Clamidia y gonorrea. Enfoque prÔctico para el diagnóstico y tratamiento en atención primaria.
por Clara E. Van Ommen, Sarah Malleson, Troy GrennanĀ A practical approach to the diagnosis and management of chlamydia and gonorrhea
- Introducción
- ĀæPor quĆ© es necesario e importante tomar una buena historia clĆnica sexual?
- ĀæCuĆ”les son las presentaciones clĆnicas comunes?
- ¿A quién se le debe realizar el cribado de infección?
- ¿Cómo se deben realizar las pruebas a los pacientes?
- ¿Cómo se debe tratar a los pacientes?
- ¿Qué pasa con la resistencia a los antimicrobianos?
- Conclusión
- Referencias BibliogrƔficas

Introducción
Las 2 bacterias que provocan infecciones de transmisión sexual (ITS) informadas con mÔs frecuencia en todo el mundo son las causadas por Chlamydia trachomatis y Neisseria gonorrhoeae. Las tasas de ambas infecciones han ido aumentando durante la última década, a pesar de los esfuerzos de salud pública dirigidos a la prevención, exÔmenes y tratamiento.
Desde 2010 hasta 2019, en CanadÔ hubo un aumento del 33,1% de clamidia y 181,7% de gonorrea, lo que puede reflejar mayor precisión diagnóstica y mÔs detección y rastreo de contactos, o un aumento verdadero de la incidencia. Las ITS tienen un impacto sustancial en las personas y comunidades afectadas. C. trachomatis y N. gonorrhoeae son patógenos comúnmente implicados en la enfermedad inflamatoria pélvica y, si no se tratan, pueden provocar infertilidad.
Las ITS bacterianas se asocian con mayor riesgo de adquisición o transmisión del VIH.
La transmisión perinatal de C. trachomatis y N. gonorrhoeae puede provocar oftalmĆa neonatal en los lactantes, entre otras patologĆas.
El tratamiento ha tornado a ser mƔs problemƔtico dado el aumento de la resistencia a los antimicrobianos en la gonorrea.
ĀæPor quĆ© es necesario e importante tomar una buena historia clĆnica sexual?
La historia clĆnica sexual es esencial para la atención integral de los pacientes que presentan sĆntomas de ITS y tambiĆ©n de los pacientes asintomĆ”ticos, para evaluar el riesgo de ITS, determinar la necesidad de pruebas de detección, abordar inquietudes y brindar educación sobre salud sexual.
Los pacientes han informado que desean que su mƩdico los interrogue sobre su salud sexual, pero muchos enfrentan considerables barreras para revelar su historia sexual. El estigma suele asociarse con las ITS.
Los prestadores que realizan una historia clĆnica sexual deben hacerlo sin juzgar, centrados en el informe de infecciones y trauma brindados por el paciente.
La teorĆa de la sindemia describe cómo la enfermedad interactĆŗa con constructos sociales, lo que puede ayudar a conceptualizar cómo las caracterĆsticas sociales, culturales y de salud Ćŗnicas en el contexto de una persona influyen en su modo de acceder a la atención de las infecciones de transmisión sexual (ITS). Es necesario establecer el pronombre del paciente (Ć©l, ella), orientación sexual e identidad de gĆ©nero, para crear un ambiente de respeto y confianza. Los componentes de una historia clĆnica sexual pueden ser recordados por 5 puntos:
- Parejas
- PrƔcticas
- Protección
- Antecedentes
- Embarazo
ĀæCuĆ”les son las presentaciones clĆnicas comunes?
La mayorĆa de las infecciones por C. trachomatis y N. gonorrhoea no causan sĆntomas.
Si se desarrollan sĆntomas, el perĆodo de incubación de la gonorrea es de 2 a 7 dĆas, en comparación con 2 a 6 semanas de la clamidia. Ambas infecciones pueden tener sĆntomas genitales o extragenitales que generalmente reflejan el sitio de la infección clĆnica. Las presentaciones de clamidia y gonorrea se superponen y en general son clĆnicamente indistinguibles.
SĆntomas genitales
El sĆndrome mĆ”s comĆŗn en pacientes con pene es la uretritis sintomĆ”tica. Se caracteriza por disuria, prurito y secreción uretral. La mayorĆa de los casos de uretritis infecciosa estĆ”n ocasionados por C. trachomatis y N. gonorrhoeae o ambas. Sin embargo, en casi la mitad de los casos de uretritis no gonocócica no se identifica ningĆŗn organismo, a pesar de una extensa investigación microbiológica.
