Los servicios financieros pueden contribuir a impulsar el desarrollo. Ayudan a las personas a escapar de la pobreza al facilitar que inviertan en salud, educación y negocios. Y hacen que manejar las emergencias financieras —como quedarse sin empleo o perder la cosecha—, que pueden arrojar a las familias a la pobreza, sea más fácil.

por Banco Mundial

Según la Base de datos Global Findex 2017, la inclusión financiera está aumentando a nivel mundial, pero los logros han sido dispares de un país a otro. Si bien hay 1700 millones de adultos que aún no están bancarizados, dos tercios de ellos poseen un teléfono celular que podría ayudarlos a acceder a los servicios financieros.

Fuente: https://datos.bancomundial.org/


Contexto

La inclusión financiera es un elemento facilitador clave para reducir la pobreza y promover la prosperidad.

La inclusión financiera se refiere al acceso que tienen las personas y las empresas a diversos productos y servicios financieros útiles y asequibles que atienden sus necesidades —transacciones, pagos, ahorro, crédito y seguros— y que se prestan de manera responsable y sostenible.

Tener acceso a una cuenta de transacciones es un primer paso hacia una mayor inclusión financiera, ya que permite a las personas guardar dinero, y enviar y recibir pagos. Una cuenta de transacciones también sirve como vía de acceso a otros servicios financieros. Por ello, garantizar que las personas en todo el mundo tengan acceso a una cuenta de transacciones sigue siendo una esfera de interés del Grupo Banco Mundial. En particular, fue el foco de atención de la iniciativa Acceso Universal a los Servicios Financieros para 2020 (i) del Grupo Banco Mundial, que concluyó a fines de 2020. Aunque se lograron muchos avances a través de esta iniciativa, esta es un indicador de la magnitud de lo que aún queda por hacer.

El acceso a servicios financieros facilita la vida diaria y ayuda a las familias y las empresas a planificar desde objetivos a largo plazo hasta emergencias inesperadas. Como titulares de cuentas, es más probable que las personas usen otros servicios financieros, como el crédito y los seguros, para iniciar y ampliar negocios, invertir en educación o salud, administrar riesgos y superar conmociones financieras, lo que puede mejorar la calidad general de sus vidas. 

La actual crisis de la COVID-19 también ha reforzado la necesidad de aumentar la inclusión financiera digital. La inclusión financiera digital implica el uso de medios digitales que reducen los costos para proporcionar a las poblaciones actualmente excluidas del sector financiero y desatendidas diversos servicios financieros formales adaptados a sus necesidades. Estos servicios se prestan de manera responsable a un costo asequible para los clientes y sostenible para los proveedores.

Se han logrado grandes avances en la inclusión financiera, y 1200 millones de adultos de todo el mundo tuvieron acceso a una cuenta entre 2011 y 2017. A nivel mundial, hasta 2017, el 69 % de los adultos tenía una cuenta. Los servicios financieros digitales —incluidos aquellos en que se utilizan teléfonos móviles— ya se han puesto en marcha en más de 80 países, y algunos han alcanzado una escala considerable. Como resultado, millones de clientes pobres anteriormente excluidos y desatendidos están dejando de realizar exclusivamente transacciones en efectivo y han empezado a acceder a servicios financieros formales a través de un teléfono móvil u otras tecnologías digitales. 

Avanzar del acceso a la utilización de cuentas es el siguiente paso en los países donde el 80 % o más de la población tiene cuentas (China, Kenya, India, Tailandia). Estos países se apoyaron en reformas, la innovación del sector privado y esfuerzos para promover la apertura de cuentas de bajo costo, que incluyen los pagos móviles y digitales.

Sin embargo, cerca de un tercio de los adultos —1700 millones— aún no estaban bancarizados en 2017, según los últimos datos de Findex (i) (los datos de 2021 se publicarán próximamente). Alrededor de la mitad de las personas no bancarizadas incluía a mujeres pobres que vivían en zonas rurales o que se encontraban fuera de la fuerza laboral. 

Entre 2011 y 2017, la disparidad de género en la titularidad de cuentas se mantuvo en 9 puntos porcentuales en los países en desarrollo, lo que impide a las mujeres controlar eficazmente su vida financiera. La desigualdad de género era menor en los países con una alta titularidad de cuentas de dinero móvil. Aún queda por observar el impacto de la COVID-19 en esta brecha de género.

