una enfermedad podría facilitar las intervenciones políticas para abordarlos. Por el contrario, llamarlas enfermedades también podría conducir al estigma. Llamar al bajo deseo sexual una enfermedad (trastorno del deseo sexual hipoactivo) podría promover la creación de intervenciones farmacéuticas y cobertura de seguro médico, al mismo tiempo que promueve la noción engañosa de que existen normas científicamente establecidas para el deseo sexual.26
Fracaso personalSe enfoca en cómo una persona podría evitar una afección si “simplemente hizo lo correcto”La adicción a las drogas podría enmarcarse como un fracaso personal; Un individuo no se volvería adicto a las drogas si fuera lo suficientemente fuerte como para resistirlas en primer lugar. Del mismo modo, una persona con sobrepeso sería delgada si simplemente pudiera controlar su ingesta de alimentos.
Genética versus medio ambienteCaracteriza una condición o característica como genética (y, por lo tanto, no fácilmente manipulable) o ambiental (y, por lo tanto, más fácilmente alterable)Una persona puede tener un factor de riesgo genético para el cáncer, que no se puede cambiar. Sin embargo, ese factor de riesgo podría ser modificado por factores ambientales, como la exposición al humo del cigarrillo, el consumo de alcohol y la contaminación del aire. Muchos factores ambientales pueden ser alterados, ya sea por el individuo (evitando el tabaco o el alcohol) o por las sociedades (mediante políticas que reduzcan la contaminación).
IndividualismoSe centra en la persona como individuo y en la responsabilidad del individuoUn corolario del marco del “fracaso personal”, el marco del individualismo sugiere que solo la persona puede controlar su salud y su fortuna. El ejemplo de “levántate por tus propios medios” de este marco ilustra cómo las personas pueden tener éxito, por sí solas, sin reconocer cómo los sistemas más grandes podrían afectar su éxito o fracaso.
ComunalismoEnfatiza la comunidad o la sociedad y la forma en que esos factores, en lugar de la elección individual, a menudo impactan los riesgos.Este marco se ilustra con el concepto de Determinantes Sociales de la Salud, según el cual el contexto social de una persona tiene un gran impacto en la exposición a los contaminantes.27 Por ejemplo, el código postal podría ser un fuerte predictor de la exposición a algunos contaminantes, incluso si las personas dentro de ese código postal eligen diferentes estilos de vida.
AutonomíaEnfatiza que las personas tienen el derecho de tomar decisiones informadas por sí mismasEste marco se aplicaría cuando se critica a los contaminadores por exponer a las personas a contaminantes sin su conocimiento o consentimiento.

Según algunos estudiosos de la comunicación, los científicos no solo deben esforzarse por comprender las diferentes formas en que se podría enmarcar su trabajo, sino que también deben elegir deliberadamente marcos que lleguen a un público amplio de manera productiva.

28,30 A otros les preocupa que los científicos corran el riesgo de perder credibilidad ante el público si deliberadamente enmarcan su investigación de maneras particulares.

31 Sin embargo, es poco realista pensar que los científicos podrían comunicarse de manera efectiva sin enmarcar su trabajo de alguna manera; Para promover la comprensión pública, por ejemplo, es útil que los científicos expliquen cómo su investigación se relaciona con las preocupaciones sociales apremiantes.

8 La pregunta crucial, entonces, es cómo enmarcar la investigación de la manera más responsable posible.Las decisiones de los científicos de enmarcar sus hallazgos de una manera en lugar de otra pueden tener consecuencias significativas para la sociedad. Los marcos pueden aumentar o disminuir la probabilidad de que el trabajo científico sea malinterpretado, mal utilizado o cooptado, ya sea intencionalmente o no, de maneras que estigmatizan a grupos particulares o amenazan sus derechos humanos.

32 Por ejemplo, la investigación genética que evalúa los polimorfismos y el aumento del riesgo de enfermedades en función de las categorías raciales puede malinterpretarse de manera que promueva estereotipos dañinos y racistas, incluso cuando la intención es lograr los beneficios de la “medicina personalizada”. Como resultado, algunos han sugerido que los investigadores genéticos deberían evitar el concepto de raza por completo y enmarcar su trabajo utilizando conceptos alternativos como “ascendencia”.

33 El encuadre de los hallazgos científicos también puede contribuir a los “pánicos morales”, en los que una condición se considera una amenaza para la sociedad, y los medios de comunicación amplifican estas amenazas, lo que lleva a una efusión de preocupación pública desproporcionada.

20 Por ejemplo, a algunos expertos en salud pública les preocupa que hablar del aumento de la prevalencia de la obesidad como una “epidemia” tenga el potencial de generar un pánico moral sobre el tema de la obesidad.

34 Tales respuestas de pánico se basan en la suposición de que tener un peso corporal más pesado significa necesariamente que un individuo experimenta una mala salud. Pánicos morales similares en torno a temas como la participación de las personas transgénero en los deportes de la escuela secundaria han sido un factor que contribuye a las discusiones sobre si las legislaturas deberían prohibir dicha participación.

35 Desafortunadamente, como mostramos a continuación, los científicos de la salud ambiental a menudo se enfrentan a compensaciones desafiantes al decidir cómo enmarcar su trabajo. En algunos casos, un marco puede tener la virtud de atraer la atención del público hacia un tema urgente, pero también puede tener un potencial significativo para ser malinterpretado o mal utilizado por algunas partes. Un marco podría tener el efecto saludable de disminuir el estigma para un grupo vulnerable y aumentar el estigma para un grupo vulnerable diferente. En otros casos, un marco puede tener efectos perjudiciales y beneficiosos para el mismo grupo, lo que genera decisiones difíciles sobre cómo priorizar esos daños y beneficios. En el resto de este comentario se utilizan ejemplos de la bibliografía de la EDC para ilustrar los desafíos que enfrentan los científicos de la salud ambiental para equilibrar estas compensaciones y sugerir estrategias para responder de manera productiva a estos desafíos.