Los pacientes pueden desarrollar epididimitis aguda por clamidia o gonorrea, caracterizada por dolor e hinchazón testicular posterior unilateral, a menudo acompaƱada de sĆntomas de uretritis.En los hombres <35 aƱos, los organismos causantes mĆ”s comunes son C. trachomatis y N. gonorrhoeae, pero en los hombres mayores y los hombres que practican sexo anal penetrante, los agentes causales pueden incluir organismos entĆ©ricos como Escherichia coli.
Aunque la cervicitis suele ser asintomĆ”tica, puede haber sĆntomas como flujo vaginal anormal o sangrado intermenstrual. Los hallazgos en el examen fĆsico incluyen secreción endocervical purulenta o secreción hemĆ”tica endocervical sostenida. En la mayorĆa de los casos de cervicitis, la causa no ha sido identificada. Hasta en el 25% de los casos se hallan C. trachomatis o N. gonorrhoeae. Alrededor del 15% de las pacientes, pueden desarrollar enfermedad inflamatoria pĆ©lvica, caracterizada por dolor abdominal o pĆ©lvico, dispareunia o sangrado uterino anormal, con dolor en el movimiento cervical o palpación de los anexos en el examen fĆsico. Como consecuencia de la enfermedad inflamatoria pĆ©lvica, las pacientes pueden tener infertilidad. Una complicación poco comĆŗn de esa enfermedad es el sĆndrome de Fitz-Hugh-Curtis, caracterizado por dolor en el hipocondrio derecho, relacionado con la inflamación de la cĆ”psula hepĆ”tica.
SĆntomas extragenitales
La proctitis causada por clamidia o gonorrea puede presentarse con tenesmo, dolor anorrectal, sangrado y secreción mucopurulenta. Estas infecciones suelen ocurrir en pacientes que tienen sexo anal receptivo, pero también puede transmitirse desde la vagina hasta el canal anal. Chlamydia trachomatis N. gonorrhoeae son los patógenos mÔs comúnmente identificados en los casos de proctitis infecciosa.
Los serotipos de C. trachomatis (L1, L2, L3) del linfogranuloma venĆ©reo (LGV) pueden causar infecciones invasivas que afectan preferentemente al tejido linfĆ”tico. El LGV puede presentarse como pequeƱas Ćŗlceras indoloras o proctitis hemorrĆ”gica dolorosa, con complicaciones que incluyen fĆstulas y estenosis anal. En las Ćŗltimas dos dĆ©cadas, el LGV se ha convertido en una causa importante de proctitis entre hombres que tienen sexo con hombres (HSH).
Las infecciones orofarĆngeas de la gonorrea son comĆŗnmente asintomĆ”ticas, aunque los pacientes pueden presentar odinofagia, exudado farĆngeo o linfadenitis cervical. La clamidia no es una causa importante de faringitis.
Aunque es poco comĆŗn, la infección por C. gonorrhoea puede causar bacteriemia, que conduce a la artritis sĆ©ptica o la infección gonocócica diseminada, con tenosinovitis, dermatitis o poliartralgias. DespuĆ©s de una infección con clamidia o gonorrea puede ocurrir artritis reactivaź·caracterizada por poliartritis, conjuntivitis o uveĆtis y, uretritis o cervicitisź·aunque la clamidia es la causa de infección mĆ”s comĆŗn.
¿A quién se le debe realizar el cribado de infección?
Es fundamental hacer estudios de detección aún en pacientes asintomÔticos, para identificar infecciones por clamidia y gonorrea. El Grupo de Trabajo canadiense de Preventive Health Care recomienda cribados anuales para la detección de clamidia y gonorrea en todas las personas sexualmente activas <30 años. Aunque basado en evidencia de baja calidad, es probable que el enfoque de detección oportunista aumente el número de ITS diagnosticadas y facilite las conversaciones de salud sexual.
Se deben solicitar exĆ”menes de detección mĆ”s frecuentes a las personas con mayor riesgo de contraer ITS, aunque existe poca evidencia que oriente sobre cuĆ”l es la frecuencia de detección óptima. En los hombres que tienen sexo con hombres (HSH), actualmente la guĆa sugiere el cribado anual (como mĆnimo) para clamidia y gonorrea orientado por el sitio anatómico.
Se recomienda realizar el cribado con mayor frecuencia (c/3 a 6 meses) en personas de cualquier género en riesgo, dentro de los grupos que pueden estar desproporcionadamente afectados por ITS, incluidos aquellos que recibieron profilaxis preexposición anual para el VIH (PrEP), aquellos que sufrieron una ITS reciente, o que viven con VIH o tienen múltiples parejas sexuales.
