Diseño orientado al empoderamiento y basado en recursos

Este taller permite organizar todos los valores, acciones y recursos de cualquier emprendedor que se dedique a la Generación Plateada, focalizándolos en el empoderamiento para cada perfil de usuarios.

Diapos-guía de Juliana Gómez


Algunos Conceptos Presentados en el Taller Anterior

Ejercicio Práctico

Respuestas

Software utilizado: https://www.menti.com/


Cambios en la tercera edad y la importancia del cuidador empático

Si hay algo que nos afecta a todos por igual y que solo es cuestión de tiempo es el hecho de hacernos mayores. Es un proceso progresivo y natural con el que se completa el ciclo vital de cualquier persona. Los cambios en la tercera edad forman parte de una etapa que el adulto mayor y su entorno deben aprender a afrontar de forma activa, con ánimo e ilusión. Un momento en el que la comprensión y la empatía desempeñan un papel fundamental.

La tercera edad: cambios que van de dentro afuera

Desde que nacemos estamos en constante evolución. Los cambios comienzan siendo muy rápidos, con posterioridad se distancian más en el tiempo y al final del ciclo vital vuelven a acelerarse. Se trata de un fenómeno intrínseco a la propia naturaleza del ser humano y supone una transformación notable desde el punto de vista físico, psicológico y emocional.

Alrededor de los 65 años comienza una nueva etapa de la vida que se define por los cambios en la tercera edad. Si bien estos no se manifiestan del mismo modo y con la misma intensidad en todas las personas, sí que existen ciertos rasgos comunes que nos hacen pensar en un proceso de transformación bastante similar en todos los individuos.

Cambios físicos y biológicos

Desde el punto de vista biológico, hacerse mayores implica la ralentización de todos los procesos relacionados con la regeneración y el desarrollo celular. Las células, genéticamente programadas para desaparecer de forma selectiva, dejan de reproducirse con la rapidez necesaria para mantener la maquinaria en funcionamiento.

La muerte y/o atrofia celular producen un desequilibrio en la estructura del sistema nervioso que a su vez se refleja en el desgaste óseo y muscular así como en otros cambios a nivel cardiovascular, respiratorio o sensorial. El resultado es el debilitamiento progresivo del organismo, más vulnerable ante los agentes patógenos, más propenso a la enfermedad y con una respuesta de recuperación más lenta.

Cambios psíquicos

Si el cuerpo en general se vuelve más lento como consecuencia de los cambios en la tercera edad, también lo hacen las capacidades intelectuales. La capacidad de procesar información, resolver problemas, relacionar ideas y comunicarlas tiende a disminuir con la edad como consecuencia del desgaste neuronal.

Este deterioro no es homogéneo en todos los adultos mayores. Sin embargo, el riesgo de padecer pérdida de memoria, espontaneidad en el proceso de pensamiento o capacidad de expresión aumenta en edades avanzadas.

Cambios emocionales

Con la pérdida de facultades motoras e intelectuales también se producen cambios a nivel anímico. Estos son la consecuencia natural de una transformación que en ocasiones va ligada a la pérdida de autonomía, a las limitaciones de movilidad y a la dependencia de otras personas.

Por otro lado, la capacidad de adaptación disminuye con la vejez. Los cambios en la tercera edad son más difíciles de asimilar que en etapas anteriores, motivo por el que es habitual que las personas mayores se sientan más inseguras, temerosas o vulnerables.

Las necesidades sociales se mantienen: afecto, participación y utilidad

Si hay algo que no modifica el hecho de ganar años es el valor del individuo en la sociedad. Las personas mayores siguen teniendo la necesidad de relacionarse con su entorno, de sentirse activas y de tomar decisiones por sí mismas. En tanto que muchas de sus capacidades se van viendo mermadas, es responsabilidad de cuidadores y familiares facilitarles su espacio y hacer que se sientan útiles.

El afecto, la empatía y la promoción de la autonomía son aspectos imprescindibles para afrontar la tercera edad con ilusión, salud y actitud positiva. El cambio de rol en la comunidad, en la familia o en el ámbito laboral (jubilación) no puede suponer la pérdida de expectativas. Este proceso de transformación es mucho más saludable cuando se desarrolla desde la perspectiva de la integración y la participación, no desde el aislamiento y la soledad.

Consejos para asimilar el envejecimiento: afrontar los cambios en la tercera edad con empatía

Nadie dijo que fuera sencillo: a envejecer también se aprende. Y no es una tarea exclusiva del adulto mayor sino de todo su entorno, que también deberá estar preparado para afrontar los cambios en la tercera edad con las herramientas adecuadas.

El éxito del proceso está asegurado cuando se cuenta con el respaldo de familiares y cuidadores empáticos. ¿Sabes cómo tratar con personas mayores? Aquí tienes algunos consejos útiles:Valora las necesidades de asistencia de tu familiar o de la persona que tienes a tu cargo. El objetivo no es reemplazar sus capacidades sino fomentar su autonomía entendiendo que donde hay un límite siempre hay una alternativa.

– Crea rutinas. La tercera edad se lleva mejor cuando los adultos mayores tienen unos horarios definidos y hay cierto orden en el transcurso de la jornada. Crear rutinas hará que se mantengan en activo, seguras y motivadas.

