Trump y Musk ostentan un doble liderazgo. Manejan las riendas del país mÔs poderoso y son campeones de la desinformación desde las redes. ¿Cómo garantizar una opinión pública libre si ellos mandan?

por Sebastian Silva C., Universidad de La Sabana

Rokas Tenys/Shutterstock

Una de las imĆ”genes que mĆ”s se viralizó despuĆ©s de la toma de posesión de Donald Trump fue la de Elon Musk levantando su brazo derecho , en un gesto que hizo reaccionar a la opinión pĆŗblica mundial, por su aparente similitud con el histórico saludo nazi. La polĆ©mica fue desestimada por el mismo Musk en X, el medio de comunicación del que es dueƱo.

X no es cualquier medio de comunicación. Es uno de los mÔs importantes del mundo. ¿Qué puede pasar cuando dos hombres millonarios y poderosos, que entienden los medios de comunicación a la perfección, se unen para gobernar el país mÔs poderoso del planeta?

X es la red social que mayor incidencia tiene en los medios de comunicación tradicionales de noticias, porque los periodistas acuden a ella como fuente de información inmediata para obtener declaraciones directas de figuras públicas, organizaciones y testigos.

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de La Sabana , en Colombia, encontró que cerca del 75% de los periodistas emplea Twitter (hoy X) para investigar e identificar tendencias. Estos datos pueden explicar por quĆ© las publicaciones de Trump y Musk son replicadas millas de veces al dĆ­a por medios de comunicación de todo el mundo, muchas veces en las portadas.

Desde que Musk es dueƱo de X, la plataforma ha cambiado en sus algoritmos. Hasta ahora parecĆ­a haber mantenido los principios de libertad de expresión a partir de los cuales fueron creados. Sin embargo, con su auge crecieron tambiĆ©n fenómenos como la polarización y la desinformación, escenarios en los que Donald Trump se mueve como pez en el agua. En la campaƱa presidencial de 2020, el candidato republicano y sus seguidores fueron la principal fuente de desinformación y noticias falsas .

¿Por qué X es tan importante para Trump?

Al observar la corta historia de las redes sociales digitales, Twitter siempre fue una de las mÔs subestimadas. Nunca fue una de las preferidas por los mÔs jóvenes y tampoco competía en el campo de la comunicación empresarial. Pero su relevancia para movilizar sentimientos en la opinión pública digital ha sido y sigue siendo innegable. Ya en las elecciones de 2016, estudios académicos demostraron que Twitter se convirtió en el principal canal de comunicación tanto para Donald Trump como para Hillary Clinton.

La relevancia de esta red social en la construcción de opinión pĆŗblica en Estados Unidos llevó a que Elon Musk decidiera comprarla en 2022 y llamarla X. Durante la conferencia VivaTech de ParĆ­s 2023, el magnate, dueƱo de Tesla y SpaceX, reveló que decidió invertir 44 000 millones de dólares porque, en sus palabras, Twitter genera un efecto corrosivo en la sociedad civil .

ā€œEstaba preocupada porque Twitter estaba teniendo un efecto negativo en la civilizaciónā€, seƱaló. ā€œDebemos hacer todo lo posible para apoyar la civilización y movilizarla hacia una dirección positiva. SentĆ­ que Twitter se estaba moviendo hacia una dirección negativa y mi esperanza era cambiar esoā€.

El problema de la desinformación

En la campaƱa electoral de 2024, el uso de IA para manipular información y generar noticias falsas por medio de deepfakes (vĆ­deos y audios manipulados) y otro tipo de contenido se convirtió en una de las principales estrategias para confundir a la opinión pĆŗblica.

Una investigación publicada en agosto por el Centro para Contrarrestar el Odio Digital puso al descubierto cincuenta publicaciones engaƱosas de Musk en X, donde acumula cerca de 200 millones de seguidores. Todas ellas relacionadas con las elecciones en Estados Unidos, alcanzaron un total de 1 200 millones de visualizaciones entre enero y julio de 2024.

La convergencia de Donald Trump y Elon Musk plantea interrogantes sobre el futuro de la comunicación social y digital. La influencia de Musk en X le otorga un alcance significativo para difundir información, tanto veraz como falsa. Durante la campaña electoral de 2024, se documentaron múltiples ocasiones en las que Musk amplificó teorías conspirativas y desinformación, especialmente en apoyo a Trump.

Esta colaboración entre dos figuras de alto perfil en el Ômbito político y tecnológico subraya la necesidad urgente de establecer mecanismos efectivos para combatir la desinformación en las redes sociales.

La Comisión Europea, a partir de la Ley de Servicios Digitales (DSA) , ha instalado a las grandes plataformas digitales a cumplir con las normativas para garantizar escenarios de participación democrĆ”tica libre y transparente, especialmente en contextos electorales sensibles.

Recientemente, la Comisión convocó una mesa redonda con representantes de Microsoft, TikTok, LinkedIn, Google, Snap, Meta y X, con el objetivo de asegurar que estas redes sociales implementen medidas preventivas adecuadas.

Desconfianza en las noticias

La falta de credibilidad es una de las mayores amenazas a las que se enfrentan los medios de comunicación en la era de internet. SegĆŗn el mĆ”s reciente Digital News Report , elaborado por el Instituto Reuters a nivel mundial, solo el 40% de los encuestados en 47 mercados confĆ­a en la mayorĆ­a de las noticias la mayor parte del tiempo. Y, en cuanto a la desinformación, el mismo reporte muestra que el 70 % de los encuestados duda de la veracidad del contenido en lĆ­nea.

Este panorama pone en evidencia el estado actual del campo de batalla donde se libra la guerra informativa. AsĆ­ como Donald Trump ha hecho de Elon Musk su principal aliado en la comunicación digital y la consecuente incidencia en la polĆ­tica mundial, otros lĆ­deres han hecho de X su principal plataforma para desatar controversias históricas. Es el caso del reciente cruce de mensajes entre el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y el primer mandatario norteamericano, que casi termina en una crisis económica grave en el paĆ­s latinoamericano.

Fuente: https://theconversation.com/trump-y-musk-la-desinformacion-al-poder-248511

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