Compensaciones en la comunicación sobre los EDC

Desde su descripción original a principios de la década de 1990,

36,37 Los EDC han sido objeto de un debate honesto y de campañas concertadas de desinformación. Si bien los EDC pueden clasificarse en términos generales como productos químicos que alteran la acción hormonal, el campo no se ha establecido en una definición unificada y formalizada porque las perspectivas disciplinarias entre las ciencias regulatorias, la toxicología y la endocrinología han producido puntos de vista divergentes sobre los mejores métodos para identificar los EDC

38 y cuáles de las varias definiciones propuestas son las más apropiadas.

39 Algunos argumentan que las industrias contaminantes, incluidas las corporaciones que producen EDC, han difundido información errónea y desinformación sobre estos productos químicos, exacerbando los desacuerdos científicos existentes.

24,4044 Según los historiadores Naomi Oreskes y Erik Conway, incluso antes de que se desarrollara el concepto de disrupción endocrina, numerosas organizaciones e individuos con vínculos financieros con la industria química y de pesticidas difamaron el trabajo de la científica ambiental Rachel Carson.

24 En su libro de referencia Primavera Silenciosa, abogó por la precaución y el uso más juicioso del diclorodifeniltricloroetano (DDT), pero no por su prohibición.

45 No obstante, Oreskes y Conway informan que Carson se caracterizó por ser histérica y que los críticos más recientes la han asociado con asesinos en masa al hacer la afirmación engañosa de que la prohibición del DDT causó la muerte de millones de personas por malaria.

24,46,47 Este tipo de panoramas comunicativos traicioneros pueden generar decisiones difíciles para los investigadores que buscan enmarcar su trabajo sobre los EDC de manera responsable. Aquí, consideramos cuatro marcos que generan compensaciones difíciles (Tabla 3): a) desafíos a la masculinidad, b) orígenes del desarrollo de la salud y la enfermedad (DOHaD) en relación con la obesidad, c) obesidad como enfermedad y d) neurodivergencia.Abrir en el visorCuadro 3 Compensaciones asociadas con cuatro marcos empleados al describir la investigación sobre EDC.

MarcoFortalezasDebilidades
Desafíos a la masculinidad•Puede atraer la atención del público y aumentar la investigación•Puede conducir a una mejor regulación de los EDC (productos químicos disruptores endocrinos)•Puede utilizarse para promover la lucha contra laLGBTQ+ (lesbianas, gays, bisexuales, transgénero y queer/cuestionamientos) retórica y legislación•Puede utilizarse para apoyar narrativas ideológicas y políticas radicales
DOHaD (orígenes del desarrollo de la salud y la enfermedad) y la obesidad•Puede desviar la atención de la culpa individual hacia las causas sistémicas•Puede contribuir al estigma de las madres y las comunidades desfavorecidas
La obesidad como enfermedad•Puede respaldar las intervenciones de la póliza y la cobertura del seguro de los tratamientos•Puede disminuir el estigma y la culpa individual•Puede ayudar a responsabilizar a las industrias contaminantes•Puede generar estigma asociado a tener una enfermedad•Puede promover conceptos raciales y étnicos erróneos sobre la salud.•Es posible que no aborden resultados importantes como la salud metabólica, y las medidas clínicas de la obesidad pueden estar sesgadas y exagerar el riesgo
Neurodivergencia•Puede reducir el estigma asociado con otros marcos que se refieren a “trastornos” neurológicos•Puede hacer que sea más difícil argumentar a favor de la atención médica y los servicios sociales•Puede disminuir la investigación sobre los contribuyentes ambientales•Puede hacer que sea más difícil responsabilizar a las industrias contaminantes.

Desafíos para la masculinidad

Dada la importancia de proteger a las personas de la contaminación dañina y contrarrestar la resistencia organizada a la regulación de estos productos químicos,

40,41 existen beneficios asociados con el encuadre de la ciencia sobre los EDC de maneras sorprendentes que atraigan la máxima atención. Una forma de generar una atención significativa es describir los EDC como un potencial “desafío a la masculinidad” (Tabla 3). Por ejemplo, algunos científicos han dado la voz de alarma sobre el potencial de “anormalidades de género” causadas por productos químicos “modificados para el género” como la atrazina.

48 Herbicida ampliamente utilizado en la producción de maíz, caña de azúcar y sorgo 49 y un EDC conocido.

50,51 El grupo de investigación del Dr. Tyrone Hayes, un endocrinólogo comparativo, determinó que la atrazina alteró la estructura de los órganos sexualmente dimórficos como la laringe, indujo el desarrollo de estructuras gonadales masculinas y femeninas dentro de ranas individuales y alteró los comportamientos sexuales en las ranas.

Págs. 5255 Uno de los primeros estudios publicados por el grupo de Hayes se refirió a los efectos de la atrazina como “castración química” de las ranas macho.

56 Hablar de “productos químicos que alteran el género” y “castración química” puso de relieve los efectos potenciales de los EDC de una manera sorprendente que atrajo el interés de una amplia gama de personas, incluidas aquellas que normalmente no se preocupaban por las cuestiones ambientales. En ese sentido, la táctica tuvo éxito y los EDC se convirtieron en un concepto más ampliamente reconocido.Sin embargo, los esfuerzos por enmarcar los EDC como un desafío a la masculinidad también pueden ser utilizados por aquellos que promueven teorías de conspiración, pánico moral, desinformación, estigmatización de grupos vulnerables [por ejemplo, lesbianas, gays, bisexuales, transgénero y queer/cuestionamientos (

LGBTQ+) individuos] y movimientos políticos nocivos. Por ejemplo, Alex Jones, de Infowars, apeló a la investigación sobre la “feminización” de las ranas macho por parte de los EDC como punto de partida para difundir la teoría de la conspiración de que el gobierno está utilizando productos químicos para hacer que la gente sea gay.

