La experta en bienestar senior y KM, Inma Aragón, durante una de sus charlas en las que, además de cuestiones como el amor en la vejez, trata temas de bienestar en la tercera edad.
La experta en bienestar senior y KM Inma Aragón aboga por el reconocimiento del amor en la tercera edad, invisibilizado pero existe.
por Julia Alegre
El amor es probablemente uno de los sentimientos más construidos y adaptados socialmente que existen, en tanto se le da un significado que es aceptado por la mayoría y se mantiene a lo largo del tiempo. Una forma de entenderlo al que los seres humanos se ajustan aportando particularidades propias y reevaluaciones extraídas de la experiencia más personal, la evolución (demos gracias) y de los cambios de paradigma.
Y si lo entendemos así, es innegable que el amor, existe, pero se puede reformular y ajustar a conveniencia. Y el de pareja, existe a todas las edades. También en la tercera edad o edad senior, como se define formalmente en los ámbitos expertos a la franja de edad que supera los 60 años y con el objetivo de visibilizar a estas personas desde una perspectiva más amable.
Sobre esta cuestión, el amor en la edad madura, senior e, incluso, en la vejez, profundiza la experta en bienestar Inma Aragón, para quien, en esta etapa de la vida, muchas veces se impone el silencio en torno a la realidad de enamorarse.
La importancia de visibilizar el amor en la vejez y de romper con el estigma que se asocia a esta realidad
Aseguran varios estudios, que el amor en la vejez reduce el riesgo de depresión y de deterioro cognitivo y mejora la salud emocional y física. Es lo más parecido a experimentar una segunda adolescencia, con toda esa emocionalidad y ganas de querer a flor de piel. El problema es que no se habla de ello e, incluso, se sobrentiende que cuando las personas llegan a una edad, la posibilidad de enamorarse es remota, imposible.
El sentimiento de amor por una pareja, cuando se sucede en personas de avanzada edad, pongamos de ejemplo, por encima de los 80, esté rodeado de un halo de invisibilización social brutal y también personal. ¿Quién va a reconocer que se ha enamorado a los 80, exponiéndose a la crítica, la burla y un sinfín de cuestionamientos por parte de sus seres queridos? Pues eso.
Para la Inma Aragón, experta en bienestar senior, en gestión del conocimiento y en la formación en desarrollo humano y habilidades duraderas, es clave hablar de esta realidad para brindar normalidad e, incluso, dignidad, a quien, en la vejez, experimenta de nuevo el amor más intenso y bonito junto a una pareja. Es un amor distinto, lógicamente, pero es amor, al fin y al cabo.
La necesidad de dejar de imponer el silencio en el amor de pareja que puede aparecer durante la edad senior
“El amor en los tiempos de la vejez. En ocasiones, en la juventud, el amor se vive con la urgencia de lo inmediato. Pero en la madurez, muchas veces, se le impone el silencio. Como si después de cierta edad, amar fuera un gesto impropio”, señala Inma Aragón en un reciente post de su cuenta oficial de Instagram. Para la castellanoleonesa, no hay nada más cierto como que “el amor en la vejez existe: sereno, profundo y también rebelde”, recalca con toda la contundencia del caso.
“Tal vez el mayor acto de valentía no sea amar cuando todo lo permite, sino amar cuando la sociedad espera compostura y renuncia. Porque sí, el corazón nunca caduca. Si hay vida, hay amor”, sostiene Inma Aragón enfática para, finalmente, concluir que: “Envejecer es inevitable. Renunciar al amor, no”.
En otra publicación, la experta en bienestar senior comparte una reflexión que bien merece la pensada. Aunque solo sea porque, si todo sigue su curso, la mayoría de nosotros llegaremos alguna vez a esa edad avanzada, senior, vejez, tercera edad, como queramos referirnos a ella. Un momento de la vida en la que, quién sabe si el amor de pareja vuelva a tocar la puerta y entrar como un elefante en una cacharrería, revolucionándolo todo.
“No solo en la juventud y en la madurez necesitamos y deseamos ser amados”
“La reflexión quizá sea: no solo en la juventud y la madurez necesitamos y deseamos ser amados. También en la vez necesitamos hablar y sentir el amor“, sentencia Inma Aragón, que invita a replantearse esta etapa de la vida y la necesidad de normalizar que alguien pueda enamorarse más allá de los 60, los 70, los 80, los 90, por qué no, y vivir libre y abiertamente su situación sentimental.
En esta misma línea se expresa Esther Camacho, psicóloga y coordinadora del grupo de envejecimiento de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), en conversaciones con RTVE Noticia. Según ella, si bien el envejecimiento ha cambiado “mucho y muy rápido” en los últimos tiempos, siempre ha estado “muy extendida la idea de que a partir de los 65 ya no toca hablar de amor y sexo”. Una realidad que poco a poco “se va derribando”. Y demos gracias.