Hay mucha vida después de la jubilación. Casi dos décadas en algunos casos. Y encima, gozando de más bienestar que nunca. Hoy por hoy, los años que nos restan cumplidos los 81 equivalen a los que nos quedaban por vivir a los 65 en 1900. Si hacemos las cuentas, significa que hemos ganado 16 años. Como dirían “los modernos”, los 80 son los nuevos 65.