Las crisis a menudo sirven para exacerbar nuestras tendencias naturales como seres humanos y lĂderes. Durante las crisis, la tendencia a centrarse Ăşnicamente en la ejecuciĂłn, a expensas de la innovaciĂłn, se vuelve más obvia. A medida que el destino de las organizaciones y los empleados está en juego, las organizaciones tienden a renunciar a sus prácticas de innovaciĂłn.