La N, N-dietil-3 meta-toluamida sigue siendo la opción preferida como repelente para niños. Aunque las sustancias naturales podrían ser una alternativa eficaz.

por Ghali H, Albers SE. | Fuente: Pediatr Dermatol. 2024 May-Jun;41(3):403-409. An updated review on the safety of N, N-diethyl-meta-toluamide insect repellent use in children and the efficacy of natural alternatives

Introducción 

En todo el mundo, los artrópodos son vectores de infección y transmisión de la enfermedad de Lyme, el virus del Zika, el virus del Nilo Occidental, el dengue y la malaria. En 2021, la Organización Mundial de la Salud citó las enfermedades transmitidas por vectores como la causa de más del 17% de todas las enfermedades infecciosas y más de 700.000 muertes al año, principalmente en niños menores de 5 años. Por lo tanto, el uso profiláctico de repelentes de insectos como un método de protección, especialmente en niños, es fundamental.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Agencia de Protección Ambiental (APA) recomiendan enfáticamente la N, N-dietil-3 meta-toulamida (DEET) para una protección duradera contra los mosquitos; sin embargo, existen numerosos relatos de reacciones adversas a los repelentes sintéticos en la población pediátrica, incluida la encefalopatía tóxica y la urticaria de contacto.

Se han explorado compuestos naturales, incluidos los aceites esenciales, como alternativa y se ha demostrado que tienen eficacia comparable a la DEET. Esta descripción general resume los compuestos orgánicos relevantes junto con detalles de sus orígenes, mecanismos de acción y efectos secundarios para ayudar a los profesionales de atención primaria y a los dermatólogos a asesorar a las familias sobre opciones alternativas de repelentes de insectos disponibles y efectivas.

Repelentes de insectos con DEET

DEET es un repelente de insectos ampliamente utilizado contra mosquitos, garrapatas, moscas que pican y pulgas. Es considerada como el repelente de insectos sintético más eficaz.

Los repelentes con DEET están disponibles en una variedad de concentraciones y formulaciones, que incluyen líquido, loción, aerosol y toallitas, con concentraciones de DEET para su aplicación en piel que varían del 5 % al 99 %.

La concentración de DEET en un producto afecta la duración de la protección brindada, ya que las concentraciones más altas brindan una protección más prolongada si se aplica correctamente, aunque aumenta el riesgo de irritación cutánea y otros efectos adversos.

Directrices pediátricas para el uso de repelentes de insectos

El uso de DEET en niños debe realizarse con precaución, sopesando los riesgos de enfermedades transmitidas por insectos y los posibles efectos adversos si se utiliza incorrectamente. La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda utilizar la concentración más baja de repelente con DEET necesaria y limitar la aplicación a una vez al día solamente en la piel expuesta.

También recomienda el uso de estos repelentes en niños mayores de 2 meses y con concentraciones inferiores al 30 %. El producto debe lavarse inmediatamente, una vez que ya no haya riesgo de exposición a artrópodos.

Efectos adversos dermatológicos de la DEET en niños

La DEET pura es un irritante para la piel; sin embargo, las concentraciones utilizadas en productos de consumo rara vez se relacionan con dermatitis de contacto o urticaria. Se han descrito casos de ocurrencia poco común de urticaria de contacto inmunológica desencadenada por DEET.

Neurotoxicidad de DEET en niños

A pesar de la aprobación mundial para su uso en niños por parte de las agencias reguladoras, han surgido preocupaciones de seguridad debido a casos notificados de encefalopatía después de la exposición a la DEET.

Los autores hallaron menos de 20 informes que describieran síntomas neurológicos en niños después de la aplicación dérmica o la ingestión de DEET publicados en los 70 años desde que los repelentes de insectos con DEET han estado disponibles. Dado que los trastornos convulsivos afectan al 3–5 % de los niños y que el 23–29 % de los niños en los EE. UU. están expuestos a DEET, algunos casos pueden ser el resultado de eventos aleatorios, en lugar de demostrar una relación causal.

Dicho esto, el uso y la ingestión inadecuadas de repelentes de insectos con DEET pueden plantear graves riesgos para la salud, incluidos, entre otros, irritación de la piel, efectos neurológicos y posible toxicidad sistémica. Es fundamental cumplir estrictamente las guías de uso del producto, evitar la aplicación excesiva y prevenir la ingesta accidental.