57 Es falso que “volverse gay” haya sido un resultado de esta investigación; Hayes y sus colegas encontraron evidencia de gónadas alteradas y otras anomalías estructurales en las ranas, pero estos resultados no predicen impactos en la orientación sexual humana. Sin embargo, Jones estaba aprovechando las creencias culturales de que ser gay o “feminizado” es “malo” e indeseable (ver Tabla 2); creemos que estaba apelando al encuadre de que los EDC podrían ser un desafío para la masculinidad con el fin de promover esos estigmas. Jones no es la única figura prominente que se apodera de este marco de una manera que puede representar un daño para el 

LGBTQ+ comunidad. En 2022, Ron Peri, designado político por el gobernador de Florida, Ron DeSantis, sugirió que las hormonas anticonceptivas que se encuentran en el agua del grifo podrían “convertir a las personas en homosexuales”.

58 Del mismo modo, en un podcast de 2023, el candidato presidencial Robert F. Kennedy Jr. afirmó que los EDC contribuyen a la “disforia de género” y al aumento del número de personas transgénero.

59,60 Las entrevistas de prensa pública confirmaron que Hayes estaba molesto por estos intentos de usar su investigación para sugerir que la identidad transgénero surge en los seres humanos debido a la contaminación química.

61Más allá de su potencial estigmatizante 

LGBTQ+ individuos, el marco de los “desafíos a la masculinidad” también se ha incorporado agresivamente en las narrativas ideológicas y políticas radicales. Por ejemplo, el ex presentador de Fox News, Tucker Carlson, incorporó investigaciones sobre la disminución de los recuentos de espermatozoides, que se han demostrado durante varias décadas y en varias poblaciones de todo el mundo.

62 en un especial de televisión sobre “The End of Men” que giraba en torno a las preocupaciones sobre la pérdida de la masculinidad.

63 En particular, casi 30 años antes, después de publicar datos históricos sobre cómo la mayoría de los caimanes machos en una cuenca hidrográfica de Florida muy contaminada tenían malformaciones reproductivas, el científico de salud ambiental Lou Guillette testificó ante el Congreso de los EE. UU. que: “Cada hombre en esta sala es la mitad del hombre que era su abuelo. Y la pregunta es: ¿nuestros hijos van a ser la mitad de hombres de los que somos?”.

64,65 Su uso del marco de los “desafíos a la masculinidad” fue una forma de llamar la atención sobre la investigación sobre la disminución de los recuentos de espermatozoides en las naciones occidentales, pero este marco también puede ser utilizado como arma por grupos supremacistas blancos y misóginos preocupados por el declive de los hombres blancos. 66

DOHaD y la obesidad

Las compensaciones asociadas con el encuadre de la investigación de EDC también son relevantes para otros efectos, como la obesidad. Por ejemplo, la hipótesis de los orígenes del desarrollo de la salud y la enfermedad (DOHaD) (Tablas 1 y 3) postula que las exposiciones u otras dificultades, incluida la desnutrición, durante períodos críticos de desarrollo pueden alterar la salud a largo plazo, incluido el aumento de la incidencia de obesidad, trastornos metabólicos asociados y otros resultados adversos para la salud.

67,68 Pruebas significativas muestran que tales efectos adversos pueden ocurrir después de la exposición a los EDC durante el desarrollo temprano.

69,70 Esta evidencia es innovadora porque ayuda a aclarar las raíces biológicas de la obesidad, lo que podría facilitar un cambio en el enfoque de la responsabilidad individual a las causas sistémicas (por ejemplo, entornos obesogénicos) que requieren soluciones sistémicas.Sin embargo, este reconocimiento no está exento de peligros, ya que marcos como el DOHaD, que se centran en cómo las experiencias tempranas de la vida pueden influir en las enfermedades posteriores, pueden correr el riesgo de avergonzar a los padres (Tabla 2) por la forma en que sus exposiciones contribuyen a las enfermedades en sus hijos. De hecho, la gran mayoría de la literatura que examina la programación del desarrollo por parte de los EDC se centra en las exposiciones que surgen en el útero o durante la vida postnatal temprana, lo que centra a la madre como la mediadora principal del daño del desarrollo. Mucho antes de que se postulara la programación del desarrollo y se apreciaran los efectos nocivos de la exposición a los EDC en el útero, se había responsabilizado a las mujeres de garantizar que sus hijos tuvieran el peso adecuado y se las castigaba socialmente si no lo eran.

71Del mismo modo, se ha culpado y avergonzado a las mujeres por los niños nacidos con deficiencias cognitivas u otras deficiencias neuroconductuales, y algunas han sufrido daños significativos, incluida la esterilización forzada, justificada por ideologías eugenésicas.

72 En consecuencia, la incorporación de la hipótesis del DOHaD en nuestro marco conceptual sobre el origen de la obesidad o las afecciones neurológicas amenaza con sobrecargar selectivamente a las mujeres, o incluso a grupos enteros, incluidos los indígenas y otros grupos minoritarios que viven desproporcionadamente en entornos muy contaminados, al hacerlas responsables de sus propias exposiciones y de los posibles efectos de estas exposiciones en sus hijos. Creemos que es probable que esas cargas se amplifiquen a medida que se promuevan las intervenciones individuales (que a menudo son prohibitivamente costosas o de difícil acceso) como la “solución” para reducir la exposición a los EDC. Específicamente, una mejor orientación clínica puede resultar en culpar a las mujeres, a las comunidades desfavorecidas o a aquellos en zonas de sacrificio (es decir, áreas a menudo pobladas por grupos históricamente marginados que experimentan altos niveles de contaminación y los peligros para la salud resultantes, lo que lleva a comunidades que efectivamente se sacrifican en beneficio de otros) (Tabla 1

)22 por no seguir dicho consejo, independientemente de si tienen los medios para hacerlo. Esto no significa que el marco DOHaD en sí mismo sea problemático, pero sí indica que es importante comunicar los resultados de esta investigación de manera que se evite culpar inapropiadamente a los individuos.