Desde 2010, más de 55 países han firmado compromisos relacionados con la inclusión financiera y más de 60 países han implementado o se encuentran elaborando una estrategia nacional sobre el tema. Los países, donde se han registrado los mayores avances hacia la inclusión financiera, han hecho lo siguiente: 

  • Aplicar políticas a escala, como la identificación digital universal (India y las cuentas Aadhaar/JDY), beneficiando a más de 1200 millones de personas.
  • Aprovechar los pagos del Gobierno. (Por ejemplo, el 35 % de los adultos de los países de ingreso bajo que reciben un pago gubernamental abrió su primera cuenta financiera para este fin). 
  • Promover el crecimiento de los servicios financieros móviles. (Por ejemplo, en África subsahariana, la titularidad de cuentas de dinero móvil aumentó del 12 % al 21 %).
  • Recibir con beneplácito los nuevos modelos de negocios, como la utilización de los datos del comercio electrónico para fines de inclusión financiera. 
  • Adoptar un enfoque estratégico formulando una estrategia nacional de inclusión financiera que reúne a diversas partes interesadas, como los entes reguladores financieros, las empresas de telecomunicaciones, los órganos que regulan la competencia y los ministerios de educación.
  • Prestar atención a la protección del consumidor y la capacidad financiera para promover servicios financieros responsables y sostenibles. 

Las investigaciones indican que los países aumentan el ritmo y el impacto de las reformas cuando adoptan un enfoque estratégico y elaboran estrategias nacionales de inclusión financiera que reúnen a los entes reguladores financieros, las empresas de telecomunicaciones, los órganos que regulan la competencia y los ministerios de educación.

Fuente: https://www.bancomundial.org/es/topic/financialinclusion/overview


Estrategia

El Grupo Banco Mundial cumple una función crucial en el fomento de la inclusión financiera en el mundo, ya que puede aprovechar sus conocimientos especializados sobre el sector financiero, el diálogo y la interacción con los países, su financiamiento e instrumentos de participación en los riesgos, sus singulares conjuntos de datos y capacidad de investigación, y su influencia en órganos normativos y el G20.

En el marco de su labor para ayudar a los países a aumentar el acceso a servicios financieros y la inclusión financiera responsable, el Banco elaboró un enfoque integrado y unificado que se centra en cinco pilares entrelazados:

1.  Pilar 1: Políticas y estrategias nacionales de inclusión financiera y tecnofinanzas

La inclusión financiera abarca una amplia gama de temas y partes interesadas. Las actividades de inclusión financiera y protección del consumidor en el marco del primer pilar se centran en realizar evaluaciones y formular estrategias holísticas de inclusión financiera, y prestar asistencia a los clientes sobre cómo abordar la inclusión financiera, poniendo mayor atención en la inclusión financiera digital y aprovechando las tecnofinanzas para promover la inclusión financiera de manera integral y sistemática, y cómo alinearse a través de una serie de medidas diferentes para trabajar en pos del logro del objetivo más amplio de la inclusión financiera.

Las ofertas técnicas en el marco del primer pilar incluyen:

  • Programas de evaluación del sector financiero (PESF) (i): estas evaluaciones, realizadas en colaboración con el FMI, examinan sistemáticamente los niveles de acceso al financiamiento (incluso a través de medios digitales), la sostenibilidad y la diversidad de los proveedores (incluidos los proveedores innovadores), la gama de productos adecuados actualmente disponibles en el mercado, y las políticas y programas nacionales sobre inclusión financiera.
  • Estrategias nacionales de inclusión financiera (i): se trata de asistencia técnica para diseñar e implementar hojas de ruta y planes de acción nacionales o subnacionales con el fin de alcanzar objetivos de inclusión financiera, incluso a través de los servicios financieros digitales.
  • Infraestructura y medición de datos: se trata de apoyar el desarrollo de la infraestructura de datos y los sistemas de medición para la inclusión financiera, incluso a través de encuestas nacionales de inclusión financiera del lado de la demanda, la recopilación de datos del lado de la oferta para respaldar la medición de metas de las estrategias de inclusión financiera, iniciativas de mapas geoespaciales para la inclusión financiera y el desarrollo de indicadores clave de desempeño, así como enfoques para medir los servicios financieros digitales/datos relacionados con tecnofinanzas con fines de inclusión financiera, en particular para los proveedores que se encuentran fuera de los entornos regulatorios tradicionales.
  • Mujeres y finanzas: herramientas para abordar las cuestiones de las mujeres y la inclusión financiera.