Un estudio de cohorte de 557 hombres que tienen sexo con hombres (HSH) y mujeres transgĆ©nero con PrEP para el VIH halló que el cribado semestral de ITS habrĆa retrasado el diagnóstico en mĆ”s del 30% de los pacientes con clamidia o gonorrea, en comparación con el cribado trimestral.
Si las embarazadas tienen una prueba positiva para clamidia o estÔn en riesgo de ITS, deben ser sometidas al cribado en la primera visita prenatal y el tercer trimestre de gestación.
Los mĆ©dicos deben determinar los sitios anatómicos apropiados para el cribado, basados en los datos de la historia sexual, aunque deberĆan considerar la detección de sitios extragenitales (recto y orofaringe), incluso en ausencia de cualquier informe de sĆntomas o de exposiciones sexuales. Los estudios de personas atendidas en clĆnicas de ITS mostraron que una proporción considerable de las ITS son omitidas si el cribado para ITS se hace solo en los pacientes sintomĆ”ticos o en sitios con exposición conocida o, cuando las pruebas de detección solo se hacen en orina. El cribado en personas de diversos gĆ©neros dependerĆ” de su anatomĆa especĆfica.
¿Cómo se deben realizar las pruebas a los pacientes?
En los pacientes asintomĆ”ticos, los enfoques para la recolección de muestras para la prueba de amplificación de Ć”cidos nucleicos (NAAT, por sus siglas en inglĆ©s) para clamidia y gonorrea incluyen la primera orina (primeros 10 a 20 ml en cualquier momento de dĆa, al menos 1 hora despuĆ©s de la Ćŗltima micción) o hisopado vaginal; otras opciones son el hisopado uretral o cervical.
En los pacientes con vagina se prefiere el hisopado vaginal y no la primera orina, ya que las pruebas de orina pueden detectar un 10% menos de infecciones.
Los pacientes con neovagina o reconstrucción del pene para afirmación de gĆ©nero deben recoger una muestra de orina para NAAT. Las opciones de pruebas extragenitales incluyen el hisopado farĆngeo o rectal para la NAAT de clamidia y gonorrea.
Para la NAAT de clamidia y gonorrea, los pacientes deben recolectar la primera orina y los hisopados de los sitios donde se notifiquen sĆntomas; el cultivo de gonorrea se completarĆ” con el antibiograma.
Los hisopos recolectados por los pacientes son aceptables, ya que los estudios han demostrado equivalencia entre los datos recopilados por ellos y los obtenidos por el médico. La recolección hecha por el paciente también puede mejorar la recaptación del cribado de ITS.
Los mĆ©dicos deben consultar las recomendaciones sobre protocolos de recolección y transporte a sus laboratorios de microbiologĆa locales. La orina de la primera micción se puede recolectar en un recipiente de orina estĆ©ril para NAAT de clamidia y gonorrea. Los kits de hisopos contenidos en la NAAT clamidia y gonorrea se pueden utilizar en el cuello uterino, la uretra, la vagina, la garganta o el recto. TambiĆ©n se pueden enviar hisopos de estos sitios para cultivo de gonorrea (en CanadĆ” el cultivo bacteriano para clamidia no es de rutina).
Si el paciente presenta un sĆndrome compatible con linfogranuloma venĆ©reo (LGV) se puede solicitar la determinación del genotipo de los serovares LGV. En lugares donde estĆ” disponible, se pueden hacer pruebas automĆ”ticas a todos los casos positivos de clamidia en el hisopado rectal, para serovares LGV. Sin embargo, es importante indicar sospecha de LGV en las solicitudes de laboratorio, ya que la prueba automĆ”tica de LGV no es universal y las muestras no rectales (por ej., Ćŗlceras genitales) no se prueban automĆ”ticamente.
¿Cómo se debe tratar a los pacientes?
Gonorrea
El tratamiento de la gonorrea es un desafĆo, ya que se desarrolla fĆ”cilmente la resistencia a los antimicrobianos y las guĆas no coinciden en sus recomendaciones.
La guĆa canadiense sobre ITS recomienda terapia dual con ceftriaxona o cefixima mĆ”s azitromicina o doxiciclina. La guĆa de tratamiento de las ITS de los US Centers for Disease Control and Prevention (CDC) aumentó la dosis de ceftriaxona previamente recomendada. TambiĆ©n recomendaron no hacer terapia dual, sobre la base del aumento de la resistencia a los antimicrobianos y la preocupación por los impactos en el microbioma y la presión selectiva sobre otros patógenos. Es probable que en el futuro este enfoque sea adoptado por las guĆas de otras regiones.