La obesidad como enfermedad

Otras decisiones de encuadre pueden generar tanto daños como beneficios para las mismas personas. Considerar la decisión de enmarcar la obesidad como una enfermedad (Tablas 2 y 3). Históricamente, la obesidad no se ha considerado una enfermedad en sí misma, sino más bien un factor de riesgo para una serie de afecciones, como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, la enfermedad hepática esteatótica asociada a la disfunción metabólica y el cáncer, entre otras.

73 Más recientemente, las sociedades médicas en los Estados Unidos y en otros lugares han tomado medidas para clasificar la obesidad per se como una enfermedad, en parte para ayudar a alentar las intervenciones políticas para abordarla y para promover la cobertura de los seguros médicos de las intervenciones para tratarla. La falta de acceso a dicha atención farmacológica, quirúrgica u otras formas de atención exacerba las disparidades en la salud metabólica.

74 La consideración de la obesidad como una enfermedad también tiene el potencial de disminuir el estigma asociado con la obesidad al generar empatía y restar importancia al marco de fracaso personal (Tabla 2), lo cual es importante porque el estigma del peso por sí solo se asocia con efectos metabólicos adversos.

75,76 Finalmente, si la obesidad no se considerara una enfermedad, entonces sería más difícil responsabilizar a las industrias (incluidos los fabricantes de EDC obesogénicos y la industria de alimentos procesados) que contribuyen a la obesidad metabólicamente significativa y sus innumerables complicaciones.También hay desventajas al enmarcar la obesidad como una enfermedad. En primer lugar, el encuadre de la enfermedad puede generar su propio estigma. Además, es probable que este estigma del peso amplifique otras disparidades de salud porque las personas con más probabilidades de ser estigmatizadas son las mujeres, las personas de bajos ingresos y las de comunidades de color.

77 En segundo lugar, cada vez se reconoce más que décadas de centrarse en el peso corporal no han dado lugar a mejoras significativas en la salud metabólica.

78 En tercer lugar, nuestras definiciones clínicas de obesidad reflejan normas desarrolladas para las poblaciones blancas que pueden no ser tan claramente aplicables a otras poblaciones, incluidas las históricamente desatendidas por la medicina.

79 En cuarto lugar, las medidas clínicas de la obesidad, incluido el índice de masa corporal (IMC), son imperfectas y, en algunos casos, exageran el riesgo.

80 Existe evidencia algo contradictoria con respecto a las relaciones entre el IMC y los resultados de salud significativos. Esto se ve subrayado por el concepto de “obesidad metabólicamente saludable”, es decir, obesidad sin las complicaciones tradicionales asociadas con el aumento de la adiposidad, incluidas la hiperglucemia y la dislipidemia. De hecho, al considerar la mortalidad, algunas evidencias incluso sugieren que tener sobrepeso o tener niveles modestos de obesidad puede ser protector, lo que se conoce como la “paradoja de la obesidad”.

81 Esto ha llevado a algunos a cambiar el enfoque de la pérdida de peso hacia los esfuerzos para mejorar la salud metabólica y la aptitud cardiovascular con énfasis en la “salud en todos los tamaños”. 82

Neurodivergencia

En el caso del trastorno del espectro autista (TEA), el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y una serie de “afecciones” neurológicas que están aumentando a nivel mundial a un ritmo rápido, lo que sugiere que el medio ambiente, más que la genética (Tabla 2), es el principal impulsor del fenómeno.

83,84 Es probable que haya una confluencia de factores externos detrás de estas tendencias, pero trabajar para comprenderlas puede alienar a las comunidades afectadas y a las personas que buscan reducir el estigma que experimentan. Como ha sido el caso en el 

LGBTQ+ Durante décadas, y más recientemente, también hay una defensa por parte de las personas con TEA, síndrome de Down y “condiciones” neurológicas y psiquiátricas similares para que no se les etiquete como “trastornos” o discapacitados de otra manera.

85 Algunos han adoptado el marco de la “neurodivergencia” como una estrategia para reducir el estigma y caracterizar su cognición y comportamientos sociales como variaciones en los rasgos de la función neuronal (Tabla 3). El marco de la neurodivergencia promueve el respeto por estos individuos y adopta un modelo social de discapacidad que fomenta la reducción de las barreras para el aprendizaje y el funcionamiento en un mundo neurotípico para hacer que la sociedad sea más complaciente. En este sentido, algunos investigadores han recomendado que los científicos se refieran a la “probabilidad” de que las personas tengan autismo en lugar del “riesgo” de tener autismo

86 y se centran en investigar y mejorar aspectos como la falta de sueño, las dificultades de procesamiento sensorial, la ansiedad y la epilepsia en lugar de “curar” o “tratar” el autismo.Un beneficio de estos enfoques de encuadre es que alientan a la sociedad a aceptar las diferencias de las personas con neurodivergencia y les aseguran plena aceptación, dignidad y participación en la sociedad. Esto incluye apoyar a sus padres y su bienestar emocional en lugar de avergonzarlos, culparlos.

87 A principios de la década de 1980, el autismo y condiciones similares se atribuían con frecuencia a una mala crianza con términos como “madre refrigeradora” de uso común, y algunos incluso abogaban por la “parentectomía” o el realojamiento de los niños autistas en un entorno más cálido y enriquecedor.