2.  Pilar 2: Productos financieros y proveedores para segmentos desatendidos

Las actividades en el marco del segundo pilar se centran en la asistencia técnica directa para implementar reformas de políticas específicas para productos o proveedores que beneficien a los segmentos desatendidos, incluidas las mujeres y las poblaciones rurales.

Las ofertas técnicas en el marco del segundo pilar incluyen:

  • Productos innovadores centrados en los desatendidos: asistencia técnica para ampliar la gama de productos adecuados para las personas desatendidas y las microempresas y las medianas y pequeñas empresas (pymes), ayudando a los clientes a realizar investigaciones relacionadas con la demanda para orientar mejor el diseño y la prestación de productos y servicios apropiados para las poblaciones desatendidas de zonas rurales.
  • Proveedores innovadores centrados en los desatendidos: asistencia técnica para facilitar el ingreso al mercado y el funcionamiento de proveedores innovadores que atienden a personas y microempresas y pymes desatendidas mediante la evaluación de nuevos proveedores y el desarrollo de marcos regulatorios propicios y actividades de supervisión proporcionales a su alcance y tipo de actividades.
  • Fortalecer la competencia y ampliar los puntos de acceso: apoyar las reformas en materia de regulación y supervisión para aumentar el acceso y procurar la igualdad de condiciones para las instituciones bancarias y no bancarias (o proveedores de servicios no tradicionales), como empresas de telecomunicaciones, compañías de tecnofinanzas, servicios de correo, cooperativas y redes de agentes.

3.   Pilar 3: Protección del consumidor financiero

Se trata de un complemento fundamental de la inclusión financiera, para garantizar que la inclusión financiera beneficie a los consumidores (especialmente a los consumidores que son nuevos en el sector financiero formal) y no exponerlos a posibles daños. Se proporciona asistencia técnica en una gama completa de temas de protección del consumidor, como divulgación, supervisión de la conducta del mercado, protección de datos y resolución de controversias.

Las ofertas técnicas en el marco del tercer pilar incluyen:

  • Diagnósticos sobre la protección del consumidor financiero: diagnósticos integrales sobre la protección del consumidor financiero, evaluando los marcos jurídicos e institucionales existentes y las prácticas de mercado en relación con las buenas prácticas para la protección del consumidor financiero.
  • Mecanismos institucionales: asistencia técnica para fortalecer los mandatos institucionales para la protección del consumidor financiero, proporcionando asesoría sobre mecanismos institucionales y mecanismos de coordinación entre las autoridades del sector financiero que trabajan en la protección del consumidor financiero.
  • Marco jurídico de protección del consumidor financiero: asistencia técnica para apoyar el proceso de redacción de las regulaciones sobre protección del consumidor financiero (i) para abarcar toda la gama de cuestiones sobre la protección del consumidor financiero (por ejemplo, con respecto a la conducta de los proveedores de servicios financieros, la divulgación, la tramitación de reclamaciones internas, etc.), ya sea a través de regulaciones específicas de productos o proveedores o de regulaciones generales sobre la protección del consumidor financiero.
  • Supervisión de la conducta del mercado: asistencia técnica para dar asesoramiento en la formulación de estrategias de supervisión, la elaboración de manuales y plantillas de presentación de informes, y brindar capacitación en las áreas de supervisión y de formulación de marcos de evaluación de riesgos.
  • Divulgación y transparencia: asistencia técnica para redactar la reglamentación sobre divulgación de información, diseñar cartillas de información para una gama cada vez más amplia de productos (por ejemplo, crédito al consumidor, cuentas corrientes, seguros, mecanismos de inversión colectiva) y realizar pruebas a los consumidores sobre las cartillas de información, así como adaptar la divulgación y la transparencia de los servicios financieros digitales (por ejemplo, la divulgación digital).
  • Trato justo y regulación de la conducta empresarial: asistencia técnica y herramientas para las esferas de la gobernanza y la idoneidad de los productos, así como para los enfoques normativos adecuados dirigidos a abordar el sobreendeudamiento.
  • Canales accesibles y eficaces para la resolución alternativa de disputas: asistencia técnica sobre mecanismos de resolución alternativa de disputas, incluido el asesoramiento sobre marcos jurídicos para tales mecanismos (por ejemplo, jurisdicción, facultades legales), el establecimiento de dichos mecanismos (por ejemplo, gestión institucional, mecanismos de financiamiento, estructura, dotación de personal) y capacitación sobre operaciones y procesos relacionados con la resolución alternativa de disputas.
  • Privacidad y protección de los datos: herramientas de asistencia técnica para ayudar a los países a aplicar los principios existentes para el sector financiero, que incluyen adaptaciones para abordar los nuevos riesgos que plantean las tecnofinanzas y los servicios financieros digitales, como los riesgos relacionados con los macrodatos, los sistemas alternativos de calificación crediticia, la discriminación, el consentimiento, la gestión algorítmica, y otros.

