Cuando se habla de sexualidad en personas mayores es necesario analizar la Ética del Cuidado. En la gerosexología, no se puede ignorar que la enfermedad crónica, la discapacidad o la fragilidad física son parte de la realidad cotidiana. Aquí es donde la filosofía de autoras como Carol Gilligan y Joan Tronto transforma la práctica clínica: el placer ya no es un “logro individual”, sino un “proceso relacional”. La ética del cuidado brinda herramientas para vivirlo cuando el cuerpo presenta limitaciones reales.