88 Por lo tanto, al igual que con el DoHaD y la obesidad, existe una historia de vergüenza parental asociada con el autismo, el TDAH, los trastornos de conducta y otras condiciones de salud mental que podrían aliviarse hasta cierto punto con el marco de la “neurodivergencia”.

89Sin embargo, una posible desventaja es que si no se etiquetan estas condiciones como “trastornos” podría ser más difícil argumentar a favor de la atención médica especializada, la educación especial en las escuelas, los servicios sociales y otros apoyos sociales y de salud críticos por los que la comunidad afectada y sus familias han luchado durante mucho tiempo y que han demostrado ser efectivos. Además, si las características neurodivergentes no se enmarcan como asociadas con una enfermedad, podría ser más difícil justificar la investigación para comprender su etiología, identificar los factores ambientales que podrían exacerbarlas y explorar formas de servir a los intereses de las personas que las tienen. Además, los marcos que evitan etiquetas potencialmente estigmatizantes como “enfermedades” o “trastornos” podrían dificultar que los científicos y los responsables políticos exijan pruebas más sofisticadas de los productos químicos para determinar si inducen neurotoxicidad en el desarrollo. Los marcos de pruebas de neurotoxicidad para el desarrollo existentes en el ámbito regulatorio son lamentablemente inadecuados y obsoletos

90,91 y podría beneficiarse de una modernización con capacidad suficiente para detectar criterios de valoración de mayor relevancia para las condiciones humanas, como el TEA o el TDAH. Finalmente, como se discutió anteriormente con respecto a la obesidad, los esfuerzos para evitar los marcos de “enfermedad” o “trastorno” podrían hacer que sea más difícil responsabilizar a las empresas contaminantes porque las empresas podrían argumentar que no están generando efectos indeseables para la salud.

Un camino a seguir

No hay respuestas fáciles a las difíciles compensaciones asociadas con el encuadre de temas de investigación desafiantes en ciencias de la salud ambiental, y nuestro objetivo no es proponer soluciones únicas para todos. Ciertamente, si bien los científicos pueden seleccionar de manera más reflexiva los marcos de comunicación para aliviar la probabilidad de un mal uso intencional de su trabajo, no pueden anticipar todas las formas posibles en que su investigación puede ser mal utilizada por diferentes actores. Sin embargo, recomendamos varios pasos que pueden ayudar a aliviar estos desafíos, como se detalla a continuación (Tabla 4):

  1. Environmental health scientists should develop more sensitivity to the social context of their work and how it intersects with the ways they frame their research.

    2. Sobre la base de esta sensibilidad, los científicos podrían decidir evitar algunos fotogramas por completo.

    3. En otros casos, los científicos pueden elegir a sabiendas marcos que alivien las tensiones entre diferentes objetivos científicos, éticos y sociales.

    4. Los científicos, los médicos, los responsables de la formulación de políticas y el público no especializado pueden buscar educación que ayude a prevenir el daño.

    5. En casos difíciles, los científicos pueden aprovechar las colaboraciones interdisciplinarias con expertos en ética o ciencias sociales e incluir a las comunidades afectadas en la formulación de las decisiones.

    6. Instituciones como las sociedades científicas y las revistas pueden liderar el camino para fomentar la reflexión sobre estos temas, proporcionar orientación a los investigadores e incentivar las prácticas de comunicación responsables.Abrir en el visorCuadro 4 Medidas que varias entidades pueden tomar para promover un encuadre ético y efectivo de la investigación en salud ambiental.

    EntidadesPasos
    Investigadores en salud ambiental•Reflexionar sobre su posicionalidad y el contexto social de su trabajo•Iniciar colaboraciones con comunidades potencialmente afectadas por su investigación y con académicos de disciplinas relevantes y complementarias (por ejemplo, científicos sociales, especialistas en ética)•Continuar con la educación sobre prácticas éticas y efectivas de comunicación científica, incluido el encuadre•Decide evitar algunos marcos y emplear deliberadamente otros marcos
    Comunidades afectadas•Llamar la atención sobre las fortalezas y debilidades de los diferentes marcos de salud ambiental•Colaborar con investigadores de salud ambiental para desarrollar enfoques de encuadre reflexivos
    Becarios de otras disciplinas•Llamar la atención sobre las fortalezas y debilidades de los diferentes marcos de salud ambiental•Colaborar con investigadores de salud ambiental para desarrollar enfoques de encuadre reflexivos
    Financiadores•Apoyar las colaboraciones con las comunidades y los equipos interdisciplinarios para ayudar a promover la comunicación y el encuadre científico responsables y efectivos.•Responder al encuadre con apoyo adicional para futuras investigaciones o acciones
    Universidades•Recompensar las actividades de investigación interdisciplinarias y comunitarias•Proporcionar formación en comunicación y encuadre científico responsable y eficaz
    Sociedades científicas para la salud ambiental•Desarrollar talleres en conferencias para discutir la comunicación y el encuadre de la ciencia responsables y efectivos.•Desarrollar materiales educativos relacionados con la comunicación y el encuadre de la ciencia.
    Revistas•Fomentar la reflexión sobre el encuadre a través del proceso de revisión por pares

    Sensibilidad al contexto social

    En primer lugar, argumentamos que los científicos deberían aprender de los estudios recientes sobre las formas de mostrar una mayor sensibilidad en sus prácticas de comunicación. Por ejemplo, los estudios sobre la comunicación científica socialmente responsable exploran cómo los científicos y los periodistas pueden comunicar la ciencia de la mejor manera que aborde los desafíos globales, sirva a los intereses públicos y mitigue los riesgos.

    92,93 Uno de los temas de esta literatura es que los científicos pueden comunicarse de manera más responsable cuando son más “reflexivos” sobre múltiples aspectos de su trabajo e identidades (Tabla 4), incluyendo los siguientes: a) las perspectivas y supuestos que aportan a su investigación; b) las formas en que la investigación se conecta con valores sociales, visiones del mundo y culturas más amplias; y c) incertidumbres importantes, ramificaciones políticas y dimensiones políticas de la investigación que deben discutirse o aclararse.