4.  Pilar 4: Capacidad financiera y conocimientos conductuales

La capacidad financiera es la capacidad interna para actuar en función del interés financiero de cada cual, dadas las condiciones socioeconómicas y ambientales. Abarca los conocimientos, las actitudes, las habilidades y los comportamientos de los consumidores con respecto a la gestión de sus recursos y la comprensión, la selección y el uso de los servicios financieros que se ajusten a sus necesidades.

El equipo dedicado a los temas de la inclusión financiera y la protección del consumidor aprovecha los conocimientos derivados de investigaciones sobre la capacidad financiera y la economía del comportamiento, y proporciona asesoramiento estratégico a las autoridades sobre cómo abordar la capacidad financiera y utilizar la capacidad financiera para que las iniciativas de inclusión financiera sean más eficaces a través de medidas específicas que complementen los programas, las reformas y las regulaciones, incluidas aquellas relacionadas con la protección del consumidor.

Las ofertas técnicas en el marco del cuarto pilar incluyen:

  • Identificar oportunidades de gran escala para incorporar mensajes de educación financiera en los programas e intervenciones existentes con el fin de mejorar los resultados financieros de las poblaciones destinatarias, especialmente donde estas son críticas para los objetivos de inclusión financiera (como los beneficiarios de programas de transferencias sociales o programas centrados en el acceso de las mujeres al financiamiento).
  • Intervenciones en materia de capacidad financiera para complementar las reformas de política y las regulaciones relacionadas con la inclusión financiera, las finanzas digitales y las tecnofinanzas, la protección del consumidor y los temas conexos.
  • Apoyo a las autoridades nacionales para que elaboren un enfoque estratégico sobre la capacidad financiera que refleje los conocimientos conductuales y las mejores prácticas, como parte de un enfoque estratégico más amplio sobre la inclusión financiera y las finanzas digitales.

5.  Pilar 5: Financiamiento de las microempresas y de las pequeñas y medianas empresas (pymes)

Los responsables de formular políticas suelen no disponer de procesos eficientes para hacer el seguimiento de los datos sobre la oferta de crédito a las microempresas y las pymes. La falta de definiciones realistas para las microempresas y las pymes, en combinación con la complejidad y heterogeneidad de este segmento, hace que el financiamiento de las microempresas y las pymes sea muy difícil de monitorear. Esto limita la capacidad de los reguladores para identificar las brechas de mercado, así como los segmentos “sobrecalentados” que pueden señalar riesgos para la estabilidad. El equipo dedicado a los temas de la inclusión financiera y la protección del consumidor proporciona herramientas técnicas a los responsables de formular políticas para que realicen diagnósticos del lado de la oferta de manera sistemática, no como un análisis único del mercado, sino como un proceso integral para identificar riesgos y deficiencias en el mercado y comunicar los resultados a otras partes interesadas.

Además de estos cinco pilares, la labor también se centra en los pagos y en los sistemas de pago como medios para promover la inclusión financiera. Esta labor incluye lo siguiente:

        Modernizar los sistemas de pago minoristas (i) y los pagos gubernamentales con el fin de ayudar a los países a diseñar estrategias para promover el uso de los pagos electrónicos en lugar de dinero en efectivo e instrumentos basados en papel. Muchos países están digitalizando con éxito los pagos del Gobierno a las personas al traspasarlos a cuentas, lo que en general reduce los costos y aumenta el acceso a los servicios financieros. Esta medida genera también importantes ahorros en la gestión de los mecanismos de pago y reduce las fugas de dinero relacionadas con la corrupción y el fraude.