Alternativas naturales a los repelentes de insectos

A pesar de la eficacia y seguridad de la DEET para la protección de los niños, existe un gran interés en los repelentes de origen vegetal. Los cuidadores pueden considerar alternativas naturales como los aceites esenciales para las necesidades de repelentes de los niños.

Repelentes de insectos registrados por la APA

Aceite de citronela. Proviene de Cymbopogon nardus. El aceite tiene monoterpenos, sesquiterpenos y fenoles que se evaporan cuando se aplican en la piel y repelen a los mosquitos. Disponible para uso tópico en concentraciones del 5 % al ​​10 %, la repelencia del aceite de citronela disminuye del 97,9 % al 57,7 % en dos horas, a diferencia de la repelencia de la DEET al 24 % que permanece activa en más del 90 % durante 6 h.

El tiempo de protección completo de DEET es de 360 ​​min en comparación con los 10,5 min del aceite de citronela. Por lo tanto, la utilidad práctica del aceite de citronela es limitada, debido a su susceptibilidad a la degradación en presencia de aire y temperaturas elevadas. Sin embargo, esta limitación puede superarse mezclándolo con un 5 % de vainillina, lo que extiende su efecto repelente contra Aedes aegypti a 390 min. El aceite de citronela es más eficaz contra los mosquitos Anopheles, que causan malaria, y los mosquitos Culicine, que transmiten arbovirus.

Es ineficaz contra garrapatas, pulgas, moscas y mosquitos picadores. Debido a su eficacia y baja toxicidad, está registrado por la APA como repelente de insectos. No se recomienda para uso tópico en niños menores de 2 años, debido al riesgo de neumonía por aspiración si se ingiere. Otros posibles efectos secundarios incluyen irritación ocular y dermatitis alérgica de contacto.

Aceite de eucalipto de limón. El ingrediente activo p-mentano-3,8-diol (PMD) es un extracto de la planta de eucalipto de limón, Corymbia citriodora, y un componente del aceite de eucalipto de limón (AEL). PMD y AEL han sido categorizados como repelentes de insectos por la APA para su uso contra mosquitos, moscas que pican y jejenes desde el año 2000.

El AEL está disponible en concentraciones del 40 % y disuade de manera efectiva a las especies agresivas de mosquitos durante 4 a 7 h y a especies menos agresivas durante 12 h, superando al repelente de DEET al 10 %. Los CDC no recomiendan usar AEL puro como repelente, debido a falta de pruebas de seguridad validadas. Hay cinco repelentes aprobados por la APA que contienen AEL con concentraciones del 10 % al 40 %. Sin embargo, es aconsejable que los cuidadores se abstengan de usar productos que contengan PMD en niños menores de 3 años para mitigar el riesgo de posibles reacciones alérgicas causadas por la ingesta accidental y la consiguiente sensibilización del sistema inmune en desarrollo a varios alérgenos.

Aceite de hierba gatera. Nepeta cataria, o hierba gatera, es una planta que se encuentra en regiones tropicales de Asia y Europa y que se utiliza para elaborar aceite de hierba gatera. La nepetalactona es el componente terpénico del aceite que tiene un aroma poderoso que repele mosquitos y moscas negras. Está disponible en forma de aerosol y loción, con concentraciones que van del 7 % al 15 %. No hay casos de toxicidad relacionada con la hierba gatera en niños. Tiene un perfil potencialmente más seguro en comparación con la DEET; sin embargo, esto debe considerarse en el contexto de un uso más amplio de esta última.

2-undecanona. La 2-undecanona se origina a partir de tomates silvestres y sirve como repelente de insectos natural no tóxico. En 2007, la APA registró un repelente para niños conteniendo 7,75 % de 2-undecanona como ingrediente activo, con una repelencia a mosquitos comparable a la de DEET al 25 % durante 6 h después de la aplicación. También puede repeler garrapatas al menos 2,5 h después de la aplicación en piel humana. El compuesto es altamente volátil y su actividad repelente contra garrapatas y mosquitos se optimiza con emulsiones y aplicación a ropa de algodón. Su perfil de seguridad no se ha explorado en profundidad, ya que es un aditivo botánico y alimentario natural no tóxico ya conocido. Se ha sugerido que es seguro para su uso en niños menores de 3 años.