    9496 El desarrollo de declaraciones de posicionalidad que aparecen junto con los artículos publicados proporciona una forma práctica de fomentar la reflexión sobre estos temas,

    97,98 Y los investigadores de salud ambiental pueden explorar preguntas como las siguientes para fomentar una reflexión adicional sobre cómo enmarcan su trabajo:

    • ¿Hay grupos que podrían ser estigmatizados por esta investigación?
    • ¿Podría esta investigación causar más daño a las personas que ya están en desventaja?
    • ¿Existe un contexto histórico que pueda afectar la forma en que esta investigación es recibida por diversas audiencias?
    • ¿Esta investigación se cruza con los debates sociales o políticos contemporáneos que podrían afectar la forma en que se usa o interpreta?
    • ¿Hay formas importantes en las que esta investigación podría ser malinterpretada intencionalmente o no?
    • ¿Cuáles son las formas en que se tiende a enmarcar esta investigación y cómo podrían esos marcos contribuir a la estigmatización, los daños, los beneficios, las interpretaciones erróneas o los debates sociales y políticos?

    Cuando la atención preliminar a estas preguntas sugiere que podría haber decisiones complejas sobre la mejor manera de enmarcar los hallazgos, lo ideal es que los investigadores colaboren con expertos de otros campos para explorar estas preguntas con mayor detalle, como se discute a continuación.

    Marcos a evitar

    Idealmente, al participar en este tipo de reflexión, los investigadores de salud ambiental pueden identificar enfoques reflexivos para enmarcar su trabajo de manera que se alivien las tensiones éticas difíciles. En algunos casos, los investigadores pueden decidir evitar por completo determinados marcos. Por ejemplo, al considerar el contexto social, creemos que un marco como “castración química” para describir los efectos de los EDC tiene tantas connotaciones preocupantes en el clima político actual que probablemente sea mejor evitarlo por completo. Aunque el término a veces se usa en la atención médica (por ejemplo, en el tratamiento del cáncer de próstata99), también puede evocar la historia del movimiento eugenésico, 100 el uso forzado de la castración química para LGBTQ+ individuos, y el “tratamiento” de los agresores sexuales.101 

    Además, como se ha comentado anteriormente, este tipo de marcos pueden incorporarse a campañas de desinformación ideológica y política perjudiciales.Del mismo modo, existen peligros significativos al referirse a una “epidemia de obesidad” o emplear marcos que podrían promover el pánico moral. El exceso de adiposidad, particularmente en los extremos, está relacionado con varios resultados adversos para la salud que son importantes para la salud pública.

    102 Sin embargo, estos riesgos para la salud pública no justifican el uso de monturas que generan un estigma significativo para las personas obesas, especialmente dado el potencial de estas monturas para tergiversar el estado de la ciencia actual y limitar las soluciones creativas al problema. El encuadre de “epidemia de obesidad” también podría contribuir a la sensación de que se trata de un problema insoluble. Por el contrario, los esfuerzos de investigación en el campo de la obesidad podrían explorar cómo los obesógenos encajan dentro del contexto más amplio de los factores de riesgo de enfermedades metabólicas

    103 Por lo tanto, los esfuerzos de política podrían centrarse en abordar los factores modificables con el impacto más amplio y potente.

    Decisiones creativas de encuadre

    En muchos casos, los investigadores pueden reflexionar sobre las fortalezas y debilidades de los diferentes marcos y elegir deliberadamente aquellos que parecen tener menos probabilidades de causar estigma y más probabilidades de promover soluciones efectivas a los desafíos sociales. En muchos casos relacionados con la salud ambiental, el paso de un encuadre individual de un problema a un encuadre comunitario puede disminuir el estigma y promover soluciones más efectivas (ver Tabla 2). Por ejemplo, Michael Mann ha argumentado que enmarcar el cambio climático como un problema que debe remediarse a través de acciones individuales es un enfoque que impide estrategias más efectivas a nivel comunitario y le hace el juego a las industrias contaminantes.

    104 De manera similar, como se discutió anteriormente, la obesidad a menudo se enmarca como una falla personal (ver Tabla 2). De hecho, la falta de “autocontrol” individual es un encuadre dominante de la obesidad en los medios de comunicación, 105 amplificado por los estándares de belleza cultural que son predominantemente blancos y que promueven la delgadez, a menudo hasta el extremo. Por el contrario, enmarcar la obesidad como un problema generado por desafíos comunitarios que podrían mejorarse mediante cambios en las políticas puede disminuir el estigma que se impone a las personas y, al mismo tiempo, llamar la atención sobre las formas en que las comunidades minoritarias y de bajos ingresos están expuestas de manera desproporcionada a múltiples alteradores endocooperativos del metabolismo y otros determinantes sociales dañinos de la salud.

    106.107Además de pasar de un marco individual a un marco comunitario, también puede ser útil en muchos casos pasar de un marco de enfermedad a un marco de autonomía (Tabla 2). La autonomía y el consentimiento informado son principios centrales de la ética,

    108 Y una forma de poner menos énfasis en los encuadres de las enfermedades es resaltar la importancia ética de dar a las personas la elección personal sobre sus entornos y las exposiciones asociadas. No es necesario etiquetar los efectos de los alteradores endocrinos como “enfermedades” para establecer que las actividades contaminantes de la industria química son potencialmente poco éticas.

    109 La investigación de la EDC ha establecido claramente que las empresas están liberando sustancias químicas que pueden tener efectos biológicos profundos.

    Págs. 110-112 Sostenemos que las personas tienen derecho a elegir si quieren o no experimentar esos efectos.