-        Reformar los sistemas nacionales de pago, que incluyen los mercados de remesas: realizar diagnósticos completos de los sistemas de pago y liquidación de los países, incluidos los mercados de remesas, y formular recomendaciones para mejorarlos.

La labor en materia de inclusión financiera asimismo apoya los esfuerzos institucionales en otros ámbitos del desarrollo, como la transición de los pagos de transferencias sociales en efectivo a las transferencias digitales, el respaldo a las pymes y al sector agrícola y la iniciativa Identificación para el Desarrollo (ID4D) (i) del Grupo Banco Mundial.

También se interrelaciona con otras iniciativas institucionales, como:

  • La Iniciativa de Financiamiento para Mujeres Emprendedoras (We-Fi), que se centra en eliminar las limitaciones financieras y no financieras para las mujeres propietarias de pequeñas empresas.
  • La iniciativa Economía Digital para África (DE4A) dirigida a apoyar los esfuerzos de África encaminados a crear economías digitales inclusivas y sostenibles.
  • El trabajo en los países clientes de la AIF como parte del marco de la AIF-19 sobre inclusión financiera de las mujeres.

A nivel mundial, el Banco Mundial interactúa con organismos normativos, ayuda a configurar iniciativas que establecen estándares y convoca a diversos foros.

Alianza Mundial para la Inclusión Financiera (GPFI) del G20: el Grupo Banco Mundial es uno de los organismos ejecutores de la GPFI (i), una plataforma que incluye a todos los países del G20, a aquellos países interesados que no forman parte del G20 y otras partes interesadas que trabajan en el ámbito de la inclusión financiera. Bajo la Presidencia de China del G20, el Grupo Banco Mundial ayudó a elaborar los Principios de alto nivel del G20 para la inclusión financiera digital (i), y realizó aportes técnicos a los nuevos indicadores de inclusión financiera digital del G20. Los ocho principios de alto nivel alientan a los Gobiernos a promover un enfoque digital para la inclusión financiera, y muchos países los están utilizando como una herramienta de referencia. Los principios catalizan acciones intergubernamentales para impulsar la inclusión financiera a través de tecnologías digitales, y ayudan también a asegurar que los intereses de los consumidores estén a la vanguardia de las preocupaciones de política, haciendo hincapié en la protección del consumidor y la alfabetización financiera.

En el informe Payment Aspects of Financial Inclusion (PAFI) (Aspectos de la inclusión financiera vinculados con los pagos) (i) se exponen siete principios rectores y se sugieren medidas que los países pueden adoptar para promover el acceso a las cuentas de transacciones. El documento fue preparado por un grupo de trabajo de reguladores financieros presidido por el Comité sobre Pagos e Infraestructuras de Mercado y el Grupo Banco Mundial.

Última actualización: Mar 29, 2022

6. Fortalecer la competencia y ampliar los puntos de acceso 

Apoyar las reformas en materia de regulación y supervisión para aumentar el acceso y procurar igualdad de condiciones para instituciones bancarias y no bancarias (o proveedores de servicios no tradicionales), como empresas de telecomunicaciones, compañías de tecnofinanzas, servicios de correo, cooperativas y redes de agentes.

7. Protección del consumidor financiero

Trabajar en la formulación de un marco jurídico y regulatorio de protección del consumidor financiero; (i) la divulgación y transparencia, por ejemplo brindando asesoría sobre disposiciones institucionales y mecanismos de atención de reclamaciones, y la formación de capacidades.

8. Capacidad financiera 

Trabajar con los Gobiernos para diseñar estrategias nacionales de educación financiera, (i) recopilar datos y crear encuestas para medir el nivel de alfabetización, capacidades y conocimientos en el ámbito financiero, y diseñar y evaluar programas de capacidad financiera.

9. Datos sobre inclusión financiera

Las encuestas mundiales y nacionales del Banco Mundial entregan datos e información sobre la inclusión financiera. Entre las encuestas mundiales, se encuentran Global Findex, (i) que incluye a más de 150 000 personas de alrededor de 140 países; la Encuesta mundial de sistemas de pago, (i) que consulta a organismos reguladores en 120 países acerca de la infraestructura financiera para pagos y dinero móvil, y la Encuesta mundial de inclusión financiera y protección del consumidor, que realiza entrevistas a organismos reguladores en aproximadamente 120 países para evaluar qué tan favorable es el entorno para la inclusión financiera y la protección del consumidor. El Banco Mundial efectúa además diagnósticos y encuestas nacionales sobre capacidad financiera y protección del consumidor, y financiamiento para pequeñas y medianas empresas (pymes). (i) Finalmente, la base de datos sobre precios de las remesas en el mundo (i) proporciona información sobre el costo del envío y la recepción de remesas en 365 corredores nacionales.