Si se hace monoterapia con ceftriaxona, se utiliza una dosis mayor, en comparación con la utilizada en la terapia dual. Actualmente, dadas las diferentes recomendaciones, los mĆ©dicos debe seguir las guĆas locales, que se basarĆ”n en patrones de resistencia en su Ć”rea.
Clamidia
La guĆa canadiense de ITS recomienda doxiciclina o azitromicina como tratamiento de primera lĆnea (preferido) para la clamidia, considerando que los CDC recomiendan la doxiciclina como tratamiento de primera lĆnea con azitromicina como rĆ©gimen de segunda lĆnea (alternativo). La preferencia por la doxiciclina se basa en una revisión sistemĆ”tica y metanĆ”lisis que comparó el tratamiento con azitromicina y doxiciclina para la clamidia y halló que el fracasó terapĆ©utico se asoció con mayor frecuencia al uso de azitromicina, particularmente entre hombres con clamidia rectal. Por lo tanto, la doxiciclina es la opción preferida para el tratamiento de la clamidia rectal. Si el mĆ©dico duda de la adherencia al tratamiento, puede optar por administrar una dosis Ćŗnica de azitromicina.
En las embarazadas, el tratamiento de primera lĆnea es la azitromicina.
Para los pacientes con linfogranuloma venĆ©reo (LGV) sospechado o confirmado, el tratamiento con doxiciclina se debe continuar durante 21 dĆas.
Dada la posible complejidad de los casos y la evolución del panorama terapĆ©utico, se deben considerar otras opciones. En casos mĆ”s complejos, los prestadores deben consultar con un experto en el manejo de las ITS. A todos los pacientes en tratamiento por clamidia o gonorrea se les debe recomendar enfĆ”ticamente la abstinencia de la actividad sexual durante los 7 dĆas posteriores al tratamiento, y hasta que todas las parejas sexuales hayan sido tratadas. Se debe evaluar y tratar a todas las parejas sexuales de los 60 dĆas previos, u ofrecerles tratamiento inmediato (empĆrico) por medio de las parejas que han consultado. Esto reduce las tasas de recurrencia o de infección persistente.
Las recomendaciones sobre pruebas de curación y repetición del cribado no suelen ser necesarias para el seguimiento, aunque siguen siendo importantes para el cuidado adecuado del paciente y para disminuir la transmisión.
¿Qué pasa con la resistencia a los antimicrobianos?
A nivel mundial, las tasas de resistencia a los antimicrobianos de N. gonorrhoeae estƔn aumentando, con una sensibilidad a las cefalosporinas y la azitromicina decreciente.
Las acciones que los mƩdicos pueden realizar para combatir la resistencia a los antimicrobianos son: solicitar el cultivo y antibiograma de la gonorrea, cuando sea posible, para limitar el uso innecesario de antimicrobianos y, renunciar a la terapia dual para la gonorrea una vez excluida la clamidia.
Si se renuncia en forma generalizada a la terapia dual para la gonorrea podrĆa afectar negativamente los resultados clĆnicos o evitar la administración de antibióticos necesarios. Sin embargo, aĆŗn no se ha establecido la resistencia.
En situaciones en las que se puede hacer un seguimiento confiable de los pacientes, el tratamiento se puede retrasar hasta que los resultados de las pruebas estĆ©n disponibles. En casos confirmados o sospecha deĀ N. gonorrhoeaeĀ multirresistente, los mĆ©dicos deberĆan considerar consultar a un experto en el manejo de ITS.
Conclusión
- LaĀ clamidiaĀ y laĀ gonorreaĀ son las infecciones de transmisión sexual bacterianas muy comunes y su incidencia estĆ” en aumento. La mayorĆa de las infecciones son asintomĆ”ticas, lo que resalta la importancia de la detección sistemĆ”tica en personas sexualmente activas.
Ā - El cribado y las pruebas diagnósticas en pacientes sintomĆ”ticos deben guiarse por una historia clĆnica integral de salud sexual, que tambiĆ©n brinda la oportunidad de educar al paciente en torno a la salud sexual. Sin embargo, aĆŗn no estĆ” claro cuĆ”l es la frecuencia óptima para hacer el cribado en diferentes poblaciones.
 - Debido a las crecientes tasas de resistencia a los antimicrobianos, el tratamiento debe estar guiado por el cumplimiento de los principios de administración de antimicrobianos.
Traducción y resumen objetivo: Dra. Marta PapponettiĀ
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Fuente: https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=106848