    Es cierto que incluso pueden surgir tensiones entre estos enfoques de encuadre. Enfatizar la importancia de la elección individual y la autonomía de exposición puede contribuir precisamente al tipo de hiperindividualismo que ha contribuido a los desafíos para abordar la obesidad y que a veces se ha utilizado para bloquear la acción regulatoria contra los contaminadores. Nuestro objetivo no es sugerir soluciones simples, sino más bien ilustrar las oportunidades que pueden estar disponibles cuando los científicos piensan detenidamente sobre el contexto social de su trabajo.Hay muchos ejemplos positivos en los que los investigadores ya han desarrollado formas creativas de enmarcar su trabajo. Por ejemplo, los investigadores de salud ambiental han estado explorando las fortalezas y debilidades de reportar datos de biomonitoreo para estudiar a los participantes en forma individual o agregada.

    113.114 Grupos de científicos también han estado discutiendo las connotaciones de términos como “ciencia ciudadana” y “partes interesadas” y explorando terminología alternativa que podría ser menos probable que exprese mensajes no deseados o genere preocupaciones sociales.

    115.116 En términos más generales, los investigadores están discutiendo cómo evitar la terminología de género engañosa (por ejemplo, células madre, células hijas, cromátidas hermanas)

    117 y colaborar con los miembros de la comunidad para refinar su lenguaje y disminuir la estigmatización. 86

    Prevenir el daño a través de la educación

    Aunque hemos visto que es importante no atribuir a los individuos la responsabilidad injustificada de resolver los problemas de salud ambiental, creemos que en algunos casos las tensiones asociadas con el encuadre pueden aliviarse a través de iniciativas educativas para clínicos, investigadores, responsables políticos y miembros del público. Por ejemplo, independientemente de si la obesidad está etiquetada como una enfermedad o no, recomendamos que los médicos e investigadores sean más matizados en sus evaluaciones del exceso de adiposidad, centrándose en algo más que la categorización memorística basada en el IMC. De manera similar, una educación más sofisticada sobre la distinción entre sexo y género (Tabla 1) y la determinación del sexo frente a la diferenciación sexual podría ayudar a aliviar algunas de las tensiones asociadas con el encuadre de la información sobre los efectos de los EDC en el desarrollo gonadal, las características sexualmente dimórficas y la identidad de género.Además, creemos que los científicos podrían beneficiarse de una formación avanzada en técnicas de comunicación y participación, incluida la formación en medios, que ayuden a traducir la información científica al público no especializado.

    118 Enseñar a los científicos de la salud ambiental cómo “cambiar de código” (es decir, alternar entre diferentes tipos de lenguaje) para diferentes audiencias es una parte importante del trabajo con las comunidades afectadas y puede ayudar a hacer que la información científica compleja sea accesible a una variedad más amplia de poblaciones.

    119 Comprometerse auténticamente con las personas y comunidades afectadas humaniza a los más afectados por los desafíos de salud ambiental y la ciencia que se lleva a cabo en su supuesto interés. Este tipo de participación también fomenta la confianza y el diálogo entre los científicos y el público, lo que puede ser una de las formas más poderosas de desamplificar el poder de la desinformación y la desinformación y de desarrollar mejores enfoques de encuadre.

    120 Por último, los investigadores en salud ambiental podrían beneficiarse de la formación sobre formas de evaluar sus prácticas de comunicación para poder mejorarlas con el tiempo. Los profesionales de la salud pública aprenden a utilizar herramientas de evaluación de programas para evaluar la eficacia de las intervenciones, y se podrían utilizar herramientas similares para evaluar la utilidad de las estrategias de comunicación. 118.121

    Colaboraciones interdisciplinarias, comunitarias e institucionales

    Los investigadores que trabajan en EDC y otros temas de salud ambiental socialmente relevantes también pueden beneficiarse de colaboraciones interdisciplinarias que fomenten la reflexión sobre las ramificaciones sociales de su investigación (Tabla 4). Aunque sería útil proporcionar a los toxicólogos, epidemiólogos y otros científicos de la salud ambiental capacitación sobre las cuestiones éticas y sociales relacionadas con su trabajo, también es importante reconocer las ideas de los académicos de otros campos (por ejemplo, historia, filosofía y sociología de la ciencia; estudios de ciencia y tecnología; comunicación científica) que se especializan en estos temas. Hay una variedad de modelos disponibles para promover este tipo de colaboraciones. Por ejemplo, los científicos sociales y los humanistas pueden pasar tiempo “integrados” en laboratorios de investigación.

    122,123 They can also be included in funding proposals as part of the “broader impacts” of the research or as part of research programs and centers on the ethical, legal, and social implications of topics with major societal ramifications. An advantage of bringing communication scholars into research teams is that they are better equipped to use theoretical frameworks, such as the integrated behavior model, to predict how multiple factors, including the presentation of information, are likely to affect how people respond to particular communication practices.

    118,124En los casos en que comunidades geográficas, demográficas o sociales específicas se ven afectadas de manera desproporcionada por una afección o exposición a contaminantes ambientales, otro paso importante es interactuar directamente con esas comunidades (Tabla 4). A menudo están en la mejor posición para identificar los impactos potencialmente dañinos de la investigación en la comunidad y dirigirla en las direcciones más beneficiosas.

    8.125.126 Los métodos de investigación participativa basados en la comunidad son cada vez más importantes en las ciencias de la salud ambiental,

    127 Y estos enfoques son particularmente importantes en contextos donde la investigación podría ser dañina o estigmatizante. Por ejemplo, la investigación basada en la comunidad ha desempeñado históricamente un papel importante en la investigación sobre el VIH/SIDA

    128 y sobre las amenazas de contaminantes ambientales como el tricloroetileno en Woburn, Massachusetts, y el plomo en Flint, Michigan.