El Banco Mundial trabaja también a través de varios programas de fondos fiduciarios mundiales sobre inclusión financiera:

El programa sobre un Marco de apoyo a la inclusión financiera (FISF), que comenzó en 2013, apoya reformas y otras medidas encabezadas por los países para lograr los objetivos y las metas nacionales relativas a la inclusión financiera. El FISF (i) amplía y aprovecha el diálogo de políticas, el trabajo analítico y el financiamiento del Grupo Banco Mundial en el ámbito de la inclusión financiera. En la actualidad, el programa abarca ocho países y cuenta con el respaldo del Ministerio de Relaciones Exteriores de los Países Bajos y la Fundación Bill y Melinda Gates.

El programa Aprovechar la Innovación para Promover la Inclusión Financiera” (HiFi) (i) proporciona asistencia técnica a proveedores de servicios financieros para ayudarlos a desarrollar modelos comerciales basados en la tecnología que permitan entregar servicios financieros a las personas desatendidas. También pone a disposición conocimientos técnicos para ayudar a los países en desarrollo a modernizar los sistemas de pago minoristas, pagos gubernamentales y remesas. La iniciativa cuenta con el respaldo del Departamento de Desarrollo Internacional del Gobierno del Reino Unido (DFID) y su implementación está a cargo del Grupo Banco Mundial.

Fondo fiduciario del programa “Protección del Consumidor y Alfabetización Financiera” 

Proporciona asistencia técnica a través de programas en curso de protección del consumidor financiero y alfabetización (i) para mejorar las leyes y regulaciones que fortalecen la divulgación de datos financieros del consumidor, prohíben prácticas comerciales abusivas y establecen mecanismos extrajudiciales eficaces para abordar conflictos de los consumidores y mejorar el conocimiento de los clientes respecto de los servicios financieros, en especial los pobres y vulnerables. La iniciativa cuenta con el apoyo de la Secretaría de Estado de Asuntos Económicos de Suiza (SECO).

A nivel mundial, el Banco Mundial interactúa con órganos de establecimiento de estándares, ayuda a configurar iniciativas de establecimiento de normas y convoca diversos foros.

Alianza Mundial para la Inclusión Financiera (GPFI) del G-20

El Grupo Banco Mundial es uno de los organismos ejecutores de la GPFI, (i) una plataforma que incluye a todos los países del G-20, a aquellos países interesados que no forman parte del G-20 y otros grupos que trabajan en el ámbito de la inclusión financiera. Bajo la presidencia de China, el Banco Mundial copresidió el grupo de trabajo técnico del G-20 que redactó los Principios de Alto Nivel del G-20 sobre Inclusión Financiera Digital (i) y realizó aportes técnicos a los nuevos Indicadores del G-20 sobre Inclusión Financiera Digital. Los principios de alto nivel incentivan a los Gobiernos a promover un enfoque digital en el ámbito de la inclusión financiera.

En el informe Aspectos de la inclusión financiera vinculados con los pagos (i) se describen siete orientaciones acerca de cómo los países pueden configurar su labor para promover el acceso a las cuentas de transacciones. El documento fue elaborado por un grupo de trabajo presidido por el Comité sobre Pagos e Infraestructuras de Mercado y el Grupo Banco Mundial.

Fuente: https://www.bancomundial.org/es/topic/financialinclusion/overview#2


Resultados

Hasta junio de 2016, las operaciones de financiamiento activas para ayudar a las autoridades nacionales a mejorar la inclusión financiera ascendieron a más de USD 5000 millones. El Banco Mundial ha desarrollado además nuevas directrices, herramientas de diagnóstico, datos e investigaciones para facilitar marcos normativos, regulatorios y de supervisión más eficaces en los países. Desde junio de 2012, la labor del Banco Mundial ha permitido dar acceso a servicios financieros a más de 70 millones de personas, microempresas y pymes.

