Un exhaustivo análisis de NYU Langone Health revela que la exposición cotidiana a plásticos conlleva riesgos duraderos para la salud.
por Prof Leonardo Trasande, MD; Aleksandra Buha Đorđević, PhD; Marina Olga Fernandez, PhD. The effects of plastic exposures on children’s health and urgent opportunities for prevention. The Lancet Child, 21 Sep 2025 DOI: 10.1016/S2352-4642(25)00212-3
La exposición cotidiana a los plásticos, especialmente durante la infancia, podría tener efectos duraderos en la salud, incluyendo enfermedades cardíacas, infertilidad, asma y problemas en el desarrollo cerebral. Estos químicos, encontrados en envases, cosméticos y artículos del hogar, pueden alterar hormonas, provocar inflamación crónica y reducir el coeficiente intelectual.
Según un estudio publicado en The Lancet Child & Adolescent Health, los químicos utilizados en la fabricación de productos plásticos, como los ftalatos, bisfenoles y sustancias perfluoroalquiladas (PFAS), están asociados con una amplia gama de problemas de salud a largo plazo.
El autor principal del estudio, el pediatra Dr. Leonardo Trasande, destaca que los plásticos podrían estar contribuyendo al origen temprano de muchas enfermedades crónicas que persisten hasta la adolescencia y la edad adulta. “Si queremos que los niños se mantengan saludables y vivan más tiempo, debemos tomar en serio la limitación del uso de estos materiales”, señala Trasande.
Estos químicos se encuentran en una variedad de productos, como envases de alimentos, cosméticos y recibos de papel. Se ha demostrado que liberan microplásticos y nanopartículas que pueden ser ingeridas, provocando una respuesta inmunitaria excesiva y alterando la función hormonal. Además, se ha vinculado la exposición temprana a estos químicos con la pérdida de coeficiente intelectual y problemas de desarrollo neurológico, como el autismo y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
El informe también explora estrategias para reducir el uso de plásticos y proteger la salud humana. El Dr. Trasande sugiere medidas sencillas, como reemplazar los recipientes de plástico con vidrio o acero inoxidable, y evitar calentar o lavar plásticos en el lavavajillas.
A nivel de políticas, los investigadores abogan por regulaciones más estrictas para reducir el uso de plásticos no esenciales, especialmente en comunidades de bajos ingresos con disparidades en salud. El estudio destaca la necesidad de un acuerdo global para proteger tanto el medio ambiente como la salud humana.
Aunque los plásticos tienen un papel esencial en la medicina pediátrica, como en ventiladores y tubos de alimentación para bebés prematuros, los investigadores enfatizan los peligros de su uso innecesario en otros contextos.