    129.130 Es importante reconocer, sin embargo, que diferentes comunidades (y diferentes individuos dentro de las comunidades) tendrán diferentes preferencias sobre cómo enmarcar la información sobre temas de salud ambiental. Por ejemplo, aunque muchos grupos de defensa del autismo podrían preferir referirse a la “probabilidad” del autismo en lugar de su “riesgo”, algunas personas en comunidades geográficas expuestas a contaminantes que podrían contribuir al autismo podrían preferir lo contrario. Por lo tanto, incluso la consulta con expertos de otras disciplinas y con las comunidades afectadas no siempre puede generar soluciones sencillas a los desafíos que hemos identificado aquí.

    Funciones de las instituciones

    Por último, sostenemos que una variedad de instituciones tienen roles importantes que desempeñar junto con científicos individuales o equipos de investigadores, como se destaca en la Tabla 4. Las agencias de financiación pueden incentivar y apoyar a los investigadores que buscan desarrollar colaboraciones interdisciplinarias o esfuerzos de investigación basados en la comunidad. Las universidades pueden estructurar sus políticas de permanencia y promoción para recompensar las actividades de investigación basadas en la comunidad, la capacitación en comunicación científica y la colaboración con especialistas en ética y ciencias sociales. Las sociedades académicas y los programas de educación médica continua pueden ofrecer talleres y capacitación sobre cómo enmarcar la información de manera responsable, comunicarse en las redes sociales y responder a la información errónea y la desinformación. Los editores de revistas y los revisores pueden ayudar a los autores a reflexionar sobre el marco de sus artículos de investigación antes de su publicación y, quizás lo más importante, proporcionar experiencia y ayuda para enmendar el lenguaje y el encuadre preocupantes. En última instancia, la ciencia se lleva a cabo al servicio de la humanidad y, por lo tanto, es lógico que los científicos se comuniquen regularmente con las comunidades, los pacientes, los defensores y otros grupos para asegurarse de que su trabajo se transmita de manera responsable y promueva los objetivos de salud pública. También es lógico que los científicos deban ser apoyados y ayudados en sus esfuerzos por lograr este objetivo por parte de universidades, revistas, sociedades científicas, agencias de financiación y otros. A medida que evoluciona el lenguaje por el cual las personas se comunican sobre el mundo y sus experiencias de él,

    131 La comunicación científica debe evolucionar con ella o correr el riesgo de erosionar aún más la confianza en la ciencia. 132

    Conclusión

    Los investigadores de salud ambiental se enfrentan a decisiones difíciles sobre cómo comunicar sus resultados de manera responsable, sin embargo, esto no es algo para lo que muchos científicos estén capacitados. Pero las palabras que usamos importan, y la forma en que enmarcamos nuestros resultados, y sus implicaciones para la salud humana y ambiental, importan. En este comentario, hemos discutido cómo los científicos a menudo enfrentan compensaciones desafiantes cuando discuten hallazgos relacionados con resultados socialmente relevantes, como la salud sexual y reproductiva, la obesidad y el neurocomportamiento. Claramente, algunos marcos pueden ayudar a centrar la atención pública en las amenazas a la salud ambiental y, al mismo tiempo, contribuir a la estigmatización de grupos particulares o a la promoción de ideologías políticas dañinas. Para abordar con éxito estos desafíos, hemos esbozado los pasos que los investigadores de la salud ambiental pueden tomar, incluida la educación, las colaboraciones interdisciplinarias, la capacitación y la retroalimentación, y el compromiso auténtico con las comunidades a las que su trabajo pretende servir.

    Reseña biográfica

    De acuerdo con nuestra recomendación de que los investigadores piensen en su posicionalidad y en cómo influye en su trabajo, ofrecemos las siguientes breves reflexiones sobre cómo abordamos este tema. K.C.E. se formó como filósofo de la ciencia y su investigación se centra en comprender cómo los valores éticos y sociales permean la práctica de la investigación científica, especialmente en las ciencias de la salud ambiental. Aporta a este comentario su interés por las cuestiones éticas implicadas en la comunicación de la ciencia. H.B.P. se formó como neuroendocrinóloga reproductiva y su investigación se centra en cómo los EDC y otras sustancias químicas afectan el desarrollo neurológico y el comportamiento. Aporta a este comentario sus intereses en avanzar en la comprensión y apreciación de la complejidad del sexo, el género y el desarrollo del cerebro y el impacto del medio ambiente en la salud humana. R.M.S. se formó como endocrinólogo clínico y bioquímico, cuya investigación se centra en los determinantes ambientales de la salud metabólica. Aporta sus perspectivas adquiridas en el cuidado de poblaciones vulnerables que sufren trastornos metabólicos y un interés en mejorar los entornos para promover la equidad en salud. L.N.V. se formó como endocrinóloga de ciencias básicas y bióloga del desarrollo, y su investigación de laboratorio se centra en los efectos de los EDC en la glándula mamaria. Ella aporta su interés en proteger mejor la salud del público de los contaminantes más preocupantes a este comentario.

    Reconocimientos

    Agradecemos a John Besley, Stef Shuster y Pete White por sus útiles aportes que fortalecieron este documento. R.M.S. cuenta con el apoyo del Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental a través del Centro de Salud y Medio Ambiente de Chicago (p30 es027792).

    Notas del artículo

    K.C.E. recibió un honorario del Instituto del Cloro por una charla no relacionada con este manuscrito. R.M.S. declara que ha recibido honorarios de CVS/Health no relacionados con este manuscrito. L.N.V. ha sido un asesor científico remunerado de Sudoc LLC para trabajos no relacionados con este manuscrito. Todos los demás autores no tienen nada que declarar.

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    Fuente: https://ehp.niehs.nih.gov/doi/10.1289/EHP14527

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