El arte despierta nuestros sentidos y nos invita a observar y reflexionar crĆticamente sobre nuestro entorno de manera creativa.
por Alba Soto GutiƩrrez, Universidad de CƔdiz

Son las nueve de la maƱana; somnolientos, niƱos y niƱas entran en su aula y sus ojos se abren un poco mĆ”s al encontrarse los muebles dispuestos de manera inesperada: mesas apiladas, sillas en diferentes alturas o incluso volteadas en el suelo. Al principio, esta escena les parecerĆ” extraƱa, pero rĆ”pidamente se convertirĆ” en un estĆmulo maravilloso para que comiencen a explorar nuevas formas de relacionarse con el espacio. ĀæQuĆ© mundos y posibilidades se abren ante su imaginario infantil?
Esta transformación de su espacio busca potenciar nuevos descubrimientos a travĆ©s de los elementos del entorno: su peso, su olor, su textura o las huellas que dejan. Objetos tan comunes como un vaso, una piedra o una puerta pueden ser puntos de partida para despertar la curiosidad y plantear preguntas que inicien el juego y el aprendizaje. ĀæCuĆ”l es su propósito? ĀæPara quĆ© mĆ”s podrĆan servir? ĀæDe quĆ© materiales estĆ”n hechos? Estas propuestas abren la puerta a un mundo de posibilidades creativas que invitan a sentir e investigar el entorno desde nuevas perspectivas.

ĀæSe sorprenderĆa si le digo que estamos en clase de arte? Tradicionalmente, el arte sus diversas formas ha sido considerado un Ć”mbito exclusivo para quienes poseen un talento innato. Sin embargo, en las Ćŗltimas dĆ©cadas, esta percepción ha cambiado, reconociendo la importancia del arte no solo en el Ć”rea de plĆ”stica, sino tambiĆ©n, desde su multidisciplinariedad, en la educación transversal y la investigación.
El arte y la infancia
El arte, en su esencia, nos invita a explorar lo desconocido. Nos permite aventurarnos por caminos no trazados, donde la lógica a menudo es desafiada y la intuición nos guĆa hacia nuevas e inesperadas posibilidades. Nos enseƱa que no hay una Ćŗnica manera correcta de ver o hacer las cosas, y que en la diversidad de miradas, contextos y capacidades, reside la riqueza de la experiencia humana.
En el aula, por ejemplo, la maestra podrĆa experimentar mĆ©todos de indagación y juego cambiando su postura corporal y colocĆ”ndose en lugares inusuales del aula, como por ejemplo en cuclillas mirando hacia una esquina. ĀæCómo reaccionarĆ” el alumnado encontrĆ”ndose con la docente en esa posición? TambiĆ©n podrĆa iniciar una actividad donde los estudiantes tuvieran que buscar la manera de hacer el espacio mĆ”s ligero, mĆ”s pesado o maximizar y minimizar su ocupación, expresando conceptos abstractos con sus cuerpos y voces.

Podemos imaginar al alumnado formando una fila con la disposición de sus cuerpos, imaginÔndola como una serpiente que se mueve a vista de pÔjaro, desplazÔndose lentamente mientras explora el terreno. A partir de esta propuesta lúdica, podremos establecer un orden diferente que fomente la colectividad y al descubrimiento compartido, rompiendo con la rigidez del orden militar y orientÔndolo hacia una experiencia de aventura y trabajo en equipo.
Una herramienta mƔs para desarrollarnos
Hoy en dĆa, el arte contemporĆ”neo se valora como una herramienta esencial para el desarrollo integral, capaz de fomentar la reflexión crĆtica, la expresión emocional y la intervención consciente con el entorno. AdemĆ”s, enriquece el aprendizaje en todas las asignaturas en la etapa escolar.
El propósito de la educación artĆstica no es necesariamente formar artistas, sino desarrollar en los estudiantes una sensibilidad que les permita percibir, pensar y sentir su realidad de manera mĆ”s profunda. Lejos de ser un lujo, el arte actĆŗa como una fuerza transformadora que nos invita a observar y a comprender el mundo desde diferentes perspectivas. El arte nos incita a redescubrir lo cotidiano como fuente clave de inspiración para la acción y la reflexión.
Creatividad e intuición: mÔs allÔ de la lógica
La creatividad artĆstica no estĆ” sujeta a reglas rĆgidas: se adapta cada situación particular y se nutre de la intuición y confianza del docente, permitiendo que cada estudiante se sienta libre de explorar sin miedo al error, ya que este es parte esencial del proceso creativo.
Una de las lecciones mĆ”s importantes que el arte nos enseƱa es que el proceso es mĆ”s valioso que el resultado final. La experiencia artĆstica se convierte en una ventana hacia lo incierto y lo desconocido, comprendiendo que el camino recorrido es la base del aprendizaje. Lo verdaderamente significativo es la experiencia de creación: el tiempo dedicado a observar, experimentar, fallar y volver a intentarlo.
A travƩs de este proceso, los participantes desarrollan una sensibilidad estƩtica e intelectual que no solo los convierte en mejores creadores, sino tambiƩn en mejores observadores y ciudadanos conscientes del mundo que los rodea.
El proceso creativo como fin en sĆ mismo
En mi libro de acceso abierto Percibir y transformar lo cotidiano: parĆ”metros artĆstico-performativos para trabajar con la infancia presento una nueva forma de conectar con el mundo de los niƱos y las niƱas y fomentar aprendizajes significativos a travĆ©s del arte contemporĆ”neo. Incluye ejemplos, vivencias y herramientas que nos ayudan a revitalizar nuestra creatividad y a aplicar nuestra singularidad en nuestro trabajo como docentes; a la hora de idear, hacer, interpretar y comunicarnos. . A travĆ©s de la experimentación con nuestros cuerpos, el espacio, los materiales y los objetos que nos rodean, la experiencia artĆstica nos invita a ver lo cotidiano de una manera nueva y sorprendente. Nos anima a dejar de lado las ideas fijas que nos limitan y que nos llevan siempre a los mismos lugares y formas de pensar.
Fuente: https://theconversation.com/transformar-lo-cotidiano-el-poder-del-arte-en-la-educacion-241520