– Vigila su salud. Dieta, medicación, higiene, alimentación… El avance del deterioro natural del cuerpo y la mente se ralentiza cuando el adulto mayor goza de un buen estado de salud. Haz un esfuerzo por entender sus preferencias y manejar con acierto sus limitaciones.

– Promueve la participación y la comunicación. Haz que la persona mayor se sienta parte de la realidad en la que vive. Escucha sus opiniones, facilítale las herramientas para que las exprese y muestra interés por ellas.

La importancia de la empatía en el cuidador: ponte en su lugar

El éxito de la asistencia al adulto mayor en la tercera edad no solo está en la experiencia, la identificación de sus necesidades o la prestación de la ayuda adecuada. Hay un aspecto mucho más personal que influirá de manera positiva en el afrontamiento de los cambios en la tercera edad: la empatía del cuidador.

Fuente: https://www.cuidum.com/blog/cambios-en-la-tercera-edad-y-la-importancia-del-cuidador-empatico/


Diseño orientado al empoderamiento

6 dimensiones

Ejemplo: Old Kids (China)

Otros ejemplos: Discord, Remsen

Divertimento con autonomía, con productos estéticamente agradables.
Personas mayores que cuidan a otras personas mayores (voluntariado). No se infantilizan a los pacientes.

Modos de empoderamiento

La teoría del empoderamiento se refiere a obtener control, recursos y comprensión del entorno social de uno mismo. Implica un proceso de solución de problemas, liderazgo y toma de decisiones. Además, se analiza a partir de cuatro componentes relevantes: como valor, como proceso, situado en un contexto y experimentado en diferentes niveles del agregado social.



User Persona: En el competitivo mundo del marketing, comprender a fondo a tus clientes es fundamental para diseñar estrategias efectivas y personalizadas. Una de las herramientas más valiosas para lograr esta comprensión es el uso de los user personas, pues para lograr brindar una experiencia agradable, es importante comprender sus necesidades y objetivos.


Idear desde cero (síndrome de la hoja en blanco) puede ser difícil. Estas plantillas ayudan con la ideación y a la multiplicación.


Ideación

La ideación es el origen y el desarrollo de un proceso que permite generar una idea. Con la ideación se produce, fortalece y comunica un concepto, un proyecto, una teoría, etc.

Ideación

Puede decirse que la ideación consiste en el trabajo intelectual que posibilita crear ideas para resolver un problema en particular o para proponer algo nuevo. En este marco se le da forma a una noción que luego puede materializarse de distintas maneras.

En general, la ideación es el primer paso hacia un diseño de cualquier índole. Una imagen mental o una percepción funcionan como disparadores para el inicio de este proceso que, al concluir, ofrece un resultado que puede compartirse.

Fases de la ideación

En la ideación podemos distinguir varias fases. La primera fase es la producción de ideas en sí misma, vinculada a la imaginación. Luego llega la fase de evaluación, donde las ideas generadas se comparan entre sí y se descartan aquellas que no son realizables. La tercera fase de la ideación es la materialización de aquello que fue imaginado y analizado.

Es importante tener en cuenta que estas fases no siempre se llevan a cabo de manera lineal y sin retrocesos. Por el contrario, lo habitual es que se trate de un camino con idas y vueltas y con la intervención de varias personas.

Producción de ideas

Como se menciona más arriba, tanto esta fase como las otras dos pueden intercalarse y darse más de una vez en cada proceso de ideación. De modo similar, la fuente de las ideas no es igual para todas las personas; de hecho, incluso para una misma puede variar de un caso al siguiente.

La vida cotidiana puede ser una fuente perfecta para la producción de ideas, de manera independiente del ámbito. No importa si nos dedicamos a la escritura, las ciencias o la cocina, entre otras muchas posibilidades, la inspiración puede sorprendernos en cualquier momento. Así comienza la ideación.

Evaluación

La segunda fase de la ideación es la más difícil de superar, ya que no importa cuántas ideas produzcamos, muchas veces ninguna de ellas pasa la evaluación con éxito. Las personas creativas suelen vivir un flujo intenso de energía cuando se inspiran, como si dieran a luz un ser al que aman por sobre todos los demás, pero una vez que llega el momento de examinar de cerca las ideas, ese lazo puede desvanecerse por completo para dar lugar a otro.

Por esta razón es que no siempre el proceso de ideación se lleva a cabo en orden: si una idea no se considera útil, se descarta y nunca llega a la materialización, sino que es necesario comenzar de nuevo con la producción. Dependiendo del ámbito y de la cantidad de gente involucrada, pueden evaluarse una o varias ideas de manera simultánea, tanto en el momento siguiente a su producción o más adelante.

Hombre mirando panel

Pocas ideas superan la fase de evaluación.

Materialización

Las ideas más «afortunadas» alcanzan esta tercera y última fase, que es cuando se realizan, se trabajan para convertirse en algo tangible, dentro de los límites del proyecto. Por ejemplo, si se trata de una herramienta de software para corregir un error en un sistema operativo, se aplica directamente sobre éste.

Claro que su efectividad no está garantizada, por lo cual existe la posibilidad de tener que volver a empezar el proceso. Es importante no permitir que la frustración nos invada, sino enfocarnos en nuestros objetivos y dejar que la ideación fluya hasta conseguirlos.

Fuente: https://definicion.de/ideacion/


Fuente: Región Plateada y apuntes web de KW Foundation

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