Permetrina. Es un miembro de la clase de insecticidas sintéticos piretroides. Desde 1973, se ha utilizado como repelente contra mosquitos, garrapatas y moscas y es más eficaz contra las garrapatas que la DEET. Solo está destinada para uso en prendas de vestir, así como en ropa de cama, calzado y equipo de acampada, con reaplicación después de cinco lavados. Las formulaciones incluyen aerosoles concentrados al 0,5 % para prendas de vestir y equipos.

Se ha documentado que la intoxicación aguda por permetrina en adultos produce ardor, picazón u hormigueo en la cara, así como dolor epigástrico, náuseas y vómitos. Algunos estudios han asociado la exposición a la permetrina con un mayor riesgo potencial de leucemia, linfoma y mieloma múltiple.

Otros repelentes de insectos de derivado natural

Los repelentes de insectos con aceites esenciales requieren un uso cuidadoso y se debe tener en cuenta la edad del niño, ya que estos son más propensos a reacciones adversas. Los aceites sin diluir no deben aplicarse directamente sobre la piel. En cambio, se pueden utilizar diluciones con aceites portadores, como aceite de coco o de oliva, en concentraciones que van del 0,5 % al 2,5 %; y se deben realizar pruebas de parche. Además, los aceites esenciales nunca deben ingerirse ni usarse cerca de los ojos, los oídos y la nariz.

Las siguientes son alternativas naturales a los repelentes químicos que no han recibido la aprobación de la APA. No existen pautas para su aplicación, ya que su seguridad no se ha investigado exhaustivamente. Los datos presentados sugieren que ofrecen una menor protección en comparación con la DEET.

Aceite de clavo. Es un aceite aromático que tiene efectos insecticidas y se considera seguro cuando se usa según las indicaciones. En un estudio se observó que este aceite proporcionó la duración más larga de repelencia del 100 % contra tres especies de mosquitos (AedesCulexAnopheles) por 2 a 4 h. Su ingesta es insegura por la presencia de eugenol, un químico que impide la coagulación de la sangre.

Aceite de petitgrain. Proviene del árbol Citrus aurantium. Puede proporcionar protección completa (4,5 h) contra las picaduras de A. aegypti, y contra Anopheles dirus (2 h), un vector de la malaria, especialmente en combinación con vainillina. Las posibles reacciones adversas incluyen irritación de ojos o piel si el aceite no se diluye.

Aceite de menta. El mentol, ingrediente activo de la menta, tiene propiedades biocidas que otorgan efectos protectores contra las larvas de mosquitos, así como contra los ácaros Demodex que causan demodicosis. Estudios adicionales también informaron una protección del 100 % contra A. aegypti por 2,5 h. No se recomienda su uso en niños menores de 30 meses, debido a un mayor riesgo de convulsiones. También se debe evitar su aplicación en la cara de bebés o niños pequeños debido al riesgo de dificultad respiratoria con la inhalación de mentol.

Conclusión

La DEET sigue siendo la opción preferida de repelente para niños, ya que ofrece una protección amplia y prolongada cuando se usa según las instrucciones. Se recomienda precaución con concentraciones superiores al 30 % y ante su uso en niños muy pequeños.

Otras alternativas aprobadas por la APA, como el aceite de citronela y el aceite de oliva extra virgen son eficaces; el aceite de citronela muestra baja toxicidad y el aceite de oliva extra virgen supera a la DEET al 10 % contra varias especies de mosquitos. La 2-undecanona y la permetrina son excelentes para repeler garrapatas; sin embargo, la posible asociación entre la exposición a la permetrina y las neoplasias hematológicas requiere más investigación.

Los aceites de clavo, petitgrain y menta ofrecen protección contra varias especies de mosquitos, aunque se necesitan más estudios de seguridad. Cada opción tiene sus propios méritos y puede elegirse en función de las necesidades de los niños y los cuidadores.


Resumen objetivo: Dra. María Eugenia Noguerol

Fuente: https://www.intramed.net/content/seguridad-de-repelentes-sinteticos-y-eficacia-de-alternativas-naturales-en-ninos

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