A través de la decimoséptima reposición de recursos de la Asociación Internacional de Fomento (AIF-17), el Grupo Banco Mundial se comprometió a apoyar a al menos 10 países de la AIF en el logro de compromisos/objetivos nacionales relativos a la inclusión financiera, una meta que no solo se cumplió sino que incluso se superó. Dado que la demanda sobrepasó la meta original, 16 países de la AIF, nueve de los cuales se encuentran en África subsahariana, fueron identificados para recibir apoyo del Grupo Banco Mundial que les ayudará a cumplir los compromisos nacionales en materia de acceso e inclusión financiera. En 11 de esos 16 países se llevan a cabo actualmente proyectos nuevos o ampliados de acceso e inclusión financiera respaldados por el Grupo Banco Mundial. Estos proyectos incluyen programas integrales de apoyo técnico, financiero y de conocimientos para diseñar e implementar estrategias nacionales de inclusión financiera, así como para apoyar reformas transformacionales e inversiones en servicios de pago innovadores, finanzas digitales, financiamiento de microempresas y pymes, finanzas responsables y otras áreas relacionadas.

La labor del Banco Mundial complementa los esfuerzos de otras entidades al interior del Grupo Banco Mundial que también se focalizan en la inclusión financiera:

La Corporación Financiera Internacional (IFC), la institución del Grupo Banco Mundial que se dedica a promover inversiones en el sector privado, realiza actividades para promover la inclusión financiera (i) mediante su interacción con instituciones e intermediarios financieros (i).

Además, el Grupo Consultivo de Ayuda a los Pobres (CGAP) (i), una asociación mundial de 34 destacadas organizaciones con sede en el Banco Mundial, trabaja para promover la inclusión financiera a través del desarrollo responsable del mercado y actividades de promoción para ampliar el acceso a los servicios financieros que necesitan los pobres.

Ejemplos de países

Indonesia estableció una nueva estrategia nacional de inclusión financiera en agosto de 2016 y en los últimos dos años ha llevado a cabo diversas reformas de inclusión financiera para promover la cultura del ahorro, fortalecer el mecanismo de garantía crediticia existente y los programas de empoderamiento comunitario, mejorar la infraestructura financiera y los sistemas de pago, aumentar el acceso a seguros y mejorar la educación financiera.

El Grupo Banco Mundial colabora con el país en la implementación de reformas para ampliar el acceso a los servicios financieros y digitalizar los pagos (incluidas las transferencias sociales), ampliar los puntos de acceso, fortalecer el entorno normativo y de supervisión, y aumentar la conciencia y capacidad financiera de la población.

México: en junio de 2016, México dio a conocer su estrategia nacional de inclusión financiera con el fin de acelerar el acceso a servicios financieros para más de la mitad de la población que actualmente está marginada del sistema financiero formal y regulado. El Grupo Banco Mundial ayuda al país a fortalecer la supervisión del sector financiero, fomentar el crédito y ampliar la inclusión financiera.

Mozambique: con apoyo del Banco Mundial, Mozambique implementó una nueva estrategia de inclusión financiera (i) en julio de 2016, diseñada para aumentar del 24 % al 60 % el acceso a servicios financieros de la población a más tardar en 2022.

Pakistán: el Banco Mundial respalda las reformas impulsadas por el país y otras medidas para ampliar el acceso y la inclusión financiera. El apoyo del Grupo Banco Mundial ha permitido a Pakistán fortalecer (i) su sistema bancario y aumentar la participación del sector privado.

Perú: en la estrategia nacional de inclusión financiera, formulada con la asistencia del Banco y puesta en marcha en 2015, el Gobierno se comprometió a garantizar que al menos el 75 % de los adultos tengan acceso a una cuenta de transacciones para 2021.

Fuente: https://www.bancomundial.org/es/topic/financialinclusion/overview#3


Asociados

El Grupo Banco Mundial colabora con órganos normativos de todo el mundo para desarrollar directrices, estándares y buenas prácticas. Trabaja también con el G20 para elaborar pautas destinadas a los organismos reguladores y los encargados de formular políticas y para catalizar nuevos esfuerzos en apoyo de la inclusión financiera. Es además uno de los asociados que implementa la Alianza Mundial para la Inclusión Financiera (GPFI) del G20. 

Asimismo, colabora estrechamente con varias organizaciones y asociados donantes para promover la inclusión financiera, entre ellos:

Fuente: https://www.bancomundial.org/es/topic/financialinclusion/overview#4

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